Los ex­pertos creen que se trata de una ope­ra­ción es­pe­cial no ex­tra­po­lable

Porsche firma un gran éxito en su OPV pero no cambiará la tendencia del mercado

La es­casa li­quidez del valor y la per­te­nencia al seg­mento de lujo, sus prin­ci­pales avales

Porche.
Porche.

La sa­lida a bolsa de Porsche sólo puede ser ca­li­fi­cada como de éxito sin pa­lia­ti­vos. Empezar a co­tizar el mismo día la in­fla­ción es­cala en Alemania hasta el 10%, el nivel más alto desde la se­gunda guerra mun­dial, y en medio de una re­ti­rada his­tó­rica de di­nero de los mer­cados mun­diales re­quiere va­lor, au­to­con­fianza y una dosis muy alta de op­ti­mismo. Y ha­cerlo al precio má­ximo po­sible de la hor­quilla de va­lo­ra­ción es un bom­bazo.

Para acabar de cerrar el círculo, el fabricante de coches de lujo propiedad de Volkswagen se permitió el lujo de subir por momentos más de un 5% en unos mercados bajistas y muy, muy deprimidos. Cerró con subidas mínimas, pero subidas fin y al cabo. Más de un banquero de inversión estaría tentado a estas horas de asegurar que la OPV de Porsche reabre el mercado europeo de las salidas a bolsa. Sin embargo, todo parece indicar que para eso habrá que esperar mucho todavía.

¿Por qué? Los expertos ponen sobre la mesa tres razones fundamentales. La primera es que Porsche pertenece al sector del lujo, de la máxima exclusividad. Es decir, el que mejor resiste en épocas de crisis. Para una compañía que entrega poco más de 300.000 unidades al año y que cuenta con una cartera de pedidos que garantiza la ventas de este año y de los siguientes -en 2021 crecieron en todos los mercados- el riesgo está muy acotado.

Otro asunto relevante es el de la valoración. Porsche ha sido vendida a 82,50 euros, el precio más alto posible. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el grupo no se volvió loco con la valoración de partida, de 75.000 millones de euros. Los analistas se han puesto manos a la obra con las comparaciones, y resulta que a estos niveles el grupo alemán estaría cotizando con descuentos superiores al 50% respecto a Ferrari por distintos conceptos.

Amplia liquidez

Y, en tercer término, está la cuestión de la liquidez. El 'free float' de Porsche apenas supera el 10% y esta circunstancia hace que la compañía sea más fácilmente manejable en bolsa. Va a tener accionistas muy estables como los fondos soberanos de Noruega, Qatar y Abu Dhabi. Todo hace indicar que va a haber pocas emociones fuertes en bolsa Dicho de otra forma, difícilmente Porsche puede servir de guía ahora a las empresas que quieran dar el salto al parqué.

"No va a cambiar prácticamente nada. El escenario no puede ser más negativo en Europa, y cualquier empresa estándar que quiera llegar a la bolsa -sin las características tan especiales de Porsche- tendría que aceptar unos descuentos tremendos ahora. Sólo un cisne blanco como el fin inmediato de la guerra en Ucrania podría provocar una resurrección de las salidas a bolsa en lo que queda de 2022", señalan en fuentes bursátiles.

Fuentes de los bancos de inversión aseguran que todas las operaciones en las que llevan trabajando en los últimos meses están ahora en fase de hibernación. "Estamos trabajando con la vista puesta en el primer o segundo trimestre de 2023. Hay operaciones muy avanzadas ya, pero no hay mercado. Hay que ser paciente y esperar a que pase lo peor de una tormenta qué está en el momento álgido".

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