Los ana­listas con­si­deran a la en­tidad de Dancausa como la más vul­ne­rable

A Bankinter le pueden crecer los enanos por su exposición a la vulnerabilidad de las pymes

Más de 15.000 em­presas se han visto obli­gadas a echar la per­siana en el primer se­mestre del año

Guerrero y Dancausa , un equipo roto.
Guerrero y Dancausa en la junta de accionistas.

Resulta pe­cu­liar y de di­fícil ex­pli­ca­ción la si­tua­ción ac­tual de la banca, muy pe­na­li­zada en el mer­cado pese a la subida de los tipos de in­te­rés. En un mo­mento de clara ven­taja com­pe­ti­tiva, por la me­jora de sus már­ge­nes, el mer­cado em­pieza a poner en duda sus be­ne­fi­cios por la po­sible re­ce­sión y Bankinter po­dría ser uno de los más per­ju­di­cados en ese es­ce­na­rio.

El excesivo enfriamiento de la economía provocado por la drástica subida de tipos ha disparado los riesgos de recesión que aventuran un período de mayores quiebras empresariales y problemas de insolvencia. De hecho, más de 15.000 empresas se han visto obligadas a echar la persiana en el primer semestre del año.

En la reciente presentación de un informe de impagos, la plataforma Multisectorial contra la Morosidad (PMcM) se advierte, además, que medio millón de empresas en España se encuentran en riego de quiebra, principalmente por el retraso en los pagos. En el último año estos han superado con creces los plazos fijados por ley tanto en el sector privado como en el público y no parece que vaya a ir a mejor.

En este sentido, los operadores recuerdan el alto posicionamiento de Bankinter en el préstamo a pequeñas y medianas empresas. Un arraigo que ahora se le podría volver en contra.

No es de extrañar, por tanto, la intensa volatilidad a la que se está viendo sometida la entidad en el mercado. Y aunque mantiene una elevada rentabilidad anual en Bolsa del 34 %, entre las más altas del sector, los operadores empiezan a creer que podría haber tocado techo en las inmediaciones de los 6 euros.

En este sentido, los expertos técnicos creen aconsejable realizar ventas parciales de forma preventiva ante la posibilidad de poder comprar bastante por debajo de los precios actuales, teniendo en cuenta que sus principales soportes actuales se encuentran sobre los 4,5 euros.

También se muestran muy conservadoras, en general, las grandes casas de análisis. JP Morgan, por ejemplo, ha fijado su precio objetivo en 5,5 euros por acción, ligeramente por debajo de su actual cotización por lo que aconsejan mantenerse neutrales. Alineados a esta idea se encuentre los analistas de Société Générale que estiman el actual valor de la compañía en los 5,9 euros por acción.

Entre las firmas de analistas más optimista se habría situado en estos días Morgan Stanley tras fijar su precio objetivo sobre Bankinter en 7,3 euros por acción, lo cual le conferiría un potencial de revalorización adicional al valor del 25 %. Pero este optimismo no parece ser la corriente mayoritaria en el mercado.

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