El mer­cado cree que el BCE se verá muy pre­sio­nado por la de­ci­sión en EEUU

La banca suma en bolsa ante la expectativa de un gran golpe sobre la mesa de la Fed

Las en­ti­dades es­pañolas su­peran con nota el primer atisbo de co­rrec­ción bur­sátil

Jerome Powell, FED.
Jerome Powell, FED.

Los in­ver­sores no quitan ojo a los bancos es­paño­les. Especialmente a los do­més­ti­cos, que no dejan de ganar adeptos entre los fondos que creen que aún les queda cuerda para rato en bolsa de la mano de las subidas de los tipos de in­te­rés. El atisbo de co­rrec­ción del pa­sado viernes ha que­dado en eso, en un mero co­nato. Lo su­fi­ciente para que los in­ver­sores más a corto hayan vuelto a tomar po­si­cio­nes.

"Al final de la semana pasada salió a pasear el papel más nervioso. Los bancos habían subido una media del 15% desde la última subida de tipos del BCE -el 8 de septiembre- y algunos quisieron asegurar las plusvalías. Pero la presión de los vendedores ha sido mínima, muy acotada en el tiempo. Se está apostando por un salto de los precios si la Reserva Federal decide subir los tipos de interés 100 puntos básicos", señalan fuentes bursátiles.

Efectivamente, los fondos creen que no tienen demasiado que perder a estos niveles. Las valoraciones no son ahora excesivas -salvo alguna excepción como la de CaixaBank, el mejor banco del año en la zona euro con una subida cercana al 60%, las entidades del Ibex siguen lejos de sus máximos de 2022- y son muchos los gestores que creen que hasta final de año los bancos lo pueden hacer muy bien.

"Van a dar unos muy buenos resultados del tercer trimestre del año. No veo razones para que sufran mucho a corto plazo, porque la inflación no va a ceder y porque todo lo que sea que los tipos no se pongan en el 2% cuando acabe el año en la zona euro sería un sorpresón mayúsculo. Pero es evidente que el mercado espera que puedan acabar mucho más arriba", aseguran en una gran gestora nacional.

Las cuentas de los fondos que apuestan por la banca en bolsa pasan porque la decisión de hoy de la Fed obligue al Banco Central Europeo (BCE) a subir el precio oficial del dinero en 75 puntos básicos hasta el 2%. Un escenario que ni el más optimista de los expertos podría haber previsto la pasada primavera, cuando el mercado apostaba por una normalización suave y tranquila de las políticas monetarias.

Ajuste general

A la espera del resultado de la reunión de la Fed y tras el pequeño ajuste del pasado viernes, los fondos están manteniendo posiciones en banca a la espera de premio. No están comprando de forma compulsiva, ni mucho menos, pero sí aprovechan cualquier mínimo ajuste en los precios -ha habido compras en Sabadell, CaixaBank y Bankinter tras la caída del viernes- para subir la apuesta de forma suave.

"Hay dos escenarios a corto plazo. El primero pasa porque la Fed suba los tipos 100 ó incluso 75 puntos básicos mandando el mensaje de que quedan muchos esfuerzos por hacer para contener la inflación y alejar el fantasma de la recesión. En este caso, se puede esperar una nueva subida general en bolsa de los bancos europeos hasta la reunión de octubre. Pero si no se cumplen las expectativas, habrá corrección", señala un veterano analista.

En cualquier caso, crece la sensación en el mercado de que el margen de maniobra de los bancos centrales -y muy especialmente del BCE- es mínimo. Una evidencia que se deja notar con toda claridad en las apuestas de los inversores, que casi en bloque han preferido consolidar sus posiciones en banca antes de recoger unas plusvalías muy jugosas amasadas en apenas una semana.

Artículos relacionados