La ac­ción sigue de­pri­mida en torno a los 8 euros y cerca de mí­nimos anuales

El mercado espera más de Indra al margen del nuevo consejo

Murtra no des­peja al­gunas de las grandes in­cóg­nitas sobre la com­pañía

Sedes de Indra
Sedes de Indra

Los in­ver­sores man­tienen a Indra bajo la lupa. Y tienen sus mo­ti­vos, des­pués del en­fren­ta­miento en el con­sejo y la in­ter­ven­ción del Gobierno. A la es­pera de que el con­sejo de ad­mi­nis­tra­ción dé luz verde esta se­mana al nom­bra­miento de los seis nuevos con­se­jeros in­de­pen­dientes del grupo, el mer­cado es­pera más con­cre­ción por parte de la com­pañía en asuntos tan ca­pi­tales como la nueva es­tra­tegia en el sector de de­fensa o sobre el poder eje­cu­tivo dentro de la em­presa. Todavía hay mu­chos cabos sueltos al­re­dedor del grupo.

“El inminente nombramiento de los consejeros independientes es sólo el primer paso hacia la vuelta a la normalidad. Y también para que Indra recupere también otra normalidad, la reputacional, que salió muy tocada en junio. Pero los inversores necesitan bastante más para recuperar la confianza en Indra”, señala un veterano bolsista en referencia a los hechos del pasado mes de junio, cuando Sepi, Amber y Sapa unieron fuerzas para destituir a cinco de los independientes del consejo.

Todo parece indicar que Indra está siguiendo al pie de la letra las reglas del juego que le permitan llegar sin ruidos de fondo a la junta general que se celebrará el próximo mes de octubre y que supondrá un antes y un después en la compañía. Todo ello bajo la atenta vigilancia de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), que vigila que la recomposición del consejo se haga siguiendo todos los cánones después de un escándalo que ha dejado heridas.

La mayor es para los accionistas de Indra, que desde los acontecimientos de junio han visto como la acción se ha desplazado sin solución de continuidad desde los 10,5 hasta los 8 euros. Una caída sólo achacable a circunstancias internas que ha devuelto la cotización a los niveles del verano de 2021. Lo peor es que, por el camino, Indra apenas ha dado signos de reactivación. Ha rebotado ligeramente desde los mínimos del año de 7,5 euros, pero la cota de los 8 euros se le está haciendo bola.

“Creo que hasta la junta del mes que viene no va a haber noticias, porque la prioridad de Indra ahora es garantizar la normalidad en todos los sentidos. A cambio, no se debe esperar una entrada de dinero en el valor, porque el problema es que de momento hay demasiadas incógnitas. La propia compañía está alentando esta situación con muy poca concreción en algunos asuntos esenciales para el futuro inmediato”, señala un veterano analista.

En su intervención la semana pasada en un acto de la Confederación Española de Directivos y Ejecutivos (CEDE), el presidente de Indra, Marc Murtra, aseguró que “no está sobre la mesa” la entrada de la compañía en el capital de ITP. Unas declaraciones que han generado sorpresa en el mercado, porque es de sobra conocido el interés de Indra por la aeronáutica vasca. Un interés que queda demostrado por una de las elecciones para su nuevo consejo.

Se trata de Axel Arendt, consejero hasta 2010 de ITP, donde coincidió con el consejero delegado de Indra, Ignacio Mataix. En el mismo acto, Murtra no arrojó luz alguna sobre la opción de segregar la filial Minsait, que por ahora sería sólo una posibilidad. Todo parece encaminado a dejar las cosas como están hasta octubre cuando, con la junta celebrada, Indra pueda tomar las primeras grandes decisiones empresariales tras el largo ‘impasse’ provocado por la crisis de junio.

El grupo de accionistas que forman Sepi, Sapa y Amber- este último tiene autorización para llegar al 10% de Indra- llegarán a la junta con alrededor del 46% de la compañía. Una garantía frente a la beligerancia que pueden mostrar grandes fondos como Fidelity y Norges Bank, que han visto como el valor de sus paquetes del 11% y del 3,6% respectivamente se ha desplomado en los últimos tres meses. De momento velan armas, como el resto de inversores del grupo, a la espera por cierto de que la CNMV se pueda pronunciar sobre una hipotética concertación de los tres grandes accionistas que les obligaría a lanzar una OPA sobre Indra.

Artículos relacionados