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Airbus, con los pies en el suelo

El mer­cado man­tiene a Airbus con los pies en la Tierra. Todo ello a pesar de las ín­fulas por si li­de­razgo mun­dial en la fa­bri­ca­ción de aviones y por su pró­ximo viaje a la Luna. Uno de los mó­dulos de la nave es­pa­cial Orion de la NASA que se lan­zará este sá­bado, si todo va bien, ha sa­lido de sus fá­bri­cas.

En los tres últimos años, el consorcio aeronáutico europeo se ha consolidado como el mayor fabricante de aviones comerciales del mundo y va camino de que este año revalidará su posición tras las dificultades sufridas en este período por su principal competidor Boeing.

Este liderazgo le ha valido los parabienes de las grandes casas de análisis. En los últimos meses firmas como Berenberg, Jefferies, Citigroup o Bank of America han apostado abiertamente por recomendaciones de comprar o sobreponderar Airbus con unas estimaciones de precio objetivo por encima de los 145 euros por acción. Es decir, le confieren un potencial de revalorización del orden del 50 % o más desde su actual cotización de mercado.

Entre las últimas valoraciones se sitúa también la de Deutsche Bank. Los analistas del banco alemán se muestran algo más pesimistas y con todo a finales del pasado mes de julio estimaban una valoración objetiva de 141 euros por título, con una subida potencial de más del 40 %.

Unas expectativas fundadas no solo en el liderazgo del grupo en la aviación comercial, sino también por el desarrollo de sus actividades en defensa y aeroespacial. En este sentido, destacan su actividad como contratista principal la Agencia Espacial Europea ESA para el diseño y fabricación de Módulos de Servicio Europeo (ESM) como parte de las misiones Artemis de la NASA. Uno de los cuales impulsará a la misión Orión hacia la órbita de la Luna.

El mercado, sin embargo, va por otro camino y mantiene a Airbus con los pies en el suelo. En lo que va de año, su cotización cae un 12 % que le ha llevado a poner en riesgo no solo el sicológico nivel de los 100 euros por acción sino también la tendencia alcista marcada tras el duro ajuste sufrido con la llegada de la pandemia a principios de 2020.

Si no corrige de inmediato este deterioro acentuado durante el mes de agosto corre el riesgo de caer hasta la zona de los 90 euros por acción, como mínimo, en el corto plazo.

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