La banca prevé una ava­lancha de venta de prés­tamos hi­po­te­ca­rios en el cuarto tri­mestre

El índice hipotecario roza el 2% en tasa mensual y anuncia menos préstamos y más caros

Luis de Guindos (BCE) au­gura una in­mi­nente crisis in­mo­bi­liaria e insta a so­li­citar cuanto antes la hi­po­teca

Luis de Guindos
Luis de Guindos

La banca se pre­para para un úl­timo tri­mestre del año de má­xima re­vo­lu­ciones en el ne­gocio hi­po­te­ca­rio. Contra todo pro­nós­tico, cuando la si­tua­ción ge­neral pa­recía hacer inevi­table un ajuste a la baja de la ac­ti­vi­dad, re­sulta que el sector en­fila un final de año que puede batir todos los ré­cords de los úl­timos ejer­ci­cios. Pero solo du­rante un corto pe­riodo de tiempo, según los ex­per­tos. Los pre­cios me­dios de las hi­po­tecas ya rondan el 2% y todo pa­rece que habra un alu­vión de ope­ra­ciones en el corto plazo y un stop a medio y largo.

Para la banca, el nuevo escenario está lleno de paradojas. La subida imparable del Euribor tiene dos caras. La buena es que miles de españoles están adelantando la decisión de comprar una casa y, por lo tanto, de contratar una hipoteca. El objetivo es esquivar nuevas subidas de precios de los préstamos como las que ya ha provocado el vuelo libre del Euribor hasta las puertas del 2% en tasa mensual. En la diaria rebasa ya el 2,2%.

Aunque el coste de las hipotecas ha escalado mucho ya, la percepción general es que es inevitable un nuevo repunte porque las previsiones de subidas de tipos son terribles para los hipotecados. Las expectativas del mercado pasan porque el precio oficial del dinero cierre 2022 en como mínimo el 2%. Y no hay dudas de que continuarán en 2023, llevando el Euribor claramente por encima del 2,5%. El futuro inmediato asusta.

Y hasta el el vicepresidente del BCE, el español Luis de Guindos, se ha pronunciado al respecto. El ex ministro de Economía de Mariano Rajoy ha animado a los ahorradores a acercarse a las entidades financieras a reclamar mejoras en la retribución de las cuentas, pero al tiempo ha señalado que los hipotecados se apresuren a revisar sus tipos y/o solicitar cuanto antes nuevas hipotecas en previsión de la imparable subida de tipos.

Para el vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), se va a prodducir un cambio de tendencia en el mercado inmobiliario en la Eurozona, tras años de fuerte crecimiento de precios y del crédito hipotecario. Guindos ha reconocido que se están viendo ciertos cambios (expectativas, tipos y demanda) que podrían conducir a una caída de precios de la vivienda.

Nuevas subidas

“Ya se está barajando una subida de tipos de 100 puntos básicos en la próxima reunión de la Reserva Federal estadounidense. Eso mete una presión brutal al BCE, que va muy rezagado. El problema ahora es que no se puede establecer con rigor un tope al alza del precio del dinero en la zona euro. Es como conducir de noche sin luces y por una carretera con muchas curvas”, señalan gráficamente en una gran entidad española.

Con estas cartas sobre la mesa, los precios de hoy de las hipotecas pueden acabar convertidos en un chollo en comparación con los de dentro de uno o dos trimestres. La mayoría de los bancos ya está aplicando tipos superiores al 3% a tipo fijo, pero ya hay voces que alertan de la posibilidad de subidas no demasiado lejanas en el tiempo hasta niveles entre el 4% y el 5%. En este contexto, el volumen de actividad es extraordinario y se puede mantener durante todo el año.

La banca tiene razones para festejar el momento. Sólo en los siete primeros meses del año, ha formalizado operaciones por más de 40.000 millones de euros, cuando en todo el año pasado no llegó a los 60.000 millones. Por lo tanto, estaría en disposición de batir niveles no vistos desde el primer decenio del siglo, cuando la actividad hipotecaria batió en España todos los registros históricos y fue pieza clave en el pinchazo de la burbuja inmobiliaria.

La otra cara de la moneda para la banca es que, de momento, ha fallado estrepitosamente en su objetivo de trasladar la demanda de hipotecas fijas -siguen concentrando casi tres cuartas partes de la contratación nueva- a las variables, que ahora ofrecen retornos mucho más suculentos para la banca. El sector tiene que seguir vendiendo una inmensa mayoría de préstamos fijos, cuyos márgenes son significativamente menores aunque los precios se han más que doblado.

En resumen, el negocio hipotecario de la banca sigue viento en popa a pesar de que el mercado inmobiliario parece abocado a una ralentización segura que ya se empieza a ver en las grandes cifras. Sin embargo, hay tanta demanda embalsada desde la aparición del Covid-19 que a corto plazo la actividad hipotecaria no está amenazada. Si llega la caída, la banca estará bien cargada de operaciones tras un 2022 que batirá muchos registros.

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