Los re­galos en efec­tivo son cada vez mejor va­lo­rados por los clientes

Los bancos entran en guerra por los nuevos clientes hasta final de año

Las en­ti­dades com­piten al má­ximo con pagos en efec­tivo para captar nó­minas

Bancos en Bolsa.
Bancos.

Hasta final de año la banca se va a en­zarzar en una ba­talla cruenta por con­se­guir el má­ximo nú­mero po­sible de nuevos clien­tes. Mientras in­tenta re­trasar el má­ximo tiempo po­sible la vuelta a la re­mu­ne­ra­ción de los de­pó­sitos -resulta asom­broso que miles y miles de clientes no estén re­cla­mando a los grandes bancos re­tornos po­si­tivos en estos pro­duc­tos- el sector sube las re­vo­lu­ciones de la guerra de los pagos en efec­tivo a cambio de nuevas nó­mi­nas.

El final del verano está dejando claro dónde está el nuevo campo de batalla. BBVA ha elevado hasta 150 euros la gratificación en ‘cash’ a los nuevos clientes que domicilien una nómina de al menos 800 euros. Hasta ahora, el regalo era de 100 euros, una cantidad que ya se antoja como muy insuficiente para competir con las mejores ofertas del mercado. Sin ir más lejos, ING se acaba de sumar a la fiesta con una oferta de 120 euros.

La oferta es sólo para los clientes que activen la ‘Cuenta Nómina’ de ING antes del 31 de octubre. Con este movimiento, ING reactiva también una modalidad -la de los pagos en efectivo- a la que Banco Sabadell había dado un tremendo impulso este verano. La entidad está pagando un hasta un 2% TAE por contratar su cuenta ‘online’, con el añadido de un regalo de 50 euros. Una oferta que la entidad debe decidir ya si renueva.

El de los pagos en efectivo es un segmento en el que hasta ahora habían marcado las diferencias -lo siguen haciendo en algunos casos- las entidades medianas. Por ejemplo, Abanca y Cajamar están regalando 300 y 200 euros respectivamente a cambio de la domiciliación de ingresos superiores en los dos casos a los 1.000 euros. Y Unicaja llega hasta los 150, lo mismo que ahora paga BBVA. Santander con 100 y Openbank con 40 se sitúan por debajo.

Respuestas rápidas

Pero fuentes financieras auguran respuestas rápidas: “La fórmula de los pagos en ‘cash’ es cada vez más agresiva y cuantiosa en la oferta de los bancos. Es muy sencilla de entender y, en general, muy transparente. Y para el nuevo cliente supone una forma muy directa de pescar un buen puñado de euros rápidamente y sin letra pequeña. Lo normal es que veamos alguna nueva oferta más y la mejora de algunas de las existentes”.

Las cada vez más agresivas ofertas de las entidades suponen un potente desembolso en efectivo por la caza y captura de clientes rebotados de otras entidades que, por su perfil, no son precisamente los más fieles. Pero a cambio del regalo en efectivo, las entidades imponen períodos de permanencia que se sitúan entre los 12 y los 36 meses que consideran que son más que suficientes para fidelizar al nuevo cliente y venderle otro tipo de productos.

De lo que se trata es de capturar un cliente nuevo para después poner a su disposición otros productos como fondos de inversión, planes de pensiones, seguros, hipotecas o préstamos personales. “No siempre va a salir bien, pero es difícil que en períodos de permanencia de como mínimo un año no se consiga vender al menos un producto más. En este caso la estrategia casi siempre es rentable”, señalan en una de las entidades con este tipo de ofertas.

Mientras deshoja la margarita de los depósitos -será difícil que el sector permanezca en el inmovilismo más absoluto si el BCE sube tipos en octubre otros 50 puntos básicos- y mantiene a máximo rendimiento el motor del negocio hipotecario, la gran banca española refuerza el frente de los pagos en ‘cash’, donde nunca ha habido ni tanta competencia ni tan agresiva. No obstante, la batalla subirá de intensidad todo lo que queda de 2022.

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