El doble es­pal­da­razo de BlackRock es una ga­ran­tía, al menos a corto plazo

La resurrección de las ‘criptos’ reabre el debate entre forofos y negacionistas

El bit­coin re­cu­pera los 20.000 dó­lares y el et­he­reum vuela en las úl­timas se­sio­nes.

Criptomonedas.
Criptomonedas.

El ejer­cicio de es­ta­bi­lidad del precio de las ‘criptodivisas’ ha de­vuelto el color a un seg­mento al que más de un de­tractor había de­cla­rado como he­rido de muerte tras el gran des­plome que co­menzó en no­viembre de 2021. De he­cho, su ac­tivo es­trella de re­fe­ren­cia, el bit­coin, no ha per­dido nunca la es­tela de los 20.000 dó­lares este ve­rano de gran vo­la­ti­lidad -subida de cerca de un 17% en ju­lio, caída del 14% en agosto y gran re­bote tras la subida de tipos del jueves del BCE- y otro de sus des­ta­ca­dos, el et­he­reum, vuela en las úl­timas se­sio­nes,

No se trata de echar las campanas al vuelo si se tiene en cuenta que el bitcoin sigue cayendo alrededor de un 45% en lo que va de año, pero tampoco de enterrarlo si se considera la caída de otros activos de renta fija y variable, en algunos casos muy superior. Máxime teniendo en cuenta de dónde venía el bitcoin: de una subida asombrosa de los 10.000 hasta más de 60.000 dólares entre septiembre de 2020 y octubre del año pasado.

Poco a poco, el dinero más agresivo vuelve a entrar en las monedas virtuales. Lo hace a un ritmo todavía suave, sin los excesos del pasado. “Eso es una buena noticia. Estamos hablando de un activo mucho más maduro ahora, que ha protagonizado un desplome reciente que ha dejado heridas en muchos inversores. Pero todo hace indicar que lo peor ha pasado y que a estos niveles las criptomonedas son más interesantes”, señalan fuentes financieras.

Que el interés por las criptodivisas sigue muy vivo lo demuestra el doble espaldarazo de BlackRock. La mayor gestora del mundo, con alrededor de 10 billones de dólares en activos gestionados, ha puesto en marcha su primer producto de inversión en bitcoin para grandes inversores institucionales. Más que una iniciativa del transatlántico estadounidense, es una respuesta a la demanda de sus clientes más sofisticados.

Un traje a medida que el mercado interpreta como un ejercicio de realismo. “Es imposible ignorar que el bitcoin es un activo más de un mercado muy amplio en el que caben todas las opciones. Después del desplome histórico de 2022, nadie podrá decir ya que los inversores no saben dónde se meten. Lo importante es dar a las criptomonedas su proporción justa en una cartera”, señalan en fuentes del sector financiero.

Además, BlackRock ha llegado a un acuerdo con Coinbase, el mayor mercado mundial de criptomonedas, para proporcionar los servicios de negociación y custodia a clientes. Una alianza que llega en un momento de dudas sobre el negocio de los criptoactivos -Coinbase sufrió un desplome de los ingresos de 64% en el segundo trimestre- alimentadas por una legión de detractores que han aprovechado las últimas subidas para recuperar el viejo axioma de “engordar para morir”. ¿Con qué argumentos?

La quiebra de la plataforma de préstamos en criptodivisas Celsius Network o las ventas de la mayoría de las posiciones en bitcoin de Elon Musk son las grandes bazas de los negacionistas, que creen que el bitcoin y con más razón otras ‘criptos’ mucho menos líquidas son lo más parecido a una bomba de relojería. Pero de momento pueden más los dos grandes movimientos de BlackRock. Ninguna otra firma genera más tendencia en el mundo.

Correlación

En el otro lado de la balanza, los expertos destacan que las criptomonedas han recuperado la correlación con los índices estadounidenses, tras un duro ajuste en la renta variable que en su momento fue decisivo en el desplome de las divisas virtuales. Esta correlación es un signo de madurez evidente, a la espera de próximos movimientos regulatorios que reduzcan el perfil de riesgo de unos productos todavía muy polémicos.

Incluso Moody´s, que en primavera advertía de la fragmentación que la adopción de las criptodivisas podía provocar en el sistema, ha rebajado el tono diciendo que los avances de regulación en la Unión Europa -la normativa MiCA- podrían reducir el riesgo de inestabilidad financiera. En cualquier caso, la batalla entre negacionistas y forofos continuará con la máxima intensidad en los próximos meses, en los que se adivinan emociones muy fuertes en los mercados.

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