El país, en crisis de iden­tidad por la de­pen­dencia de Europa del gas ruso y el de EEUU

La industria alemana, casi paralizada por la escasez de energía y los elevados precios

Una de cada tres em­presas con­si­dera que la ac­tual si­tua­ción cons­ti­tuye un reto de su­per­vi­vencia

Industria alemana.
Industria alemana.

La crisis ener­gé­tica que ha pro­vo­cado la in­va­sión de Ucrania pa­ra­liza la in­dus­tria ale­mana. La tor­menta eco­nó­mica con­tinúa no sólo por los re­cortes en el su­mi­nistro de elec­tri­cidad o gas, sino por los ele­va­dí­simos pre­cios de estos pro­duc­tos, que están pro­vo­cando la caída de em­presas o su pa­ra­li­za­ción mo­men­tá­nea. Alemania, como toda Europa, se ve for­zada a reorientar su de­pen­dencia ga­sista hacia Estados Unidos, en una ma­niobra geo­po­lí­tica que tam­bién en­traña sus ries­gos.

El presidente de la Asociación de Cámaras de Industria y Comercio de Alemania ha lanzado una seria advertencia a los periodistas de la RND: “Cada vez más empresas nos dicen que ya no tienen ningún contrato de suministro de electricidad o gas. El grifo está cerrado en el verdadero sentido de la palabra”. Una alerta recogida por el diario digital Remix News, que recordaba también la sentencia del presidente, cuando señalaba que “ninguna economía puede funcionar sin energía”.

La situación de Alemania y la de otra serie de países resulta mucho más grave de lo que los medios germanos puedan transmitir o los españoles reflejar. A lo largo de los 2.300 kilómetros que separan a Berlín de Madrid, buena parte de la información puede quedarse en el camino.

El fabricante de papel higiénico Hakle ya ha declarado la quiebra por los elevados costes de la energía. Una situación de estrangulamiento financiero que todavía parece que no es generalizada, según las estadísticas. Mientras tanto, la Federación de Industrias Alemana advierte que el encarecimiento de la energía supone un desafío importante para el 58% de las empresas y el 34% considera que esta crisis supone una cuestión de supervivencia. Y esto no es todo, una de cada diez empresas germanas ha reducido o paralizado su producción, en tanto el 40% de ellas considera trasladar al extranjero una parte de su producción.

También Reino Unido

Esta delicada situación no es exclusiva de Alemania. El Reino Unido ha alertado de que un 60% de las empresas manufactureras se enfrentan a un riesgo cada vez mayor de cierre por la crisis energética.

Remix News reproduce el aviso del presidente de la Asociación Central de Artesanía Alemana, Hans Peter Wollseifer, al Rheinische Post: “Todos los días recibimos llamadas de emergencia de empresas que están a punto de detener la producción porque ya no pueden pagar las facturas de energía enormemente aumentadas”.

Mientras tanto, el cambio de rumbo en la política de abastecimiento energético que ha realizado Europa está siendo objeto de críticas. En estos momentos, el 65% de la producción de gas licuado de Estados Unidos tiene como destino Europa.

“Existe una creciente preocupación de que cambiar una dependencia por otra conlleve otro tipo de riesgo. Poner todos sus huevos en la canasta de GNL de EEUU significa confiar en la Madre Naturaleza. Los suministros de GNL de EEUU pueden no ser vulnerables a Rusia, pero son vulnerables al clima extremo y las terribles temporadas de huracanes que interrumpen la producción y las exportaciones. Europa no puede permitirse más trastornos”, advierte el diario digital OilPrice.

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