Acuerdo es­tra­té­gico con la firma nor­te­ame­ri­cana para in­cor­porar quince aviones que serán fi­nan­ciadas por el gi­gante AerCap

Air Europa ignora a Airbus, vuelve a Boeing y acerca su flota a los modelos de IAG

La re­ca­pi­ta­li­za­ción y la re­duc­ción de su deuda en cien mi­llones le de­vuelven la cre­di­bi­lidad del mer­cado

boeing 787
boeing 787

Air Europa ha tar­dado poco en sacar pro­vecho de la en­trada de IAG en su ca­pital y, sobre todo, de la ca­pi­ta­li­za­ción de su deuda que, de un plu­mazo, le ha per­mi­tido re­forzar sus re­cursos pro­pios en 100 mi­llones y re­ducir su pa­sivo el 10% sobre la deuda total con la que arran­caba este ejer­cicio (992 mi­llones de eu­ros). Pero lo más lla­ma­tivo, dada su si­tua­ción fi­nan­ciera, es que la ae­ro­línea ha re­cu­pe­rado la cre­di­bi­lidad del mer­cado para firmar la compra de nueva flota y, como en sus ini­cios, con Juan José Hidalgo al frente, Air Europa vuelve a Boeing.

En la primera gran operación de su nuevo consejero delegado, Jesús Nuño de la Rosa, la compañía ha cerrado un “acuerdo estratégico con Boeing” para modernizar su flota. El acuerdo supone incorporar entre 2024 y 2026 quince nuevos aviones del fabricante estadounidense: cinco 5 Boeing 787-9 Dreamliner y diez Boeing 737 MAX que se convertirán, según la propia compañía, “en la espina dorsal” de su flota.

El acuerdo de la aerolínea mallorquina con Boeing se ha visto culminado con otro para la financiación de los nuevos aviones suscrito con el líder del leasing aeronáutico, AerCap Holdings que financiará los quince nuevos aparatos, cuya cuantía no ha sido confirmada.

Aunque las cifras de la operación no han trascendido, las estimaciones del mercado sitúan a los B737 MAX entre los cien y los 135 millones de dólares según el modelo (hay cuatro) mientras que el B787-9 Dreamliner está en torno a los 290 millones de dólares. Eso elevaría el importe de la operación entre los 2.450 millones y los 2.800 millones de dólares (2.796 millones de euros).

Air Europa se convertirá en la primera aerolínea española en incorporar el revisado y polémico B737 MAX (ya fue la primera en hacerlo con el 737 Dreamliner); modelos a los que define como “una referencia en innovación tecnológica, confort a bordo y eficiencia en el consumo de carburante y reducción de emisiones”. De hecho, el Dreamliner es considerado el modelo de largo radio más eficiente del mercado, al conseguir reducciones del 20% en consumo y emisiones y del 60% en ruido%, así como el ruido.

Acercarse a IAG

La decisión es importante también en el mercado aeronáutico mundial habida cuenta de que supone el abandono definitivo de Airbus como proveedor por parte de la aerolínea de Globalia. De hecho, Air Europa no cuenta ya con ningún avión del fabricante europeo aunque esta decisión tiene una ventaja añadida: acerca la flota de la compañía de la familia Hidalgo a la de IAG.

Hay que recordar que a finales del pasado mes de mayo, la ma¬triz de Iberia y British Airways -entre otras-, se aseguraba la ampliación de su flota y cerraba un contrato con Boeing para la adquisición de 50 aviones B-737 MAX (25 del mo¬delo B 737-8200 y otros 25 del B-737-10) más la op¬ción por otras cien ae¬ro¬naves más.

Este macrocontrato, según el precio de tarifa de los aviones, 120 millones de dólares (113,42 millones de euros) para los B 737-8200, (incluidos los motores) y 130 millones de dólares (casi 123 millones de euros) para los B 737-10. Lo que eleva el importe teórico de la operación a 6.250 millones de dólares (mas de 5.900 millones de euros). Boeing entregará estos aviones entre 2023 y 2027.

Pero, además, IAG y Boeing han firmado también la opción de compra de otras cien aeronaves que no han sido identificadas pero que, de tratarse de los mismos aviones y modelos, situarían el conjunto de la operación en 18.000 millones de dólares (más de 17.000 millones de euros). De ejecutarse esta opción, el fabricante estadounidense deberá entregar los nuevos aviones entre 2025 y 2028.

Racionalizar la flota es uno de los factores clave para asegurarse la contención de costes de mantenimiento incluidos los del personal especializado. El otro factor, asegurase una flota moderna, más atractiva para el viajero, más ‘frugal’ en su consumo de carburante, que cumpla la normativa de emisiones y ruido y con menores costes operativos depende, fundamentalmente, de poder acceder a los modelos más modernos de los fabricantes. Y eso es lo que ahora se asegura la filial de Globalia. Aunque, al mismo tiempo, le asegura a IAG una racionalización y homogeneidad adecuada de sus respectivas flotas ante una futurible integración de la segunda compañía aérea española.

Necesidad apremiante

Para Air Europa, además, asegurarse una nueva y moderna flota se ha convertido, más que en una decisión obligada -que también- en una necesidad apremiante para asegurar su operatividad sin incidencias. Algo que se ha puesto en cuestión esta misma temporada estival dada la escasez de aviones tanto en el mercado como en la propia compañía que se vio obligada durante el Covid a desprenderse de varios aviones que ahora echa muy en falta.

Frente a ese aumento de demanda y los problemas de falta de aviones Air Europa man¬tiene este verano unos ín¬dices de ocu¬pa¬ción del 90% en sus vuelos de largo re¬co¬rrido que, in¬cluso rozan el 100% en los de corto ra¬dio. Animada por el aumento en la demanda ya detectado a finales de 2021, la compañía amplió sus efectivos con nueve aviones de los once que tenía previsto recibir de Boeing. Para esta temporada de verano ha dispuesto de cuatro nuevos Boeing 787 Dreamliner y cinco Boeing 737. Los mismos modelos que ha firmado con Boeing y AerCap.

El buen verano turístico que anticipaban las estadísticas de Turespaña a finales de junio parece cumplirse. Entonces, el total de asientos previstos en vuelos internacionales para el periodo junio-agosto de este año supera los 32,4 millones. Eso supone un aumento del 52,4% frente a los 21,3 millones de plazas ofertadas en el mismo periodo de 2021. Pese a que el mercado aún está el 6,3% por debajo de los del mismo trimestre de 2019 (antes del COVID), es evidente que el tirón de la demanda se ha hecho notar.

Artículos relacionados