EdP y Endesa ne­go­cian aplazar a fi­nales de año los in­cre­mentos pro­du­cidos por el acuerdo de gas

Portugal revive el conflicto español de las tarifas eléctricas a raíz de la 'singularidad ibérica'

Nuno Ribeiro da Silva ad­vierte que la fac­tura eléc­trica de julio podrá subir más de un 40%

España y Portugal
España y Portugal

La po­si­bi­lidad de que el re­cibo eléc­trico do­més­tico por­tu­gués puede dis­pa­rarse más de un 40% re­vive la ba­talla eléc­trica que atra­viesa España, pese a la 'singularidad ibé­rica' pro­cla­mada por ambos países ante la UE. Y puede afectar a las em­presas es­pañolas allí ins­ta­la­das. El primer mi­nistro so­cia­lista Antonio Costa ha lan­zado una cam­paña contra Endesa -a raíz de unas de­cla­ra­ciones de su pre­si­dente Nuno Ribeiro da Silva-, al exigir que sus fac­turas con el sector pú­blico lleven luz verde del se­cre­tario de Estado del Ambiente y Energía Joao Galamba para poder pa­gar­las.

Como sucede en España, la oposición política ha entrado rápidamente a trapo y ha utilizado los argumentos esgrimidos por Endesa para atacar la política energética del gobierno.

Según ha declarado Nuno Ribeiro da Silva en varias entrevistas periodísticas, son las nuevas reglas tarifarias aplicadas al consumo eléctrico, tanto en Portugal como en España, en el ámbito del llamado “mecanismo ibérico” negociado duramente en Bruselas por ambos países, dentro del reajuste tarifario del gas natural utilizado para la producción de energía eléctrica, lo que va a provocar la tormenta tarifaria en los recibos del mes de julio.

Un mecanismo que según el presidente de Endesa Portugal beneficia a España (a cuenta de la “tarifa populista” creada hace tres años por Madrid para unos 11 millones de hogares), pero será prejudicial para los consumidores lusos, que no tienen esas ventajas como las que diferencian las tarifas de último recurso con las de libre mercado.

Facturas disparadas

La factura correspondiente al consumo del mes de julio y más al de agosto, será buena prueba de ello. Endesa Portugal advirtió que los consumidores tendrán una “desagradable sorpresa”, ya que el incremento previsto podrá alcanzar, y hasta superar, el 40%. Pero tras la dura intervención del primer ministro, la eléctrica suavizó su discurso y señaló que será solo a finales de cuando prevé actualizar sus tarifas. Lo mismo hará la eléctrica nacional EDP. Dejará para final de año la actualización tarifaria, siempre y cuando no suceda nada de anormal durante los próximos meses.

De hecho, lo que tiene anunciado EDP en relación con el consumo eléctrico desde el 1º de julio, es una reducción media tarifaria del 2,9%. Sea bajo la presión del gobierno socialista, o entonces como si operara, no solo en un mercado muy distinto al ocupado por Endesa sino también al margen de la "sigularidad ibérica" negociada por Lisboa y Madrid en Bruselas. Un mecanismo cuya transparencia deja mucho que desear y explica las críticas de la oposición ante la dura intervención de António Costa dirigida contra el presidente de Endesa Portugal.

Cabe subrayar, además, que Endesa Portugal lleva tiempo ganando terreno, tanto a EDP como a otras comercializadoras de electricidad. Según los últimos datos oficiales de ERSE (autoridad reguladora del sector), el pasado mes de mayo recuperó nada menos que el 62% de toda aquella clientela (hogares, servicios públicos, hospitales, empresas, escuelas) que decidieron cambiar de comercializadora. Con lo que Endesa concentra ahora casi un 10% de la clientela lusa, que ya representa casi un 19% del consumo eléctrico.

En todo o caso, Endesa Portugal no tiene por qué sentirse acorralada ante las críticas y los ataques del gobierno socialista. Más bien pasa todo lo contrario: lo que hace la oposición es utilizar las declaraciones de Nuno Ribeiro da Silva al Jornal de Negocios y a Antena 1 para exigir explicaciones al primer ministro António Costa, que según el PSD (Partido Social Demócrata) metió la pata, cuestionando las “reglas del mercado” y utilizando su mayoría absoluta para acallar tanto al presidente de Endesa Portugal como a la oposición.

Lo que demanda ahora la oposición no es crucificar a Endesa, con “ataques persecutorios”, por haber alertado la opinión pública ante la posibilidad de unos brutales incrementos de la tarifa eléctrica, sino más bien que el gobierno movilice a la autoridad reguladora ERSE para que “analice rápida, urgente, seria, profunda y rigurosamente” los problemas planteados a las comercializadoras de energía y a su clientela por la aplicación del “mecanismo” de reajuste tarifario del gas natural negociado en Bruselas sin tener en cuenta las repercusiones tarifarias.

Falta de transpareciencia

Lo que esta en cuestión, por lo tanto, no es solo la perspectiva de un incremento brutal de la tarifa eléctrica doméstica y empresarial, sino también todo lo relacionado con la falta de transparencia de las nuevas reglas negociadas en Bruselas. Pero ante las reacciones oficiales no cabe esperar grandes cambios en la estrategia del gobierno. Según Joao Galamba, Endesa Portugal podrá seguir anunciando brutales incrementos tarifarios, pero sin hablar en nombre de otras comercializadoras rivales, que siguen prometiendo sendas rebajas tarifarias.

Así, mientras el gobierno invita los organismos públicos y la población en general a renegociar las condiciones tarifarias con diversas comercializadoras, la autoridad reguladora del sector insiste en que la última palabra la tendrán los consumidores. Alertando, al respecto, que los únicos que podrán sentirse afectados por las nuevas reglas creadas por el “mecanismo ibérico”, son aquellos consumidores domésticos, empresariales y públicos que acepten firmar contratos con condiciones tarifarias indexadas al mercado diario de la electricidad.

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