El líder del PP con­so­lida su ven­taja en los son­deos, lo que pone muy ner­vioso a Pedro Sánchez

Feijóo fija sus bases de diálogo, pero no son incondicionales

Propone bajar im­pues­tos, re­ducir mi­nis­te­rios, un plan ener­gé­tico, más mé­di­cos, más se­gu­ridad e in­de­pen­dencia ju­di­cial

  Alberto Núñez Feijóo
Alberto Núñez Feijóo

Alberto Feijóo, pre­si­dente del Partido Popular, tiene claro que la gra­vedad de la si­tua­ción exige diá­logo pero la mano que tiende al Gobierno, se la re­cha­zan. Pedro Sánchez de­manda apoyo in­con­di­cional y tras­ladar a la opo­si­ción la res­pon­sa­bi­lidad de los pro­blemas eco­nó­micos y so­ciales que se ave­ci­nan. La in­fla­ción está desatada. La deuda y sus pro­blemas aso­ciados se han dis­pa­rado. Las in­cer­ti­dum­bres sobre el abas­te­ci­miento ener­gé­tico de cara al in­vierno au­mentan a me­dida que sigue sin per­fi­larse, a corto plazo, el fin de la in­va­sión de Ucrania...

Pese a todo ello, el enfrentamiento entre los dos principales partidos del arco parlamentario se recrudece cada día que pasa, pese a las ofertas constantes de diálogo del líder popular. Lo que es peor, cuantas más ofertas plantea Feijóo, más intentos de desacreditación recibe por parte de miembros del Gobierno, desde su presidente y más de una docena de ministros, hasta los líderes nacionales del PSOE.

La última en tratar de desacreditar al líder popular ha sido la secretaria de organización del PSOE y ministra de Hacienda, María Jesús Montero. En este caso, Montero no se ha atrevido a negar la voluntad de diálogo de Feijóo, como lo habían hecho sus compañeros de Gobierno en los últimos días.

Pero al intervenir el pasado sábado en un acto del PSOE en Ronda (Málaga), la ministra calificaba al partido popular de “negacionista y obstruccionista” por no apoyar el decreto de medidas energéticas. Según la ministra, al decir el PP que ‘’no” a medidas como el transporte gratuito y al incremento de becas, el partido liderado por Núñez Feijóo muestra que no apoya a los trabajadores y a los jóvenes. Se le olvidó precisar a Montero que no había habido ninguna propuesta de negociación con los populares ni antes ni después de que aprobara el decreto el Consejo de ministros.

Por su parte, el presidente, Pedro Sánchez, ha hecho el vacío completo al líder de la oposición, quien este sábado confirmaba que no hablaba con el presidente desde hacía meses. Pese a ello, Feijóo, como una parte muy importante de la ciudadanía considera que hay que hacer un esfuerzo de diálogo y entendimiento.

La última ocasión en que lo ha planteado ha sido durante el acto de inicio del curso político para los populares, el pasado sábado en Cerdedo-Cotobade, Pontevedra, arropado por el expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy y los presidentes autonómicos de Galicia, Andalucía, Madrid, Castilla y León y Murcia, todos ellos miembros de su partido político, para reiterar su voluntad de colaboración.

Diálogo imposible

Pese a llenar su intervención de ácidos reproches al presidente del Gobierno, Feijóo le ofrece hablar y entenderse. Respondiendo a quienes le acusan de no proponer nada concreto, el líder popular ha anticipado cuestiones concretas sobre las que hablar y dialogar: bajar impuestos, reducir ministerios, pactar un plan energético, eliminar el término disminuidos de la Constitución, lograr más médicos, mejorar la seguridad nacional y garantizar la independencia de la justicia.

Además, pese a que en el sentir de la generalidad de los líderes populares está muy asumida la idea de que lo más importante ahora es dejar pasar el tiempo sin tomar la iniciativa para no cometer errores, Feijóo quiere actuar. No quiere ser presidente de Gobierno por el descrédito de los demás y ha pedido a los suyos hacer lo mismo, trabajar, hacer propuestas y una política educada con el adversario político.

Al presidente del Gobierno, al que da por amortizado, le ha planteado que acuda a debatir con él en el Senado. De cara a las próximas elecciones generales declara no renunciar a obtener “la mayoría suficiente, la mayoría contundente, como las veces que me he presentado en Galicia”.

Los sondeos confirman la consolidación de su ventaja. El más reciente, correspondiente al 28 de agosto difundido por Electomania, le otorga 136 escaños. Con los 43 que ganaría VOX podrían conseguir una mayoría de gobierno, pese a la tendencia a la baja del grupo liderado por Santiago Abascal. En este mismo sondeo, el PSOE obtendría 97 escaños, mientras UP caería a 23. Lo que haría imposible la repetición del gobierno con el apoyo de nacionalistas e independentistas vascos.

Conocedor de estos datos y, a sabiendas de que queda año y medio para las elecciones generales, Feijóo ha pedido a los suyos de que hasta entonces, no renuncien a lograr una mayoría suficiente en todos los territorios, desde la centralidad y recuperando votantes de izquierda y derecha. Según los sondeos internos del PP, podrían haber recuperado, desde la llegada del líder gallego a la presidencia del partido, un millón y medio de votos que procederían de forma casi paritaria tanto de la derecha como de la izquierda.

Aunque los populares dan por hecho que Sánchez no adelantará las elecciones ante la posibilidad que tiene de perderlas, tratan de estar preparados por si se produjera el adelanto. Saben que tienen debilidades en algunas comunidades autónomas, como es el caso de Cataluña y el País Vasco, pero pese a ello, confían en un resultado suficiente para poder gobernar.

No conceden mayor importancia a las filtraciones que se puedan producir desde el entorno del expresidente del partido, Pablo Casado. Pero saben que hasta que se celebren las elecciones autonómicas y locales el último domingo del mes mayo del próximo año, y por supuesto las generales, no pueden descartar ninguna traición de quienes todavía confían en las ventajas de estar cerca de quienes tienen el poder.

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