BOLSA

Línea Directa, alto riesgo

Superado su primer aniver­sario en Bolsa, Línea Directa no pa­rece duna perla. Su co­ti­za­ción caído un 30 % desde los 1,32 euros desde su debut en Bolsa en abril de 2021. Salvo los pri­meros días, en lo que sí re­cibió los pa­ra­bienes del mer­cado, el valor ha en­trado en una fase ba­jista que le ha lle­vado a poner en riesgo el nivel del euro.

Un movimiento atípico en Bolsa, pues como recuerdan los analistas en épocas de crisis como las actuales, las aseguradoras suelen ser uno de los refugios favoritos de los inversores. Para ello cuentan con un modelo de negocio estable y que se beneficia de forma directa de las subidas de tipos de interés al tener acceso más fácil a activos de inversión más rentables.

Sin embargo, la realidad está siendo exactamente la opuesta y, a pesar del contexto actual los inversores se están alejando del sector asegurador. Uno de los motivos sería la debilidad del crecimiento económico que pudiera afectar a sus cuentas a corto y medio plazo. El factor determinante, sin embargo, para perderse la subida de tipos, sería la elevada inflación y la incertidumbre derivada de la guerra.

Panorama que está pasando factura sobre todo a Línea Directa a pesar de que los analistas parecen coincidir en que ofrece una valoración favorable respecto a sus comparables, máxime después de los recientes ajustes. Destacan, además, su alta rentabilidad por dividendo que reduce el riesgo.

En este sentido, los expertos de Berenberg han recortado recientemente su recomendación hasta los 1,69 euros por acción. Esta valoración, sin embargo, se mantiene muy por encima de su actual precio de mercado y por lo que han reiterado su recomendación de compra, pese a las fuertes presiones inflacionistas en el entorno económico actual. Una prueba de esta confianza ha sido el aumento de la participación de Invesco a finales del pasado mes de abril al pasar del 2,01 % al 2,48 % actual.

Los inversores, por el contrario, se muestran más preocupados tanto por el posible descenso de las primas ante la actual crisis de consumo como por el aumento de la siniestralidad por la mayor movilidad. Factores que estarían justificando la tendencia bajista del valor en el último año con un claro riesgo de que pueda perder el soporte del euro por acción. Niveles que ya tanteó a finales del mes de julio y que preocupan a los expertos técnicos.

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