El mer­cado no es­pera men­sajes po­si­tivos de la gran cita de Jackson Hole

Las ventas preventivas imponen su ley en bolsa tras el rebote veraniego

Limitada re­co­gida de be­ne­fi­cios ante la au­sencia de es­tí­mulos en el mer­cado

Ibex 35
Ibex 35

No hay más cera que la que arde en las bolsas mun­dia­les. Si al­gunos se pre­gun­taban si las subidas que el 16 de agosto lle­varon al Ibex 35 hasta los 8.500 puntos y al S&P 500 por en­cima de los 4.300 eran un in­di­cador de final del mer­cado ba­jista, han en­con­trado res­puesta desde en­ton­ces. En las bolsas hay más miedo que otras cosas y son las re­co­gidas de be­ne­fi­cios y las ventas pre­ven­tivas las que im­ponen su ley.

"En la práctica no ha cambiado nada este verano. El rebote de las bolsas -que llegó tras el desplome de junio, cuanto el Ibex perdió un 8,5% de su valor- en julio y la primera mitad de agosto había tenido mucho más que ver con las compras oportunistas de quienes aprovechan la baja liquidez de las bolsas en este período del año de baja actividad. Pero según se aproxima septiembre, volvemos a la realidad", señalan fuentes bursátiles.

La vuelta a la normalidad bursátil tiene una fecha marcada en rojo. Será este próximo viernes, cuando el jefe de la Reserva Federal, Jerome Powell, intervenga en ese clásico que es la reunión anual de Jackson Hole. Buena oportunidad para medir por dónde va el viento en materia monetaria. Sin embargo, parece que todas las respuestas están escritas ya. De Powell se espera que mantenga la subida de tipos para combatir la inflación.

Tranquilidad chica

Dicho de otra forma, que de momento no hay visos de un cambio de discurso que no se justifica en una economía en recesión técnica. El Nasdaq y el S&P 500 abrieron esta semana con caídas entre el 2,1% y el 2,5% que denotan una sobredosis de precaución más que justificada. En casa, el Ibex 35 acumula ya cinco sesiones consecutivas de números rojos y atonía. La marea empieza a bajar con bastante claridad.

La realidad es que las subidas anteriores se habían gestado con poco volumen de negocio y mucho aparato especulativo. "No hemos visto una apuesta fuerte y renovada por los activos de riesgo, como algunos han cantado por ahí. En realidad han sido picoteos sin demasiado fundamento. Lo importante viene ahora en clave europea, con la reunión del BCE del 8 de septiembre a la vuelta de la esquina", señalan en una gran gestora nacional.

Todo hace indicar que la acumulación de citas clave va a mantener a los inversores en la madriguera. Del BCE el mercado espera una subida de 50 puntos básicos, a la vista de que los grandes indicadores siguen emitiendo señales preocupantes. Este martes, el PMI de la eurozona se contrajo por segundo mes consecutivo, hasta el 49,2. El dato fue algo menos malo de lo esperado por el mercado, pero insuficiente para frenar la atonía de los últimos días.

Todo indica que si en julio y en agosto los inversores se subieron al carro de la bolsa -sin excesos en cualquier caso- para aprovechar las gangas que dejó la caída de junio, ahora parece ser el momento de otros inversores, los bajistas, que especulan apostando por caídas de los valores que más han subido este verano. Los 'hedge fund' tendrían abiertos 'cortos' por más 125.000 millones de dólares en el S&P 500.

Una ofensiva en toda regla que demuestra que las bolsas siguen con todos los frentes abiertos ante el inminente cierre del mes de vacaciones por antonomasia: inflación desbocada, tipos de interés al alza, desaceleración económica y la sensación creciente de que los bancos centrales están lejos de manejar la situación. De momentos, pintan bastos para unas bolsas en pleno reconocimiento de la realidad.

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