La pri­mera gran pro­mo­tora china anuncia una re­duc­ción del 70% en los be­ne­fi­cios

El mercado inmobiliario emite señales preocupantes en las dos mayores economías mundiales

La caída de las ventas de vi­vienda usada en Estados Unidos, aviso a na­ve­gantes

Vivienda
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La subida ver­tical de los tipos de in­terés en todo el mundo em­pieza a pasar fac­tura a las grandes ci­fras del sector in­mo­bi­liario y a sus prin­ci­pales ac­to­res. Agosto se adentra en la recta final lleno de avisos para na­ve­gan­tes. El des­plome in­ter­anual del 20% de las ventas de vi­viendas de se­gunda mano en Estados Unidos coin­cide en el tiempo con des­plome de los be­ne­fi­cios de la pri­mera pro­mo­tora china, la gi­gan­tesca Country Garden.

Se puede achacar la coincidencia en el tiempo de ambas noticias a la casualidad. Pero hay muchas más posibilidades de que una sacudida de este calibre en las dos primeras economías del mundo tenga que ver con unas nuevas reglas del juego mucho más restrictivas para el sector del ladrillo. Estados Unidos ha subido los tipos de interés 225 puntos básicos en lo que va de 2022; China, los acaba de rebajar al 2% para estimular la actividad.

Recetas distintas en dos economías en momentos difíciles. La estadounidense, porque la inflación es el rayo que no cesa. Los expertos creen que habrá otra subida de 50 puntos básicos en la próxima reunión de la Reserva Federal incluso si los precios dan algún síntoma de mejora en agosto. En China, de lo que se trata es de aliviar la presión que sobre las empresas ejerce un sobreendeudamiento galopante. En el sector inmobiliario también.

Caída del beneficio

Ahí parece radicar gran parte de los males de Country Garden, que ha anunciado una caída del beneficio del 70% en el primer semestre. Más preocupante aún es que Fitch ha rebajado su calificación crediticia a bono basura. La situación no se parece de momento a la que propició el colapso de otro gigante como Evergrande en 2021. Pero la realidad es que hay un temor cada vez más evidente a episodios de iliquidez en el inmobiliario chino.

A estas alturas, nadie duda ya de que el sector inmobiliario ya es el principal factor desestabilizador de la segunda economía del mundo. Representa más de dos terceras parte de la actividad económica china, en un momento en el que las promotoras están en una más que preocupante situación de iliquidez. Constructoras y empresas de servicios inmobiliarios aseguran que acumulan ingentes impagos en medio de una creciente crisis de confianza.

Lo de Estados Unidos tiene que ver con un indicador tan clave como la venta de viviendas de segunda mano. La caída es del 20% en julio respecto al mismo mes del año pasado. Ya van seis meses seguidos de caída de la actividad. ¿Ajuste o cambio de tendencia? Esta es la pregunta del millón, en un mercado en el que cae a velocidad de vértigo el número de transacciones al mismo tiempo que los precios siguen disparados. Casi un 11% más que hace un año.

Con estas cartas sobre la mesa Europa, y muy concretamente España, deben tomar nota. En esta parte del Atlántico, la subida de tipos apenas acaba de comenzar. El retraso respecto a otras grandes economías es enorme, lo que ha retrasado el impacto en el mercado inmobiliario. El español empieza a ofrecer pequeños signos de debilidad en lo que se refiere a las transacciones, pero en precios sigue haciendo una demostración de fortaleza.

La gran pregunta es hasta cuándo podrá mantener el tipo. La representante alemana en el comité ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE) ya se ha pronunciado a favor de una subida de 50 puntos básicos en septiembre, algo que por otra parte ya estaba descontado por el mercado a la vista de que la inflación no da tregua. Vienen por lo tanto tipos más altos, en un escenario de precios de las casas muy altos y préstamos hipotecarios más caros.

“Nos estamos preparando para un cambio de coyuntura que resulta a todas luces inevitable. Lo importante es evitar un aterrizaje brusco, pero eso depende de factores hasta cierto punto incontrolables como la guerra de Ucrania y la inflación. El segundo semestre va ser de reconocimiento de una nueva realidad, con menos actividad y de ajuste esperemos que progresivo y no demasiado duro”, aseguran fuentes del sector.

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