La gue­rra, la crisis ener­gé­tica y la subida de tipos be­ne­fi­cian al bi­llete verde

El dólar acumula un 13% de subida frente al euro gracias los tipos de la Reserva Federal

La eco­nomía de EEUU se aden­tra, paso a paso, en una re­ce­sión con­tro­lada desde Washington

Cambio a la baja.
Cambio a la baja.

La crisis global actúa como un re­sorte sobre el dólar y ha au­pado esta mo­neda frente a las prin­ci­pales di­visas del mundo. La ac­titud con­tun­dente de la Reserva Federal (Fed) en busca de un freno a la in­fla­ción ha su­puesto un es­pal­da­razo para la di­visa nor­te­ame­ri­cana. El dólar se ha apre­ciado un 13% en el úl­timo año frente al euro y en al­guna oca­sión ha lle­gado a pul­ve­rizar el cambio de uno a uno que no se había visto desde el na­ci­miento de la di­visa eu­ro­pea. La co­ti­za­ción ac­tual es de 1,02 dó­lares por euro.

La fortaleza de la moneda estadounidense tiene un carácter especulativo, por los movimientos de capitales en busca de mayores rentabilidades. Carece de un fundamento económico. Tras dos trimestres de ligeras caídas, calificadas como una desaceleración, se espera una entrada más a fondo en el terreno de la recesión el próximo año.

El dólar se ha fortalecido frente a algunas de las grandes monedas de referencia mundiales, como la libra esterlina. Frente a la divisa británica se ha apreciado casi un 13%, hasta el valor de 1,21 libras. Frente al estable yen japonés, la apreciación ha rondado el 22%, hasta los 134 yenes por dólar.

Inflación o recesión

Desde que los precios empezaron a subir en el segundo semestre del año pasado, el dilema se centra en evitar que la Reserva Federal se propase con la subida de los tipos de interés, después de varias actuaciones de tres cuartos de punto. La incertidumbre parte de que mientras los hogares prácticamente se ajustan al nuevo escenario económico, existen sectores que tardan meses en absorber la nueva situación.

“Más del 40% del índice de precios al consumidor (IPC) es el alquiler equivalente de los propietarios de viviendas. Se necesitan aproximadamente tres meses para que los cambios de precios se reflejen con precisión en los datos. A medida que la Fed continúa subiendo las tasas para combatir la inflación, el impacto real en los consumidores y la actividad económica no se refleja en el IPC de manera oportuna”, advierte Lance Roberts en Epoch Times.

Al otro lado del Atlántico, el Banco Central Europeo está luchando en su propio frente para no lesionar la economía, al tiempo que trata de impedir que los capitales especulativos puedan huir hacia zona estadounidense. La situación en Ucrania y la utilización del gas como arma en manos de Rusia constituyen factores que están provocando un debilitamiento del euro.

Algunos analistas consideran que el euro podría recuperar algo de terreno en lo que resta de año, hasta una cotización entre los 1,05 y los 1,09 dólares. “El enfriamiento de la economía americana en cuanto empiecen a surtir efecto las fuertes subidas de tipos de interés por parte de la Fed, así como la proximidad de las elecciones 'midterm' en noviembre, en las que previsiblemente los demócratas perderán el control de las Cámaras, dificultando el margen de maniobra fiscal también deberían devolver algo de fortaleza al euro”.

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