LA SEMANA BURSÁTIL

La Bolsa salva referencias estivales

Las malas no­ti­cias ofre­cidas por la eco­nomía de EEUU y el im­puesto a ener­gé­ticas y bancos han mar­cado el paso de los mer­cados fi­nan­cieros en los úl­timos días. El Ibex 35, con todo, ha lo­grado sa­cu­dirse el mal fario con alzas que le per­mite acabar julio con una tí­mida re­cu­pe­ra­ción del 0,7 % para quedar en los 8.156 puntos y salvar re­fe­ren­cias téc­nicas im­por­tan­tes.

Los inversores no olvidan, embargo, que la economía norteamericana ha entrado en recesión técnica. Dos trimestres consecutivos de contracción. En el segundo trimestre, el PIB ha retrocedido nueve décimas después de haber caído un 1,6 % en el primero. Una debilidad acompañada por una subida del IPC por encima del 9 % interanual.

Es este último factor el que está obligando a la Reserva Federal a mantener fuertes restricciones en su política monetaria incluso a costa de poner en riesgo la economía. Por eso, la entidad ha dejado abierta la puerta para una nueva subida de tipos en septiembre de 0,50 puntos, después de la subida de 0,75 puntos realizada la semana pasada que ha dejado el precio del dinero en el 2,5 %. Su nivel más alto desde la crisis financiera de 2008.

El objetivo, por tanto, sería acabar el año con los tipos de interés en el 3 %, como mínimo. Un escenario que ralentizará todavía más la actividad económica por su fuerte efecto en la revalorización del dólar y la caída de las exportaciones.

Los mercados temen que el drástico y rápido encarecimiento en el precio del dinero lleve a las economías de Estados Unidos y Europa a un severo enfriamiento, cuando no a una recesión en toda regla. Los mercados esperan una recesión, aunque corta y poco intensa.

La Bolsa ha tenido que digerir además el polémico impuesto a los “beneficios extraordinarios” de las empresas de energía y los bancos, justo en la que casi todas ellas han presentado resultados. En general han sido buenos, pero no han podido cotizarlos como es debido ante el temor a los efectos de estas nuevas tasas en sus cuentas futuras.

En este contexto, comienza el mes por antonomasia de las vacaciones estivales, con el selectivo asentado sobre los 8.000 puntos, pero con pocas perspectivas de dar un salto de calidad a corto plazo. Si se puede esperar en cambio un aumento de la volatilidad como resultado del previsible descenso en el volumen de negocio.

Calendario semanal de Bolsa

La primera semana de agosto vendrá marcada por el grueso del éxodo estival en los mercados financieros. Con todo, los inversores deberán mantenerse pendientes pues los próximos días se presentan cargados de indicadores importantes que pueden agitar sobre manera a las bolsas internacionales.

Este lunes, por ejemplo, se darán a conocer los datos de actividad manufacturera en las principales economías mundiales. Además, se esperan las ventas al por menor en Alemania, la tasa de paro en la zona euro y los gastos de construcción en Estados Unidos.

Para el martes, sin embargo, no se espera ninguna referencia internacional relevante.

En la sesión del miércoles, la atención volverá a centrarse en los datos de actividad en medio mundo, en este caso del sector servicios. En Alemania se publicarán también la balanza comercial; en la zona euro, los precios de producción y las ventas al por menor; y en Estados Unidos, los pedidos de bienes duraderos y la encuesta privada de empleo ADP.

En la agenda internacional del jueves, las citas más importantes en Alemania con la balanza comercial y en Estados Unidos desde donde llegarán la balanza comercial y las habituales peticiones de subsidio por desempleo. El foco, en cualquier caso, estará puesto en la reunión del Banco de Inglaterra que podría subir en otro cuarto de punto sus tipos de interés.

La semana bursátil se cerrará el viernes con la producción industrial en Alemania y España y, sobre todo, con el informe de empleo en Estados Unidos correspondiente al mes de julio que seguramente confirmará niveles de pleno empleo.


Segunda pieza


Gestamp, en fase de recuperación

Aunque la caída de los ingresos procedentes de su exposición a Rusia apenas suponía un 1,3 % del total, lo cierto es que Gestamp se ha visto penalizada con una enorme volatilidad en los mercados desde el inicio de la invasión. Ahora, una vez que ha demostrado la solidez de su actividad en el primer semestre, los inversores parecen estar recuperando la confianza.

Así lo refleja la reacción del 15 % de su precio durante el mes de julio. Una tendencia consolidada con la presentación de unos muy buenos resultados semestrales, aunque algunos expertos creen que todavía tiene mucho por hacer.

Entre enero y junio, Gestamp ha ganado 117 millones de euros, cerca de un 41 % más, gracias a la fuerte proyección mostrada en el segundo trimestre con un beneficio de 72 millones de euros.

La facturación en este período ha sido de 4.871 millones de euros, un 19,5 % más en comparación con los 4.076 millones de euros ingresados en el primer semestre de 2021. Todo ello con un margen de Ebitda de doble dígito, lo cual deja magníficas sensaciones para la segunda mitad del año.

De hecho, el fabricante de componentes para la industria automovilística ha reiterado sus previsiones para el conjunto del ejercicio. La multinacional estima un crecimiento de la facturación de entre un 10 % y un 15 % por el alza de las materias primas con un margen Ebitda entre el 12,5 % y el 13 %, excluyendo el coste de las materias primas, lo que supondría entre 150 y 200 puntos básicos menos.

Desde el punto de vista técnico, la cotización ha experimentado un importante rebote en las últimas semanas para quedar en puertas de su principal resistencia actual sobre los 3,8 euros por acción. La superación de esta referencia confirmaría una nueva fase alcista que le podría permitir recuperar los niveles de principios de año.

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