MONITOR DE LATINOAMÉRICA

La di­mi­sión del mi­nistro de Economía, Martín Guzmán, agrava la crisis del país

La economía argentina entra en barrena con una situación financiera crítica

Es el país con mayor riesgo in­ver­sor, junto a Venezuela, El Salvador y Ecuador

Alberto Fernández, pte. Argentina.
Alberto Fernández, pte. Argentina.

En un mo­mento de am­plia in­cer­ti­dumbre sobre la eco­nomía mun­dial y con in­di­cios que apuntan a una even­tual crisis glo­bal, Latinoamérica ve re­du­cidas sus pre­vi­siones de cre­ci­miento desde los entes in­ter­na­cio­na­les, mien­tras que agen­cias de ca­li­fi­ca­ción y de deuda avisan de la po­si­bi­lidad de una ca­dena de im­pa­gos. Inquieta es­pe­cial­mente la si­tua­ción en Argentina, donde acaba de di­mitir el mi­nistro de Economía, y Ecuador, mien­tras que México, Brasil y Colombia ca­pean el tem­poral a mitad de 2022.

Según el informe de junio de la entidad financiera JPMorgan Chase sobre riesgo-país para la inversión, Venezuela lidera, sin sorpresa y marcadamente, el ranking de riesgo de impago, pero El Salvador y Argentina se ubican en el top-3 de los países en situación complicada y con peligro de incumplimiento inmediato, dada su vulnerabilidad desde el punto de vista fiscal y de deuda externa. También Ecuador y Honduras muestran un nivel que está muy por encima del que se observa en el conjunto de la región.

La Venezuela de Maduro tiene un riesgo de impago más de diez veces superior al de los otros dos países en peor situación: 33.347 puntos. El país cayó en ‘default’ por última vez 2017 y aún no ha logrado salir del impago. En segundo puesto en cuanto a peligro de impago se sitúa El Salvador (2.462 puntos), que acaba de ver rebajada su calificación de deuda por Moody’s debido a una mayor probabilidad de ‘default’ de su deuda. Además, El Salvador viene sufriendo los coletazos que golpean al bitcoin, ya que el presidente Bukele apostó por la criptodivisa, a la que dio estatus de moneda de curso oficial.

Inflación desbocada en Argentina

Argentina, con 2.124 puntos se ubica como tercer mercado en Latam en el que la percepción de riesgo para los inversores es mayor, debido a la muy delicada situación actual de sus bonos gubernamentales y la alta inflación (que según datos oficiales llega al 64%, la mayor tras Venezuela, pero que analistas privados juzgan mucho más elevada), en un momento en el que precisa seguir financiando vencimientos y en el que el dólar se fortalece. El índice de riesgo argentino es actualmente más alto que antes de que el gobierno de Alberto Fernández alcanzara un acuerdo para reestructurar la deuda con acreedores privados por más de 100.000 millones de dólares en septiembre de 2020. Y se barrunta un difícil cumplimiento de las metas acordadas con el FMI.

La situación argentina, sobre la que también ha alertado Bloomberg, al señalar que Buenos Aires se está quedando sin opciones de financiación, que una reestructuración de los bonos locales se está volviendo casi inevitable y que “dos años después de que el país saliera de su último incumplimiento, se gesta una crisis de deuda una vez más”), se ha agravó el sábado pasado.

Ese día renunció el ministro de Economía, Martín Guzmán, hombre clave para el presidente, en medio de tensiones en los mercados, fuertes divisiones internas en el Gobierno y presión en su contra de la oposición y el ala oficialista que lidera la vicepresidenta Cristina Fernández, quien cuestiona el ajuste fiscal del el pacto con el FMI en marzo. Pese a haber reestructurado su deuda pública en dólares en 2020, los bonos emitidos por Argentina están en precios de ‘default’. Se espera para el país un crecimiento del 4% este año, tras la caída del 9,9% en 2020 y el rebote del 10,3% de 2021.

Complicaciones en Ecuador

La cuarta nación con mayor riesgo-país en Latam es el Ecuador de Lasso, cuyo Gobierno afronta una grave crisis política con fuertes movilizaciones indígenas y opositoras en su contra. El riesgo-país medido por el EMBI alcanza 903 puntos para Ecuador, que como Argentina, reestructuró su deuda en 2020. Y si bien sus bonos vienen rindiendo mucho mejor que los argentinos, se han visto afectados por el ‘shock’ que golpea a los mercados emergentes. El top-5 del riesgo país lo completa Honduras, con un EMBI de 830. Bolivia y Dominicana también están encima del promedio de la región (457). El riesgo de Bolivia se halla en 566 puntos y el dominicano, en 472 y son otros dos países con riesgo.

Por debajo de la media latinoamericana aparecen Costa Rica (450 puntos); México (428); Colombia (396) y Brasil (325), y un poco más “seguros” se encuentran Guatemala (311 puntos); Paraguay (309 puntos); Perú (225 puntos) y Panamá (214 puntos). Los dos países con mejor calificación crediticia son Chile (con un riesgo país de 182 puntos) y Uruguay (147).

El EMBI o ‘Emerging Bonds Market Index’ que calcula JPMogan principal indicador de riesgo-país, es la diferencia entre tasa de interés que pagan los bonos denominados en dólares emitidos por países emergentes y los bonos del Tesoro de EEUU, que se consideran ‘libres’ de riesgo. El diferencial, que se expresa en puntos básicos, permite calcular la prima de riesgo que contienen los bonos soberanos en dólares y sirve de referencia a operadores e inversores para exigir el nivel de retorno a los bonos soberanos en moneda extranjera.

Así las cosas, JP Morgan juzga que la región experimentará un crecimiento económico moderado, aunque dejará atrás algunos de los efectos negativos vinculados a la pandemia, debido a una contracción de la demanda agregada global, que afectaría negativamente no solo los flujos, sino también los precios de las materias primas. El Banco Mundial acaba de bajar al 2,5% el crecimiento previsto para el área en 2022, debido a la inflación, unas peores condiciones financieras, el endurecimiento de la política monetaria en EEUU y la incertidumbre en varios países latinoamericanos.

Artículos relacionados