El cierre de car­teras por las va­ca­ciones se ceba en los bancos do­més­ticos

La banca paga en Bolsa con un desplome exagerado el peor escenario posible

El sector fi­nan­ciero cae cuatro veces más que el Ibex 35 en el arranque de se­mestre

Bancos y cuentas.
Bancos en Bolsa.

Los bancos están su­friendo un au­tén­tico ven­daval ven­dedor en este arranque del se­gundo se­mestre del año. Y muy es­pe­cial­mente las en­ti­dades do­més­ti­cas, las au­tén­ticas es­tre­llas de un primer se­mestre en el que se han be­ne­fi­ciado de las bruscas subidas de los tipos de in­te­rés. Ahora, el sector se deja atrás más de un 7% de su valor en estas pri­meras se­siones de ju­nio, unas cuatro veces más que el Ibex 35.

¿Está justificado este súbito cambio de percepción del mercado respecto a la banca? Los expertos creen que el castigo es muy exagerado y que tiene mucho de coyuntural. "Algunos gestores están cerrando carteras de cara al verano y están reduciendo peso en bancos por el miedo a la recesión y a un aumento de la morosidad. Eso, unido a la caída de actividad habitual en estas fechas, está amplificando el movimiento", señalan fuentes bursátiles.

Sabadell, Bankinter y CaixaBank se están llevando la peor parte con caídas que superan el 10% en apenas cuatro sesiones. Un proceso en el que tienen mucho que ver las realizaciones de beneficios de los gestores que no quieren arriesgar las grandes plusvalías de un 2022 en el que, por ejemplo, Sabadell ha llegado a doblar su valor. A pesar de la corrección en marcha, este trío de entidades aún sube aún entre un 15% y un 25% este año.

Comienzo explosivo

Los inversores más miedosos se han llenado de excusas para vender banca en un comienzo de julio explosivo: desplome del euro, fuertes compras defensivas de deuda pública que suben los precios y hunden las rentabilidades, y precio del petróleo desbocado. Hay un nuevo vuelo hacia activos más seguros y la banca es el mayor pagador de la factura, al menos por el momento.

"No tiene demasiado sentido lo que estamos viendo. La doble subida de tipos de interés en la zona euro que se sustanciará entre julio y septiembre sigue siendo un catalizador de primera para la banca. Además, la morosidad está controlada en unos niveles de alrededor del 4% y los bancos cuentan con importantes colchones de capital. No es que la situación sea idílica, pero tampoco tan mala como la pintan", señala un veterano analista del sector.

Los expertos coinciden en que el duro castigo a la banca en este comienzo del segundo semestre estaría anticipando una profunda recesión y un fuerte aumento de la morosidad "hasta niveles del 7% ó del 8%". Es verdad que la situación es muy compleja, pero no como para justificar una caída de estas dimensiones. La banca, que llegó a ganar más de un 20% en los mejores momentos de 2022, ahora cede un casi un 8% en lo que va de año. Inversores atentos

De hecho, en el mercado ya se están produciendo las primeras compras de bancos a precios que algunos consideran como tentadores. Los potenciales de revalorización se han disparado y a medio plazo el atractivo crece con entidades como Sabadell -que prepara una revisión de su plan estratégico después de haber cumplido varios objetivos clave con bastante antelación- por debajo de los 0,7 euros o CaixaBank por debajo de los 3 euros.

"Puede haber sufrimiento a corto plazo porque hay un sentimiento negativo general que aún puede durar, pero a medio plazo se puede estar preparando el terreno para un gran rebote con rentabilidades de dos dígitos", señalan en una gestora internacional. De momento, pintan bastos en el parqué para un sector que, no obstante, se ha acostumbrado a vivir en la montaña rusa en bolsa.

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