Pese a tener el ERTE en vi­gor, los sin­di­catos apoyan la ac­ti­vidad extra aunque an­ti­cipan un sep­tiembre tenso

Air Europa recupera el tráfico previo a la pandemia gracias a la campaña de verano

Con más del 90% de ocu­pa­ción en ju­lio, su­pe­rará todos sus des­tinos antes de final de año

Juan José Hidalgo, presidente de Globalia-Air Europa
Juan José Hidalgo, presidente de Globalia-Air Europa

La gran cam­paña de ve­rano tu­rís­tico (y aé­reo) de este año puede con­ver­tirse en el ‘bálsamo de fie­ra­bras’ para que la fa­milia Hidalgo con­siga que Air Europa re­cu­pere parte de la va­lo­ra­ción per­dida con las di­fe­rentes crisis ante su venta a IAG. De mo­mento, y a pesar de los pro­blemas ae­ro­por­tua­rios de media Europa, la ae­ro­línea de Juan José Hidalgo man­tiene unos ín­dices de ocu­pa­ción del 90% en sus vuelos de largo re­co­rrido que, in­cluso rozan el 100% en los de corto ra­dio.

Animada por el aumento en la demanda ya detectado a finales de 2021, Air Europa ha ampliado su flota con nueve aviones de los once que tenía previsto recibir de Boeing. Para esta temporada de verano, la aerolínea dispone de cuatro nuevos Boeing 787 Dreamliner y cinco Boeing 737.

Con ellos, según fuentes de la compañía, “damos respuesta a la creciente demanda, reforzamos nuestro papel estratégico en el hub del aeropuerto Madrid-Barajas y consolidamos nuestra oferta en torno a una flota moderna, sostenible y muy eficiente”. Eso le permitiría superar los niveles previos a la pandemia y recuperar, antes de que acabe el año, “la totalidad de nuestros destinos: 23 con América y 33 con Europa y España, superando en un 5% las plazas que ofertábamos en 2019”.

Según las previsiones de la compañía, durante el segundo semestre se incorporarán a la flota, mediante contratos de arrendamiento, los dos aviones restantes que tenía previstos.

Otoño caliente

Jesús Nuño de la Rosa, el nuevo CEO, más centrado en hacer crecer el negocio que en resolver problemas y gestiones internos, cuenta para este verano con la tregua tácita de la plantilla que, no obstante, anticipa un otoño ‘caliente’.

La llegada del nuevo consejero delegado no parece haber cubierto todas las expectativas. Tras una presentación puramente oficial a los representantes de las diferentes plantillas, los representantes sindicales consultados aseguran que no han mantenido ningún contacto directo con el nuevo primer ejecutivo pese a que, antes de su incorporación, estaban pendientes de cerrar fechas para constituir la mesa de negociación de un convenio colectivo que sustituya al actual (prorrogado).

Los representantes laborales consultados subrayan el “compromiso de toda la plantilla con el desarrollo de esta campaña de verano y con el futuro de la compañía”, aunque también resaltan su “cansancio porque llevamos mucho tiempo con el ERTE”. La intención laboral es retomar en septiembre las negociaciones para “el cumplimiento del convenio” y, sobre todo, para la negociación de un nuevo marco laboral.

Vista la actitud del nuevo CEO y que hasta el momento “todas las gestiones se realizan con el director de Operaciones, Richard Clark” -un ‘hombre de la casa’ y persona de confianza de la familia Hidalgo-, los sindicatos no descartan que la paz social de la que ha gozado hasta ahora Air Europa llegue a su fin como ha ocurrido en Ryanair o Easy Jet.

Ganar volumen, recuperar valor

El equipo que dirige desde hace apenas un mes Jesús Nuño de la Rosa, (ex presidente de El Corte Inglés) se ha centrado, tal como indican desde la propia empresa, en “consolidar la fase de expansión que ha iniciado la aerolínea y que permitirá, a lo largo del segundo semestre de este año, alcanzar y mejorar los niveles de actividad previos a la pandemia del coronavirus”.

La consigna es clara: ganar volumen de negocio para intentar recuperar parte del valor de empresa perdido durante la crisis. No en vano, Air Europa pasó de valer mil millones de euros cuando empezó a hablar con IAG de una posible venta (2019) a ser valorada en 500 millones a principios de este ejercicio. En el interim, la compañía de los Hidalgo ha pasado a contar con una deuda de 475 millones con la Sepi y de otros cien millones con la propia IAG.

Buena parte de ella en forma de créditos participativos, que si, como parece, son convertidos en capital, incorporarán al accionariado de Air Europa unos compañeros de viaje hasta ahora no demasiado ‘cómodos’ para los propietarios de Globalia, accionista mayoritario de la aerolínea mallorquina.

Curtido en mil negociaciones, Juan José Hidalgo sabía que el tiempo jugaba a su favor ya que la salida de la crisis sanitaria (generadora forzosa de ahorro en las familias) se traduciría en un fuerte tirón del turismo. De modo que el empresario salmantino ha utilizado el tiempo como arma estratégica para recuperar parte del valor perdido por Air Europa en las sucesivas crisis.

Primero rompió las negociaciones con IAG para integrar su compañía en el grupo cabecera de Iberia y British Airways. Luego consiguió dilatar las negociaciones con IAG e Iberia hasta suscribir -previo cobro de una prima de 35 millones- un nuevo contrato de negociación en exclusiva y, más tarde, obtuvo nuevas inyecciones financieras de la Sepi con las que evitar entrar en concurso.

En el orden interno, y tras acordar con la Sepi y con Iberia el fichaje de Valentín Lago como primer ejecutivo de Air Europa; su ‘cercanía’ al presidente de IAG, el español Luis Gallego, y una gestión muy enfocada en preparar los entresijos de la empresa para su integración en el consorcio internacional, le hicieron caer en desgracia ante los Hidalgo. Apenas quince meses después de asumir el cargo, Lago ha sido sustituido por Jesús Nuño de la Rosa.

Ahora, Air Europa recupera actividad mientras los propietarios de Globalia se esfuerzan porque su aerolínea vuelva a la mayor normalidad posible y les permita recuperar posiciones en la mesa de negociación para su venta en un intenso segundo semestre del año.

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