BOLSA

Reig Jofre, algo más que alto riesgo

Los ac­cio­nistas de Reig Jofre ob­servan con preo­cu­pa­ción el de­te­rioro de la co­ti­za­ción en el úl­timo año y me­dio. Desde los má­ximos sobre los 6 euros re­gis­trados a fi­nales de fe­brero de 2021, los tí­tulos han en­trado en una es­pec­ta­cular fase ba­jista en la que han per­dido más de la mitad de su pre­cio.

Un ajuste que algunos operadores consideran desproporcionado, a pesar de que los resultados del año pasado no fueron buenos. El beneficio antes de impuestos descendió a 5,8 millones de euros desde los 6,4 millones del año anterior.

Su esfuerzo para adaptarse a la covid para impulsar su negocio no ha tenido todo el éxito esperado y ha provocado un fuerte apalancamiento. La principal preocupación del mercado en la actualidad. La deuda financiera neta se ha elevado hasta los 69 millones de euros con un incremento de su ratio deuda/Ebitda de 2,5 veces, justo en un momento delicado por la subida de los tipos de interés.

Algo que ya empezó a notar al cierre del pasado ejercicio con un notable incremento del gasto financiero como reflejo del mayor endeudamiento asociado a las inversiones industriales y adquisición de negocios, y a un mayor impacto de los tipos de cambio.

Las inversiones en tecnología y ampliación de capacidad realizadas en 2021 ascendieron a 13,1 millones con dos grandes proyectos por bandera: una amplia renovación de las instalaciones e infraestructuras en la Planta de Antibióticos de Toledo y la adecuación de la Planta de Barcelona para la fabricación de vacunas contra la covid.

No obstante, la compañía sigue confiando en que estas inversiones empiecen a dar pronto sus frutos. Los factores clave de crecimiento para este año en Pharmaceutical Technologies serán la velocidad de recuperación del mercado mundial de antibióticos y el restablecimiento de la demanda de otros productos inyectables hospitalarios, permitiendo así aprovechar la mayor capacidad industrial disponible. Por su parte, las divisiones de Specialty Pharmacare y Consumer Healthcare continuarán reforzando las estrategias de crecimiento con especial énfasis en la expansión internacional.

Unas perspectivas que siguen contando con la base de su accionariado. Así lo demuestra la decisión del 97,2 % del capital de percibir acciones nuevas en pago al dividendo flexible, proceso cerrado el pasado 29 de junio.

La cotización, sin embargo, no acaba de levantar cabeza y se mueve muy cerca de la zona crítica de los 2,5 euros por acción, mínimos de este año. Y lo peor de todo, con un perfil técnico bastante desolador en el que se produce pronto un rebote o la sangría adicional puede ser de aúpa.

Artículos relacionados