El pre­si­dente pre­sumía de ser in­no­vador en Europa y le han fa­llado el gas, la elec­tri­cidad y los pre­cios de los com­bus­ti­bles

Pedro Sánchez pide ahora ideas a las empresas para afrontar la crisis energética

El plan de con­tin­gencia de la Unión Europea para este in­vierno, que se co­no­cerá este miér­co­les, es alar­mante

Empresas españolas: Repsol, Iberdrola ...
Empresas españolas: Repsol, Iberdrola ...

El do­cu­mento de re­co­men­da­ciones en ma­teria ener­gé­tica para este in­vierno que tiene pre­visto aprobar la Comisión Europea este miér­coles es des­alen­ta­dor. A la crisis de pre­cios se suma el temor por el des­abas­te­ci­miento ge­ne­ral. El bo­rrador ya co­no­cido hace pensar que puede ocu­rrir todo lo peor en Europa en ma­teria de su­mi­nistro ener­gé­tico. Da por hecho que, en los pró­ximos me­ses, Moscú va a se­guir re­du­ciendo sus en­tregas de gas, es­pe­cial­mente a través de los ga­so­ductos con la fron­tera ale­mana.

Ante la incertidumbre, el Gobierno de Pedro Sánchez, que presume de liderar el cambio en política energética en Europa, ha pedido ideas a las empresas para saber cómo afrontar la crisis, las mismas a la que ha anunciado un varapalo impositivo.

El ejecutivo comunitario tiene en cuenta para sus previsiones lo sucedido en las últimas semanas con Alemania e Italia. Alemania ha visto restringido al completo su abastecimiento a través del gaseoducto Nord Stream I hasta el próximo día 21, con la justificación de que se trata de una revisión anual habitual. Pero no descarta que este corte se pueda prorrogar más allá de esas fechas.

En el caso de Italia, ha visto reducido su abastecimiento desde Rusia en un 30 %. Su primer ministro, Mario Draghi, pendiente de hacer efectiva su dimisión en las próximas 48 horas, sigue negociando este lunes con Argelia un aumento significativo del aprovisionamiento. Mientras tanto, el Gobierno español pide ideas para solventar la crisis a las empresas energéticas, a las que tiene previsto imponerles nuevos impuestos en los próximos dos años para recaudar 4.000 millones adicionales.

Desde las seis de la mañana del lunes 11, hace ahora justo una semana, por el gasoducto Nord Stream 1 no llega a Alemania ni un litro de gas ruso. El cierre estaba previsto. Se hace cada año para asegurar el mantenimiento de las instalaciones. Pero en esta ocasión, con la guerra de Rusia a Ucrania en su quinto mes, lo que ha generado una crisis energética mundial sin precedentes, la incertidumbre aumenta.

Corte previsto alargado

Bruselas, alertada por Berlín, teme que el corte, pueda prolongarse más allá de los 10 días previstos; en concreto más allá del jueves 21 de julio. Los medios rusos no descartan que Putin decida utilizar el corte de abastecimiento a Europa como otra medida de presión a Occidente. Moscú también ha reducido el suministro del hidrocarburo a Italia y Austria.

Los expertos alemanes confían en que, si el invierno no es muy frío el corte del suministro de gas ruso a Berlín, ya sea parcial o total, tenga más consecuencias en la industria que en el bienestar personal. Incluso no tendrían que recurrir al racionamiento, si Noruega sigue manteniendo sus niveles actuales de aprovisionamiento.

Pese a la incertidumbre de lo que suceda con la llegada del gas ruso, el Ejecutivo comunitario va a dar a conocer oficialmente sus recomendaciones el miércoles día 20, sin esperar a lo que suceda el día 21, fecha en la que Rusia debe reiniciar el abastecimiento del gas.

Los jefes de Gabinete de los comisarios ya han dado el visto bueno al documento de recomendaciones a los Estados miembros. Bruselas insta a incentivar con recompensas económicas a aquellas empresas que reduzcan el consumo de gas de empresas.

En el documento de trabajo se advierte a los Estados miembros que las actuaciones de Gazprom para disminuir las entregas de gas a los consumidores europeos se han recortado de forma exprofesa para dañar la actividad económica y alterar los precios en Europa.

La Comisión advierte de que no tiene razones para pensar que esto no vaya a seguir siendo así, por lo que no es descartable un mayor deterioro del abastecimiento de gas a los países de la Unión.

Ante estos temores, Bruselas propone aprobar de forma inmediata un plan de contingencia donde destaca una serie de medidas para reducir el consumo de gas desde este momento, a la vez que plantea incentivar a las empresas que recorten el consumo y sustituyan el gas por otras fuentes de energía. Bruselas incluye el carbón y la energía nuclear, pero admite esta utilización solo de forma temporal y sin que se comprometan los objetivos de la agenda 2030.

España ve con reticencias las exenciones temporales de Bruselas. Las compensaciones a las empresas chocan frontalmente con el anuncio de nuevos impuestos a los beneficios caídos del cielo de las empresas energéticas.

Este domingo, la ministra de Ciencia e Innovación, Diana Morant, en declaraciones al diario ´El Mundo´ calificaba de populista la defensa de la utilización de la energía nuclear, con independencia de lo que suceda en la guerra no declarada de Putin a Ucrania, apuesta por la utilización de energía renovables.

Medidas preventivas

La Comisión, en cambio advierte que una vez agotadas todas las medidas preventivas para conseguir el mejor precio por el abastecimiento de gas, los Estados deberían pensar en la restricción parcial e incluso total para algunos grupos de consumidores que Bruselas no ha identificado en su documento.

La Comisión apunta además a la utilización de bombas de calor en los edificios como alternativa a la calefacción habitual por gas o como ya ha sugerido el presidente del Gobierno en el debate del estado de la nación, regular la temperatura de los hogares en 26 grados en el verano y 19 en invierno. En el caso de edificios públicos, oficinas y locales comerciales los termostatos se fijarían en 19 grados en invierno.

En Madrid, en el ministerio de la Transición Energética no descansan. Los contactos con Bruselas y con los altos responsables de las empresas del sector son constantes y a todas horas.

La pasada semana la presidenta de una de las grandes empresas del sector tenía que interrumpir momentáneamente una comida con un grupo de periodistas ante la llamada de la titular de Transición Ecológica y vicepresidenta Tercera, Teresa Rivera.

Responsables del ejecutivo han pedido a las empresas del sector nuevas ideas para revisar el plan de contingencia ante un eventual agravamiento de la crisis energética en Europa. Madrid quiere llevar a Bruselas una revisión consensuada de su plan de contingencia para la eficiencia y el ahorro energético.

Aunque Pedro Sánchez presumía de que España estaba marcando las líneas maestras en Bruselas sobre cómo será el plan de medidas de emergencia para encarar una eventual crisis, el ministerio quiere saber qué se

Artículos relacionados