Bancos, eléc­tri­cas, pe­tro­leras y hasta re­no­va­bles se hunden en la Bolsa

Sánchez recupera su discurso ideológico en el Estado de la Nación y ahuyenta la inversión

El Estado pierde en un día 400 mi­llones de euros por su par­ti­ci­pa­ción del 18 % en CaixaBank

Pedro Sánchez.
Pedro Sánchez.

Duro golpe a las arcas del Estado tras las me­didas anun­ciadas por Pedro Sánchez en el de­bate del Estado de la Nación. El pre­si­dente del Gobierno re­cu­pera su dis­curso ideo­ló­gico y des­alienta a los in­ver­sores in­ter­na­cio­na­les. De nuevo el grueso de las me­didas anun­ciadas para su­perar la crisis son para gastar más. Con su me­dida es­tre­lla, la im­po­si­ción de un nuevo im­puesto al sector fi­nan­ciero y a las com­pañías ener­gé­ti­cas, ha pro­vo­cado una ca­tás­trofe en la con­fianza en los mer­ca­dos.

Sánchez podrá sacar adelante en los próximos meses todas las propuestas de gasto que ha anunciado este martes en el Congreso, pero con el riesgo de incrementar los costes de financiación para las empresas y el Estado.

Sus socios de gobierno y de apoyo parlamentario han declarado que les parecen bien las medidas y todo apunta a que saldrán adelante cuando llegue el momento de la votación. Pero crecen las dudas de como afectará a las necesidades de financiación de empresas y del Estado a partir de ahora.

Los inversores han demostrado que desconfían de las políticas de incremento del gasto sin que haya un mayor control del mismo. En el mercado español al contado, nuestra bolsa, sigue cayendo mes a mes.

Efecto catastrófico

El primer efecto del anuncio de Pedro Sánchez ha sido catastrófico. Su mención de que impondrá un impuesto temporal extraordinario a las entidades financieras y a las compañías energéticas por los que espera recaudar 7.000 millones de euros en los próximos dos años, ha tenido un efecto de caída vertiginosa en la bolsa de los valores energéticos y bancarios, aunque al final de la sesión se han recuperado en parte.

El caso paradójico ha sido lo sucedido con la inversión del Estado en CaixaBank donde en solo unas horas su participación se ha depreciado 400 millones.

Las cuentas son sencillas. El valor de bolsa de CaixaBank al cierre del lunes 11 era de 23.827 millones. Tras el anuncio del presidente ha perdido 2.200 millones de euros. Como la participación del Estado es del 18 %, su valor en bolsa es 400 millones menor que solo un día antes.

Mal negocio para las arcas del Estado si tenemos en cuenta que Sánchez ha anunciado que espera recadar 1.500 millones de euros al año por los beneficios que está recuperando el sector financiero debido a la subida de los tipos. El negocio es similar para los millones de inversores españoles que tienen puesta parte de sus ahorros en ambos sectores. Muchos de ellos jubilados o pequeños ahorradores que han apostado sus ahorros en las grandes empresas.

La justificación del presidente del Gobierno para imponer estos impuestos se sostiene difícilmente. En teoría hay que cargar a estos sectores más impuestos por los beneficios que están obteniendo en los últimos meses. ¿Pero qué sucede con las enormes pérdidas que han sufrido los ahorros de los millones de españoles en banca y energía?

Conviene recordar que el índice Ibex, por no entrar en más detalles, es todavía hoy un 49,73 % inferior al máximo marcado el 8 de noviembre del 2007. Muestra de que los inversores están perdiendo confianza en el mercado es que cada año los principales sectores de la bolsa pierden inversores.

*Pérdida de accionistas+ En concreto, el sector financiero el año pasado se dejó 300.000 accionistas. Y en los cuatro primeros meses de este año, solo la banca cuenta con 137.000 ahorradores menos. Pese a ello, este sector cuenta aún con 5.174.768 de ahorradores.

Los populares quieran conocer con detalle las nuevas medidas económicas antes de comprometerse con el Gobierno. Siguiendo la línea de no armar ruido en estas cuestiones, la portavoz del Partido Popular en el Congreso de los Diputados, Cuca Gamarra, ha vuelto a proponer al Gobierno pactos si cambia de socios parlamentarios. Y de paso ha aprovechado para reprochar al presidente del Gobierno que ni siquiera les haya dado acuse de recibo al paquete de propuestas económicas que le envió Alberto Núñez Feijóo. Parece lógico que Sánchez no haya respondido, sus propuestas y el programa del Partido Popular están en las antípodas.

Ante la política de incremento de gasto de Sánchez, el programa del PP recomienda sobre todo recortar gasto superfluo. Muy elevado, pero nadie se atreve a valorar a cuánto puede alcanzar, una vez que la primera estimación realizada por el Instituto de Estudios Económicos que la elevaba a 60.000 millones, se ha demostrado falsa. Y así se lo ha echado en cara Pedro Sánchez tanto a los populares como al representante de VOX, Santiago Abascal.

Sánchez ha justificado el resto de las medidas que ha anunciado con el argumento de que es su gobierno pretende una vez más compensar el peso del encarecimiento de la vida consecuencia de los efectos de la pandemia del Covid19 y de la Guerra de Ucrania.

El presidente asegura que no se va a incrementar el déficit debido a los mayores ingresos conseguidos por la Hacienda Pública y por los 7.000 millones adicionales calculados con los impuestos especiales a la banca y la energéticas.

Pero cuesta creer que las medidas se puedan aplicar sin tener que incrementar los altísimos niveles de deuda que ha asumido nuestra economía. No son cuestiones menores.

Pues Sánchez ha anunciado además la bonificación al 100% de los abonos de los viajes para Cercanías, Rodalies y trenes de media distancia operados por Renfe, que pasarán a ser gratuitos desde el 1 de septiembre de este año hasta el 31 de diciembre; una beca extra de 100 euros mensuales para cerca de un millón de estudiantes mayores de 16 años de toda España de septiembre a diciembre; el desbloqueo de manera inmediata de la ‘Operación Campamento’ para la construcción de hasta 12.000 viviendas en Madrid, de las que el 60% serán públicas; y finalmente la incorporación de la programación y robótica en la Educación Infantil, Primaria y Secundaria.

Cuesta creerlo, como les ha costado a los mercados creer en la bondad de las medidas anunciadas y de las nuevas por anunciar, según la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social. Yolanda Díaz asegura que vendrán más.

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