El gasto con tar­jeta au­menta el 13% hasta ju­nio, según CaixaBank Research

La deuda de empresas y familias recupera los niveles previos a la pandemia

La ri­queza fi­nan­ciera de los ho­gares crece el 3,9% según el Banco de España

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La deuda de las em­presas y las fa­mi­lias ha re­cu­pe­rado en el primer tri­mestre del año el di­na­mismo de antes de la pan­de­mia. Así lo re­flejan las Cuentas Financieras de la Economía Española, ela­bo­radas por el Banco de España, que marcan un cre­ci­miento del 0,3% res­pecto al primer tri­mestre de 2021 hasta al­canzar los 1,664 bi­llones de eu­ros.

La cifra supone un alza del 3,5% con respecto al mismo periodo de 2020 cuando se desató la pandemia del coronavirus.

En términos de PIB, esta evolución dibuja una curva descendente al pasar de representar el 149,1% del producto interior bruto al 134,7% en abril de este año como consecuencia del fuerte crecimiento económico registrado. Las estadísticas del Banco de España recogen la deuda consolidada de las familias, y las empresas no financieras y las instituciones sin ánimo de lucro al servicio de los hogares (ISFLSH según las siglas usada por la institución) como ONG’s, asociaciones deportivas, entidades religiosas, etc.).

Estas cifras, que incluyen préstamos y valores representativos de deuda, colocan a las familias españolas y las ISFLSH en una posición similar a la de antes de la pandemia con una ratio de deuda sobre PIB del 57% (62,7% en marzo de 2021). Al cierre del primer cuarto de este año el endeudamiento de hogares y empresas no financieras alcanzaba los 703.900 millones de euros frente a los 697.600 millones del mismo periodo del año anterior.

El informe del Banco de España registra una importante rebaja de más de seis puntos porcentuales en el endeudamiento de las empresas que, en el primer trimestre del año, se sitúa en el 77,7% del PIB frente al 86,4% registrado en el mismo periodo de 2021. Eso coloca a las empresas españolas con una deuda mayor que la que mantenían en el momento del estallido de la pandemia situada entonces en el 73,2% del producto interior bruto.

Consumo sostenido

El aumento de la deuda de los hogares constata la recuperación de la confianza de las familias que aumentan la adquisición financiada de bienes y servicios, al menos en el primer trimestre de este año cuando los efectos de la invasión rusa de Ucrania (finales de febrero) y la crisis energética que ha provocado no se habían puesto aún de manifiesto.

En ese misma misma dirección, CaixaBank Research prevé un crecimiento intertrimestral del consumo nominal del 3% que supondría un alza del 2,2% en términos reales. Para el conjunto del año, sus estimaciones sitúan el crecimiento del consumo real en el 1,5%.

Dichas perspectivas se basan en el crecimiento en el uso de las tarjetas de crédito de los españoles que, durante el segundo trimestre del presente año, han registrado un aumento del 13%. Comparado con junio de 2019, el Indicador CaixaBank de Consumo refleja un alza del 16%. Esas mismas estadísticas recogen un aumento del 15% en el gasto de los extranjeros.

Para CaixaBank, el crecimiento en las compras con tarjeta es mayor en el uso presencial, especialmente en comercios relacionados con el turismo, ocio y restauración y en el comercio minorista. “La principal razón de la mejora -señalan desde CaixaBank Research- es el levantamiento de las restricciones asociadas a la variante ómicron y, en el caso del retail, también a un cierto alivio en los cuellos de botella en las cadenas de suministros globales. Este último factor se ha visto reflejado en una mejora en el índice de plazos de entrega de los proveedores en el sector manufacturero”.

Pese a todo, para esta entidad financiera el panorama económico del segundo trimestre del año ha estado condicionado por la guerra ruso-ucraniana y sus consecuencias inflacionistas. “Estos factores han deteriorado la confianza de los consumidores, tal y como recoge el indicador de la Comisión Europea, que se situó en niveles significativamente inferiores a los observados hasta febrero de 2022”, destaca.

Los analistas de CaixaBank Research esperan que esa desconfianza se mantendrá “en las próximas semanas debido a la subida de precios, el aumento de los tipos de interés y a la incertidumbre asociada al devenir de la situación económica”. Aunque en su opinión, “tras dos años de pandemia se prevé una campaña turística de verano muy positiva, con unos consumidores dispuestos a deshacer parte del ahorro embalsado que se generó a causa de las restricciones”.

Consolidación del ahorro

La riqueza financiera bruta de los hogares, según el Banco de España, aumentó el 3,9% en el último año; lo que supone el 214,9% del PIB. Los activos financieros de familias e ISFLSH se situaban, al cierre de marzo de este año, en 2,655 billones de euros. Eso refleja, según destaca el banco central español, “la adquisición neta de activos financieros, que fue de 80.300 millones de euros en el último año, concentrada en depósitos y, en menor medida, en participaciones en el capital y en fondos de inversión, a lo que se sumó una revalorización de 19.100 millones”.

De esta tasa de ahorro el 40% se destinó a efectivo y depósitos; el 28% a acciones, el 15% a fondos de inversión y el 14% a seguros y fondos de pensiones. La suscripción de fondos de inversión es la que más crece (0,6 puntos) en su participación en las ‘carteras’ de las familias; mientras que seguros y fondos de pensiones bajan en 1,2 puntos porcentuales.

Con todo, el banco central español sitúa la riqueza financiera neta de los hogares e ISFLSH, el 4,8% por encima de las cifras de un año antes para situarse en los 1,898 billones de euros. En relación con el PIB, los activos financieros netos representaron un 153,6%, ratio que fue 9,1 puntos porcentuales inferior a la de un año antes, dado que el ritmo de crecimiento del PIB fue mayor.

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