El fondo ha re­ci­bido un total de 73 so­li­ci­tudes por un im­porte global de 5.393 mi­llones

Triste balance del Fondo de Apoyo a las empresas afectadas por el covid-19

La po­lé­mica sobre su uso ha acom­pañado al pro­ceso de prin­cipio a fin por su opa­cidad

Air Europa
Air Europa

El pa­sado pri­mero de julio se cerró el plazo para la con­ce­sión de las ayudas a través del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégica (FASEE). Un pro­grama do­tado con 10.000 mi­llones de euros que ha de­jado más som­bras que luces por su opa­ci­dad, par­cia­lidad e in­efi­ca­cia. No en vano, apenas se han en­tre­gado 3.255 mi­llones de euros para el res­cate de firmas es­tra­té­gi­cas, menos de un tercio de lo pre­visto, de­jando en la cu­neta y con la sen­sa­ción de in­jus­ticia a un buen nú­mero de so­cie­dades so­li­ci­tan­tes.

El Gobierno ha cerrado así el grifo a las ayudas del fondo de rescate, gestionado por la Sociedad Española de Participaciones Industriales (SEPI), puesto en marcha el 3 de julio de 2020 con el fin de dar soporte a empresas estratégicas solventes y viables a las que la crisis provocada por la covid hubiera puesto en una situación difícil.

30 de las 73 solicitudes presentadas

Desde su creación, el fondo de ayuda ha recibido un total de 73 solicitudes de rescate por un importe global de 5.393 millones de euros. De las cuales 37, un 51 %, eran del sector turístico, 25 (un 34 %) del sector industrial y once, un 15%, del sector servicios.

Solo 30 de ellas han sido finalmente beneficiarias de estos préstamos con una facturación conjunta antes de la crisis de unos 20.250 millones de euros y un empleo directo de cerca de 62.000 trabajadores.

El proceso se ha cerrado in extremis con el salvamento de seis empresas. Celsa, Isastur, Imasa, Vivanta, Blue Sea y Meeting Point han sido las últimas sociedades en recibir el visto bueno de la SEPI. En conjunto recibirán una ayuda superior a los 700 millones de euros. Curiosamente, señalan las malas lenguas, la mayoría de ellas están participadas por el fondo de capital riesgo Portobello Capital, lo cual ha generado una enorme polémica.

Con sus rescates se cierran dos años de actividad en los que se han invertido más de 3.250 millones en ayudas concedidas. Entre ellas destacan el fabricante de mayas y armaduras de acero Celsa, la aerolínea Air Europa y la empresa de ingeniería Técnicas Reunidas como las de mayor importe. Entre las tres han acumulado cerca del 30 % de los 10.000 millones.

En esta última ronda cerrada in extremis por el Consejo de Ministros, Celsa, la compañía industrial catalana propiedad de la familia Rubiralta, ha recibido 550 millones de euros, el mayor importe recibido de estas ayudas.

Dinero público repartido sin transparencia

Por su parte, las otras cinco empresas participadas por el fondo de capital riesgo Portobello con sede en Luxemburgo han sido regadas con dinero público en última instancia. En concreto, Isastur ha recibido 40 millones, Imasa otros 35 millones, la cadena de clínicas dentales Vivanta unos 40 millones y las turísticas Meeting Point y Blue Sea, han recibido fondos por un importe de 31 millones y 25 millones, respectivamente.

Para ser beneficiario de estos fondos, las empresas debían acreditar que no estaban en crisis antes de la pandemia; es decir, que su delicada situación era consecuencia de la covid. Además, debían acreditar se trataba de empresas estratégicas para la economía española y presentar un plan de viabilidad como garantía para la devolución de los préstamos recibidos.

Al final, sin embargo, el proceso ha dado lugar a muchas críticas por su parcialidad y su opacidad ante la toma de decisiones.

Los casos más sangrantes, por ejemplo, han sido los de Abengoa, una de las principales empresas andaluzas, que se ha quedado fuera de las ayudas entre duras acusaciones cruzadas entre el presidente andaluz Juanma Moreno y la ministra de hacienda, María Jesús Montero.

La compañía presentó solicitud de rescate por 249 millones para cinco filiales de Abenewco 1, la filial operativa de Abengoa, y pese a presentar toda la documentación adicional que se le ha pedido, se ha quedado fuera de las últimas autorizaciones

También ha sido excluida Ezentis. El gestor de redes de telecomunicaciones y energía que cotiza en Bolsa y cuyo principal accionista es Francisco José Elías había solicitado una ayuda de 70 millones de euros, llegando incluso a recurrir sin éxito la decisión de la Sepi

Otra de las grandes rechazadas ha sido la cadena hotelera Room Mate que se ha visto abocada al concurso de acreedores después de haber sido denegada su solicitud por un importe de 52 millones de euros.

Ninguna de ellas, según el Gobierno, cumplía los criterios técnicos, lo cual ha generado no cierta polémica al compararse con la aerolínea Plus Ultra, que afirma ser española, tener sede social en España, abonar sus impuestos en España y ser estratégica según los criterios establecidos para ser elegible para el programa que y ha recibido una ayuda por un importe de 53 millones de euros.

El Juzgado de Instrucción número 15 de Madrid mantiene abierta una investigación por la presunta comisión de delitos de malversación y prevaricación en la concesión de la financiación de la aerolínea ante la sospecha de que la conpañía no cumplía con los requisitos para acceder al fondo.

Un balance no demasiado positivo

La primera ayuda fue concedida el 3 de noviembre de 2020, la única aprobada durante el año de la irrupción de la pandemia, a la aerolínea Air Europa, perteneciente a Globalia, por un importe de 475 millones, el segundo más alto, después de, curiosamente la última, la de Celsa, que se ha convertido en el mayor rescate de la SEPI.

El top cinco de mayores ayudas ha quedado completado por Técnicas Reunidas con 340 millones de euros, Avoris con 300 millones de euros y Hotusa que ha recibido ayudas por un importe de 241 millones de euros.

En el club de empresas que han recibido más de 100 millones de euros también se encuentran Volotea con 200 millones recibidos, Duro Felguera que ha obtenido 120 millones de euros), Tubos Reunido con 112,8 y Air Nostrum a la que se han asignado ayudas por importe de 111 millones de euros.

Completan la lista de beneficiarios Rugui Steel (25,03 millones), Grupo Airtificial (34 millones), Grupo Serhs (34 millones), Reinosa Forgings & Castings (27 millones), Grupo Losán (35 millones), Grupo Soho Boutique Hoteles (30 millones), Grupo Abades (29,3 millones), Técnicas Reunidas (340 millones) y Grupo Wamos (85 millones); Eurodivisas (45 millones), Grupo Ferroatlántica (34,5 millones), Grupo Inversor Hesperia (GIHSA) (55 millones), Grupo Abba (30 millones), Grupo Julià (38 millones), Grupo Mediterránea (28 millones),Vicinay (32 millones) y Plus Ultra Líneas Aéreas (53 millones).

La vigencia inicial del Fondo era hasta el 31 de diciembre de 2021, aunque por la persistencia de la crisis fue ampliada en seis meses más, tras la prórroga aprobada por la Comisión Europea sobre las normas que permitían conceder ayudas estatales con motivo de la crisis sanitaria desatada en marzo de 2020. El pasado mes de mayo, el Ejecutivo solicitó una nueva extensión en el plazo ante la imposibilidad de responder a todas las solicitudes recibidas pero la comisión no se lo ha concedido.

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