Los in­ver­sores si­guen en­trando con red en estos pro­ductos a pesar de las dudas

Los precios dan alas a los fondos de inversión para crecer contra viento y marea

El sector re­cibió otros 1.200 mi­llones de euros en sus­crip­ciones netas en mayo

Fondos de inversión.
Fondos de inversión.

Los in­ver­sores y aho­rra­dores es­pañoles pa­recen haber en­ten­dido el men­saje. La li­qui­dez, que tantas veces es un te­soro, es una ruina ahora que la in­fla­ción se ha con­ver­tido en el enemigo nú­mero uno. Con el IPC de mayo en el 8,7% en España y en el 8,1% en la eu­ro­zona, los fondos de in­ver­sión si­guen re­ci­biendo sus­crip­ciones ne­tas. El mes pa­sado las ges­toras aca­pa­raron casi 1.200 mi­llones de euros de di­nero nuevo.

La cifra puede parecer poco espectacular -de hecho, no lo es- pero gana mucha importancia si se tiene en cuenta que se ha gestado en ese mes de mayo en el que la tradición dice que hay que vender y salir corriendo. Alguna razón para ello han tenido los inversores, que sin embargo aceptan con cada vez mayor naturalidad el signo de los tiempos: con los precios desbocados hay que mover el dinero.

En cualquier caso, sus movimientos cuentan con la protección de la red bajo sus pies. El mes pasado, el grueso de las nuevas aportaciones se dirigió a los fondos de renta fija, los garantizados que poco a poco vuelven a ganar importancia en las carteras y a la categoría de gestión pasiva. Es decir, a las familias más conservadoras que menos sufren la volatilidad y la irregularidad de los mercados.

"Los inversores españoles en fondos están haciendo un ejercicio de madurez. Ya demostraron que han aprendido a sufrir cuando la guerra de Ucrania les puso a prueba en febrero y marzo. Entonces, las bolsas sufrieron caídas del 10% en su peor semana desde que en marzo de 2020 el estallido del Covid-19 puso los mercados patas arriba. Y aguantaron. Ahora los inversores en fondos saben aguantar mejor la presión", señalan fuentes del sector.

Parte de este movimiento tranquilo se explica por el rebalanceo de carteras que han llevado a cabo las entidades a través de sus servicios de gestión discrecional de carteras. Cada vez más inversores recurren a esta modalidad, en la que el cliente delega en la gestora todas las decisiones de inversión. Este modelo está permitiendo una reestructuración ordenada de las carteras, sin precedentes en el mercado español.

Las cifras cantan y dicen que en este 2022 que está poniendo fin a la era de los tipos negativos en Europa y consagrando el final de la renta variable como casi única opción de inversión, las suscripciones netas se acercan ya a los 5.000 millones de euros en lo que va de año. Una cifra enormemente tranquilizadora para la industria de los fondos de inversión, que ya no se enfrenta a las enormes corrientes puntuales de reembolsos de otros tiempos.

"Las bolsas han cerrado mayo con buen tono, y todo parece estar un poco más tranquilo. Salvo sorpresa de última hora, eso nos garantiza un final de primer semestre tranquilo y bueno. En el segundo veremos un reajuste de carteras profundo a medida que se concretan las subidas de tipos de interés en Europa, pero todo indica que no habrá movimientos bruscos por parte de los partícipes", aseguran en una de las gestoras nacionales que más crece en 2022.

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