Los ma­te­riales du­plican hasta abril la subida de pre­cios de todo 2021

La inflación dispara un 30% los costes de las constructoras, agobiadas por las licitaciones

Solo Madrid está fuera del sis­tema de re­vi­sión de pre­cios pre­visto en el Plan Nacional por Ucrania

Trabajos en la Construcción
Trabajos en la Construcción

Con la ba­talla contra la in­fla­ción como prin­cipal ob­je­tivo ma­cro­eco­nó­mico eu­ro­peo, los con­tra­tistas pú­blicos de in­fra­es­truc­turas han de hacer frente a un en­ca­re­ci­miento de las ma­te­rias primas que no se co­nocía desde hace dé­ca­das. Frente a un IPC de abril del 8,3% y una in­fla­ción sub­ya­cente del 4,4%, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el pa­no­rama para las cons­truc­toras es bas­tante peor. En solo tres meses sus costes de apro­vi­sio­na­miento han subido casi el 30% de me­dia.

Según cálculos de Anci, la patronal de las constructoras no cotizadas, el encarecimiento de los materiales utilizadas durante el primer trimestre del año prácticamente duplica la subida de precios registrada en todo 2021. De hecho, se ha pasado de un alza de precios de los materiales del 14% en 2021 a más del 28% solo en el primer trimestre de este año. Una subida que, según señala Anci, es “similar al incremento acumulado en los trece años anteriores, en el periodo 2007-2020”.

La propia actividad de construcción hace que las empresas deban afrontar subidas de costes de todo tipo: es gran demandante de energía y transporte y es un gran consumidor de materiales que van desde los más básicos (cemento, aluminio, madera, áridos y rocas, vidrio, cobre, hierro y acero…) a los más elaborados (productos bituminosos, explosivos, materiales cerámicos, vidrio, productos químicos, material electrónico…). Y entre ellos, hay subidas “cercanas al 100%” -según Anci- como las de materiales siderúrgicos y la energía durante el primer trimestre de año.

Carreteras más costosas

Por tipo de obra, y según los materiales utilizados, el encarecimiento de los costes varía sustancialmente. De hecho, la construcción de carreteras es el segmento donde más suben los materiales en el primer trimestre del año, el 43% (el 20% en todo 2021); seguida de aeropuertos (+31%), las ferroviarias (+27%), obras portuarias (+26%), hidráulicas (+24%) y edificación donde los materiales han subido el 18% entre enero y abril frente a cerca del 10% que lo hicieron en todo el año pasado.

Por ello, “la falta de un mecanismo de reequilibrio económico es inasumible para las empresas y obviamente imposibilita el normal desarrollo de los proyectos”, asegura la asociación de las constructoras no cotizadas.

La cifra es más significativa si se considera que la licitación pública de las Administraciones Públicas españolas ha crecido en los tres primeras meses del año el 46,8% con respecto al mismo periodo de 2021 hasta superar los 6.000 millones de euros según los cálculos de otra patronal constructora, Seopan. Para esta asociación, la licitación pública superará los 24.200 millones en todo 2022, equivalentes a un incremento del 2,5% (589 millones más) con respecto al año pasado.

Si en lugar de la licitación nos fijamos en la contratación pública (contratos de obras licitados por las diferentes administraciones, adjudicados y publicados en los distintos boletines oficiales), el primer trimestre se ha cerrado con 3.153 millones de euros; lo que hace prever a Seopan que la cifra puede alcanzar los 12.613 millones en el conjunto del año, con una mejora del 1,9% respecto a 2021.

Revisión de precios

Esta tendencia alcista en los previos de las materias primas y la energía, añade Anci, “no parece que vaya a cambiar, al menos en el corto plazo, si bien esto dependerá en buena medida de la evolución de la guerra en Ucrania. El Gobierno de España debe entenderlo también así a la vista de la aprobación de una prórroga de tres meses de las bonificaciones para la energía”.

Unas bonificaciones que están incluidas en el denominado ‘Plan Nacional de respuesta a las consecuencias económicas y sociales de la guerra de Ucrania’ recogido en el Real Decreto-Ley6/2022 de 29 de marzo. Esta norma incluye un elemento tan inédito como fundamental para los contratistas de obra pública: la creación de un mecanismo de “revisión excepcional de precios” de las licitaciones públicas.

Es decir, sea cual sea el precio de adjudicación e una obra pública, la Administración lo revisará cuando el coste de los materiales “haya tenido un impacto directo y relevante en la economía del contrato durante su vigencia y hasta su finalización”. Para ello, será necesario que “el incremento del coste de materiales siderúrgicos, materiales bituminosos, aluminio o cobre” sea superior al exceda del 5% del importe certificado del contrato.

Una cifra que, vista la carrera inflacionista en la que está inmersa toda la Unión Europea, hace prever la llegada de numerosas reclamaciones a las diferentes entidades públicas. La revisión de precios afecta a todo tipo de contratos adjudicados por cualquier entidad pública, cuyo anuncio de licitación se publique —según recoge dicha ley— en el plazo de un año.

Esta misma asociación reconoce que tras la publicación del Real Decreto, se han sumado a esta iniciativa de apoyo a las empresas la práctica totalidad de las Comunidades Autónomas “e incluso incorporando, algunas de ellas, medidas adicionales que lo amplían”. Y señala que “es clave que todas las Comunidades Autónomas se adhieran a los mecanismos que se han creado para compensar los sobrecostes, y que las empresas puedan hacer uso de estos a la mayor brevedad, con el fin de evitar licitaciones desiertas y paralizaciones de obras”.

Madrid, excluida

A día de hoy, solo la Comunidad de Madrid sigue sin desarrollar sus propias ayudas a las constructoras.

La medida ha sido bien recibida aunque la consideran incompleta: “supone una ayuda para las empresas, aunque no cubre totalmente los sobrecostes que están soportando, ya que en su definición se ha excluido la energía cuyo peso supone un 30%.

El Plan del Gobierno, que se estimó inicialmente en 16.000 millones de euros entre ayudas, rebajas fiscales y créditos ICO se puso en marcha el 30 de marzo. Con la prórroga decidida esta semana, aún queda por saber a cuánto ascenderán en total las ayudas.

Los efectos de esta decisión de precios por parte de la Administración, además de inédita, parecen difíciles de prever ya que como señala Anci, “al ser un mecanismo novedoso y su implantación reciente, requerirá un tiempo para su puesta en práctica, por lo que es temprano para sacar conclusiones al respecto”.

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