Los dos países dan marcha atrás y vuelven a pro­ducir elec­tri­cidad con este com­bus­tible fósil

Alemania y Holanda suspenden su política de descarbonización

La obli­ga­ción de pagar el gas ruso en ru­blos fuerza un alto en la es­tra­tegia cli­má­tica

Carbon Expo.
Carbon Expo.

A pesar de que el in­vierno se en­cuentra aún le­jos, Europa sigue bajo la ame­naza de un des­abas­te­ci­miento de gas na­tu­ral. Las san­ciones eu­ro­peas a Rusia, con­tes­tadas con la obli­ga­ción de pagar las com­pras de energía con ru­blos, han des­en­ca­de­nado la alerta en países que, como Alemania y Países Bajos, ha­bían ini­ciado el aban­dono del car­bón. En España, ya ade­lan­tada en ese ca­mino, puede ocu­rrir lo mismo. Endesa, que ha ce­rrado va­rias cen­tra­les, ha ad­ver­tido que es­pera un po­lí­tica clara del Gobierno, al que­darse casi sin re­ser­vas.

Holanda se ha sumado esta semana Alemania a la hora de rescatar las centrales de carbón de la desaparición a que estaban abocadas por los planes de economía verde de la Unión Europea. El ministro de economía de Alemania, Robert Habeck, impuesto un límite al uso de gas natural para la producción de electricidad al tiempo que aumentará la quema de carbón para compensar.

Holanda se ha sumado a esta vuelta atrás a la era de la quema del carbón. El ministro de Clima y Energía de los Países Bajos, Rob Jetten, anunció esta semana que “debido a que el riesgo de escasez de gas ha aumentado, el gabinete ha decidido retirar la limitación de producción para las centrales eléctricas de carbón de 2022 a 2024 con efecto inmediato”.

Europa es muy dependiente del gas ruso, un factor que siempre ha sido infravalorado por los gobernantes del Viejo Continente. El 72% de los 6,6 millones de metros cúbicos diarios que exporta Rusia al día tienen como destino los países europeos, según RTVE.

La dependencia es elevadísima en Alemania, porque el 65,2% de sus importaciones de gas proceden de Rusia. Pero otros países se encuentran muy amenazados por este factor. Italia en el 43,2%, Polonia en el 54,8%. Países del Este se encuentran todavía más amenazados, como la República Checa, que depende al 100%, Eslovaquia, al 85%, o Hungría, al 95%.

Pagar en rublos

Rusia ya ha procedido al cierre del gasoducto para diferentes países o a la obligación de pagar en rublos. Esta forma de pago constituye un revés del Kremlin a las sanciones europeas, transformándolas en un bumerán a favor del rublo. La moneda rusa se encuentra en el centro de un proyecto de sistema de pagos alternativo al dólar, en el que participarían los países del área denominada BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica).

El ajedrez constituye una asignatura obligada durante varios cursos en el sistema de enseñanza ruso. El juego de estrategia más antiguo del mundo se está desplegando sobre el tablero geopolítico europeo, tras la invasión de Ucrania. Los rusos ya han cortado el suministro de gas a países como Polonia o Bulgaria, y a empresas danesas, alemanas y de los Países Bajos.

En este último caso, Gazprom dejó de vender gas al comercializador holandés GasTerra en mayo por su negativa a pagar estas importaciones en rublos. El Gobierno ha decidido que las centrales de carbón puedan volver a funcionar a plena capacidad, cuando hasta ahora, esta actividad se había reducido al 35% en la transición hacia las energías limpias.

El Ejecutivo de este país asegura que, a pesar del paso atrás, podrá cumplir con las expectativas de cierre de sus cuatro centrales de carbón en 2030. Holanda ha decidido no cerrar definitivamente ningún pozo este año.

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