En 2021 en España se de­di­caron más de 9.500 mi­llones de euros a esta aten­ción so­cial

Euskadi se vuelca con sus ciudadanos dependientes

Es la co­mu­nidad donde más di­nero se in­virtió el pa­sado año en de­pen­dencia por per­sona

Servicios a la Dependencia.
Servicios a la Dependencia.

El País Vasco se en­cuentra a la ca­beza na­cional en cuanto a la in­ver­sión por per­sona dentro del área de de­pen­den­cia. En to­tal, para cada per­sona de­pen­diente de esta co­mu­nidad se des­ti­naron 2.310 euros al año en 2021. Una buena cifra pese a que, si se es­ta­blece una com­pa­ra­ción con el año pre­vio, el de 2020 pro­ta­go­ni­zado por la pan­de­mia, el gasto total se ha visto re­du­cido en un 1%. Pese a todo, ese monto eco­nó­mico ga­ran­tiza la asis­ten­cia, en el te­rri­to­rio, a más de 65.000 per­so­nas.

Un recorte que no solo se ha observado en el ámbito de Euskadi, ya que este mismo patrón se ha repetido en otras nueve comunidades autónomas como es el caso de Canarias, Castilla y León, La Rioja, Galicia, Cataluña, Aragón, Navarra, Murcia, Extremadura y Castilla La Mancha: con especial incidencia en los casos catalán y canario donde esa reducción fue muy acusada.

Inversión nacional en dependencia

A nivel nacional, durante el pasado 2021 la atención a la dependencia en el conjunto del país recibió un total de 9.559 millones de euros de los cuales, la mayor parte (aproximadamente un 80% de esa cantidad) es sufragada por los gobiernos regionales; mientras desde Madrid se aporta el 20% restante. De ese monto, y tras la primera posición en inversión que ocupa Euskadi, Extremadura y Navarra son las otras dos comunidades que más dinero dedican a atender a personas en situación de dependencia. Caso contrario a lo que sucede en Canarias y Galicia donde no se llega ni a los 600 euros por persona para este fin.

Estas cifras se recogen en un informe elaborado por la asociación estatal de directores y gerentes en servicios sociales que también alertaron de la situación de listas de espera de personas a las que todavía no se les ha aplicado un grado de dependencia. Sin esto, tienen que esperar todavía para recibir alguna ayuda en este sentido.

Así y según los datos del pasado año, un total de 18.356 personas tenían pendientes que se les aprobara la resolución de su dependencia, mientras otras 27.944 con esa peculiaridad ya reconocida, todavía estaban esperando para recibir la prestación que le correspondía. A esto hay que sumar un dato relevante: en todo el Estado, unas 46.300 personas que se encontraban en esas listas de espera fallecieron sin poder acceder a una ayuda en este sentido.

Modelo de residencias

Dentro del escenario nacional relativo a los servicios sociales y la atención a la dependencia, el debate sobre el modelo de residencias está más de actualidad que nunca. Y es que, a juicio del ejecutivo que preside Iñigo Urkullu, la idea propuesta desde Madrid en relación a cómo llevar a cabo la acreditación de las residencias invade competencias propias de Euskadi en este sentido.

Pero el País Vasco no es la única comunidad que no ve del todo acertado este nuevo modelo del ministerio dirigido por Ione Belarra que pretende sustituir al actual del año 2008 y con el que se pretende avanzar hacia un sistema enfocado a que los centros respiren un ambiente “más hogareño” centrándose en la persona y sus necesidades.

De esta manera, algunas de las medidas que se plantean son reducir la ratio en las residencias y tener un trabajador por cada dos dependientes, aumentar el número de habitaciones individuales en las residencias públicas, así como regular un máximo de 15 personas en cada núcleo de convivencia en estos espacios. Medidas que todavía están sobre la mesa y que el Gobierno Central espera sacar adelante este mes de junio.

De frente, algunas comunidades y la patronal que han manifestado que este nuevo modelo implicaría un aumento del gasto que no va de la mano del mismo aumento en financiación pública.

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