JUNTA DE IBERDROLA

Su ele­vado sa­lario y el tro­pezón en la compra de PNM Resources (EEUU), claves

Galán, ante su junta más complicada desde que se inició como CEO de Iberdrola

Inversores ins­ti­tu­cio­nales re­claman el nom­bra­miento de un con­se­jero de­le­gado en la ener­gé­tica

Ignacio Sánchez Galan, Iberdrola
Ignacio Sánchez Galan, Iberdrola

El pre­si­dente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, se en­frenta este viernes a una de las junta de ac­cio­nistas más com­pli­cadas desde que lleva al frente de la eléc­trica, de eso hace 21 años. La mala imagen que el sector eléc­trico tiene por las subidas de las ta­ri­fas, sus frentes ju­di­ciales abier­tos, que ha afec­tado a la uti­lity a nivel in­ter­na­cio­nal, y unas re­la­ciones nada buenas con el Gobierno de Pedro Sánchez, han en­som­bre­cido la fi­gura del má­ximo eje­cu­tivo de la com­pañía ante al­gunos in­ver­sores ins­ti­tu­cio­na­les.

Para solventar estos contratiempos que pueden ser objeto de consideración en el turno de preguntas de algunos de los accionistas, el máximo ejecutivo de Iberdrola ha querido ganarse a los minoritarios y ofrece un dividendo extra de 0,005 euros si el quorum de asistencia alcanza el 70%. La eléctrica ha destacado que se convierte así en la primera empresa del Ibex 35 que premia a sus accionistas en el evento más importante de la compañía.

Y es que la situación de la energética no atraviesa por sus mejores momentos en varios terrenos, aunque campea a sus anchas en el frnete bursátil, sin duda uno de los momentos más dulces. Los últimos problemas que han surgido con el problema de la deuda por el giro dado por el Banco Central Europeo sobre el sistema monetario, más la subida de tipos de interés por parte de la Reservas Federal de 0,75 puntos, pueden colocar a muchas compañías en una difícil coyuntura. Iberdrola tiene una deuda financiera de unos 37.000 millones de euros, lo que ha puesto nerviosos a algunos de sus accionistas institucionales.

Agresiva política de inversiones y deuda

La agresiva política de inversiones en las energías verdes y su plan de expansión son un fuerte frebte para la utility. Iberdrola tiene actualmente tres fondos extranjeros que son los que pueden pasar factura a la gestión de Galán. Qatar Investment, con un 8,69% del capital; el gigante estadounidense BlackRock, con un 5,14%, y el fondo noruego Norges Bank, con un 3,36%, vigilan la última trayectoria seguida por el presidente de la eléctrica española.

Desde hace tiempo, a Galán le han cuestionado algunos de sus inversores el excesivo poder que aglutina al ostentar la presidencia ejecutiva y no disponer de un consejero delegado. Para algunos accionistas, una compañía de la dimensión internacional que tiene con más del 70% del negocio fuera de España no es acorde con el reparto de poder que tienen otras de las grandes energéticas mundiales.

A ello se une que el caso Villarejo ensombrece la imagen de la compañía en su expansión internacional. Iberdrola han anunciado que mantendrá intacto su plan estratégico de expansión en Estados Unidos pese al rechazo por parte del Estado de Nuevo Mexico a la compra de PNM Resources a manos de la filial Avangrid, considerada como uno de los pilares del grupo energético.

La fuerte apuesta por EEUU

La utility estima que EEUU es clave en el desarrollo de la compañía a nivel internacional en su apuesta por las energías renovables. Paralelamente, la compañía ha asegurado que no va a arrojar la toalla en su objetivo de hacerse con PNM Resources y piensa seguir pelando en los tribunales.

Pese a que Galán ha sufrido un fuerte varapalo en cuanto a su imagen se refiere por el caso Villarejo, la acción de Iberdrola no se ha resentido de forma importante, lo que demuestra que parte de los inversores no han perdido la confianza aunque piensan que debe hacer un giro en su política. El distanciamiento que se ha producido con el Gobierno de Pedro Sánchez no gusta a una parte del accionariado. Las declaraciones de Galán llamando “tontos” a los consumidores domésticos que están acogidos a la tarifa regulada fue una nueva mancha que la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, y algún otro miembro del Gobierno, cargasen contra su figura.

Dividendo complementario de 0,27 euros

El consejo de administración propondrá a la junta de accionistas la aprobación de un reparto de dividendo complementario correspondiente a 2021 de, al menos 0,27 euros por acción, que se suman a los 0,17 euros por título abonados en concepto de dividendo a cuenta en febrero pasado.

La compañía ha ratificado su previsión de beneficio neto para este año de entre 4.000 y 4.200 millones de euros. Las inversiones de este primer trimestre han ascendido a 2.100 millones de euros. De ellos, el 91% se ha destinado a nueva capacidad renovable y a redes inteligentes. Un 80% de la inversión se ha dirigido a los mercados internacionales, destacando EEUU (32%), Brasil (18%) y Reino Unido (15%). En los últimos 12 meses, las inversiones han ascendido a casi 10.000 millones de euros.

A pesar de la incertidumbre regulatoria en España, Galán ha reafirmado las previsiones de crecimiento de beneficio para 2022, gracias a cinco factores: los más de 3.800 MW de capacidad adicional prevista para este año; los 4.000 millones de inversión en redes; el crecimiento adicional de EEUU y Brasil; el positivo impacto de las divisas, y la mejora de los márgenes del negocio minorista en Reino Unido.

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