La mi­nistra Ribera ad­mite que el al­cance de la ba­jada del re­cibo de­pende del gas

Argelia revienta la estrategia de Sánchez para recortar un 15% la tarifa de la luz

El Gobierno se en­co­mienda a Bruselas y EEUU para su­perar la crisis ener­gé­tica

Gasoductos con Argelia.
Gasoductos con Argelia.

La re­baja de las ta­rifas eléc­tricas que el Gobierno tenía pre­visto lanzar a bombo y pla­ti­llo, gra­cias al lí­mite al precio del gas en su cálculo, puede quedar en el limbo si Argelia corta el su­mi­nistro a España. El país nor­te­afri­cano vende a España el 25% de la ma­teria prima que se im­porta, lo que le con­vierte en el se­gundo pro­veedor des­pués de EEUU. Bruselas ha ca­li­fi­cado de ex­tre­ma­da­mente preo­cu­pante la si­tua­ción y re­clama a Argelia que dé marcha atrás. Ahora se­rían las em­presas ga­sistas es­ta­dou­ni­denses las que cu­bri­rían el des­fase, en un mer­cado mun­dial al lí­mite por la crisis de Ucrania.

El Ejecutivo de Pedro Sánchez tiene un clavo ardiendo que no sabe cómo enfriar. Aunque todo el equipo económico insiste en que el suministro de gas está garantizado, la decisión de Argelia de romper las relaciones comerciales es uno de los golpes más duros que ha sufrido Sánchez en esta legislatura. Trasladado al área energética, el alcance puede ser trágico.

Preocupación de la UE

En Bruselas, la preocupación por el nuevo conflicto exterior del Gobierno de Sánchez crece por momentos. La Comisión Europea ha acudido en apoyo de Madrid y ha advertido a Argelia que, de perseverar en su amenaza y sobre todo si se corta el suministro de gas, "habrá consecuencias" en las relaciones globales entre Argel y los países de la Unión.

Esta amenaza parece haber tenido resultado inmediato y una nota diplomática, que no gubernamental de Argelia, ha reiterado que el gas no se verá afectado ni tampoco el núcleo de las relaciones comerciales establecidas entre ambos lados del Mediterráneo. En algunos medios se ha interpretado como una posición calculada de Argel, en el sentido de "nadar y guardar la ropa". Será necesario ver la evolución del comercio bilateral para evaluar el alcance de las medidas argelinas, según fuentes diplomáticas.

Comercio bilateral

En la actualidad, las reservas estratégicas de gas natural superan el 67%, con EEUU como principal proveedor -un 30,7%-, seguido de Argelia con un 25%. Por tanto, un recorte de abastecimiento de varios meses recortaría fuertemente el nivel de reservas de cara al invierno próximo.

Bruselas trata de evitar este problema ante los riesgos que existen con los países del Norte de Europa por el cierre también de Rusia. Además, Estados Unidos no puede comprometerse a ser el abastecedor de Europa. En los primeros cuatro meses, ha enviado por barco el 75% del gas natural licuado (GNL) a la zona y cualquier problema supone un riesgo muy elevado. Por ejemplo, un incendio que se ha producido en una de las terminales de GNL de Texas ha dejado paralizado el 16% de la capacidad de las exportaciones.

Obligaciones contractuales

En un intento de calmar los ánimos, la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha anunciado que espera que la empresa argelina Sonatrach cumpla sus “obligaciones contractuales” y mantenga el suministro con las empresas españolas. De no ser así, Ribera ha advertido de que sería un problema más complejo de resolver, “no a través de relaciones diplomáticas, sino probablemente de arbitrajes o tribunales”.

“Hace meses que los contratos están en proceso de revisión de precios complicado entre Sonatrach y los compradores españoles, pero nada nos hace pensar que esto pueda quebrarse de forma unilateral por una decisión del Gobierno argelino”, ha señalado.

El Ejecutivo no descarta incluso denunciar a Argelia ante la propia Unión Europea. Ante la gravedad de la situación, Bruselas ha instado a ambas diplomacias -la española y la argelina- a que negocien. El ministro de Asuntos Exteriores, Manuel Albares, ha declarado que España iba a dar “una respuesta adecuada y serena”, pero también “firme”, para defender los intereses de sus empresas y los compromisos comerciales.

Crisis energética

La ruptura de las relaciones comerciales por parte argelina se produce en el peor momento de la crisis energética por la que atraviesa España. Tanto las tarifas eléctricas como los precios de los combustibles, están descontrolados. Cuando se anunciaba una bajada para el precio de la luz de entre el 15% y el 20%, todo puede hundirse. La propia ministra para la Transición Ecológica ha reconocido que el ahorro dependerá del precio del gas, lo que quiere decir que el problema argelino deja todo en el aire.

Ribera ha estimado que la aplicación del tope medio del gas a 48,75 euros/MWh para un periodo de 12 meses, podría recortar 8 décimas o un punto la inflación. Además, este tope ofrece ciertas garantías de cara al otoño y al invierno, en los que probablemente vivamos “momentos turbulentos”, ha comentado.

De cumplirse las previsiones, se prevé que el nuevo sistema supondrá una mejora inmediata en el recibo de la luz para un 37% de los consumidores domésticos -cerca de 10 millones de clientes domésticos-, que están acogidos al precio regulado, conocido como PVPC, y para el 70% de los industriales.

La medida beneficiará también a los contratos con precios fijos, aunque dependerá de las condiciones que tengan firmadas con las compañías comercializadoras. El mecanismo comenzará a aplicarse en la subasta del pool eléctrico del próximo 14 de junio hasta el 31 de mayo d 2023.

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