El sector asume una ra­len­ti­za­ción del mer­cado por la caída de las va­lo­ra­ciones

La incertidumbre rebaja el frenesí comprador de los fondos de capital riesgo

Las grandes ci­fras del primer tri­mestre del año serán di­fí­ciles de man­tener

capital riesgo
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Después de un ex­ce­lente primer tri­mestre del año en el que el ca­pital riesgo movió más de 2.100 mi­llones de euros en suelo es­pañol, el sector em­pieza a ad­vertir los pri­meros signos de in­cer­ti­dumbre en este primer tercio del se­gundo. Compradores y ven­de­dores se en­frentan a una si­tua­ción clá­sica cada vez que las bolsas se re­sien­ten: las ex­pec­ta­tivas de pre­cios de unos y otros se ale­jan, irre­me­dia­ble­mente en al­gunos ca­sos. ¿Hasta cuándo?

"Hasta finales de febrero vivíamos en un escenario casi perfecto. Es verdad que los mercados estaban revueltos por las expectativas de subidas de tipos de interés y el repunte de la inflación, pero es la guerra en Ucrania la que lo ha cambiado todo. No creo que vayamos a ver un gran parón de la actividad, porque el mercado tiene los ingredientes para seguir potente, pero sí un retraso en el ritmo de cierre de las operaciones", señalan en fuentes del sector.

La realidad es que se está consolidando un nuevo escenario. Por un lado, hay empresas que están sufriendo mucho por el alza de los costes de las materias primas y de la inflación, y en algunos casos también por la inestabilidad geopolítica de los mercados en los que operan. Si está situación se mantiene, se pueden generar oportunidades de consolidación que los fondos, cargados de liquidez -los europeos han conseguido más de 20.000 millones en el primer trimestre- quieren aprovechar.

"Para nosotros -señalan en un gran fondo nacional- la situación también es compleja, porque viene una subida de tipos importante en Europa y también van a subir nuestros costes de financiación de las operaciones. Tenemos cierta prisa por comprar, pero la situación actual nos lo complica todo. Los vendedores no van a aceptar precios de saldo por más que estén atravesando momentos delicados", señalan en fuentes del sector.

Después de un primer trimestre muy bueno en el que se han cerrado cerca de 180 operaciones -entre 'private equity' y 'venture capital'-, todo apunta a que los procesos de negociación serán más largos y complejos. El 'nuevo' mercado español lo van a testar procesos como el de Lacer. Los laboratorios farmacéuticos han despertado el interés de cerca de una decena de fondos por una operación de alrededor de 400 millones de euros.

"Vamos a ver dos mundos muy diferenciados. En las empresas más resistentes a la ralentización económica, la competencia va a ser máxima y los 'private equity' no van a reparar en gastos. Con la liquidez de estos fondos en máximos históricos, los procesos van a ser extraordinariamente competitivos. Otra cosa son las empresas en problemas, donde la presión para reducir las valoraciones será muy alta", señalan desde un gran fondo extranjero.

Con estas cartas sobre la mesa, el sector prevé un segundo trimestre del año que en absoluto será de transición -el primero ha sido una locura con el cierre de hasta seis grandes operaciones, con las de CVC en la Liga de 1.994 millones de euros, la de ITP Aero o Primafrío entre las más destacadas- pero sí de cierta ralentización a la espera de que se vayan despejando las principales incógnitas a corto plazo antes del verano.

La clave será el final de la guerra, pero también el comienzo de la normalización de los precios de los materias primas y de las tasas de inflación. "Tenemos un escenario de baja visibilidad que, dependiendo de los tiempos, podría incluso trasladarse hasta después del verano. Es momento de replantear las estrategias y de negociar operaciones sin prisas, con toda la paciencia del mundo", señalan desde dentro del sector. ANTETÍTULO

El sector asume una ralentización del mercado por la caída de las valoraciones

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La incertidumbre rebaja el frenesí comprador de los fondos de capital riesgo

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Las grandes cifras del primer trimestre del año serán difíciles de mantener.

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QUESADA VARGAS

Después de un excelente primer trimestre del año en el que el capital riesgo movió más de 2.100 millones de euros en suelo español, el sector empieza a advertir los primeros signos de incertidumbre en este primer tercio del segundo. Compradores y vendedores se enfrentan a una situación clásica cada vez que las bolsas se resienten: las expectativas de precios de unos y otros se alejan, irremediablemente en algunos casos. ¿Hasta cuándo?

"Hasta finales de febrero vivíamos en un escenario casi perfecto. Es verdad que los mercados estaban revueltos por las expectativas de subidas de tipos de interés y el repunte de la inflación, pero es la guerra en Ucrania la que lo ha cambiado todo. No creo que vayamos a ver un gran parón de la actividad, porque el mercado tiene los ingredientes para seguir potente, pero sí un retraso en el ritmo de cierre de las operaciones", señalan en fuentes del sector.

La realidad es que se está consolidando un nuevo escenario. Por un lado, hay empresas que están sufriendo mucho por el alza de los costes de las materias primas y de la inflación, y en algunos casos también por la inestabilidad geopolítica de los mercados en los que operan. Si está situación se mantiene, se pueden generar oportunidades de consolidación que los fondos, cargados de liquidez -los europeos han conseguido más de 20.000 millones en el primer trimestre- quieren aprovechar.

"Para nosotros -señalan en un gran fondo nacional- la situación también es compleja, porque viene una subida de tipos importante en Europa y también van a subir nuestros costes de financiación de las operaciones. Tenemos cierta prisa por comprar, pero la situación actual nos lo complica todo. Los vendedores no van a aceptar precios de saldo por más que estén atravesando momentos delicados", señalan en fuentes del sector.

Después de un primer trimestre muy bueno en el que se han cerrado cerca de 180 operaciones -entre 'private equity' y 'venture capital'-, todo apunta a que los procesos de negociación serán más largos y complejos. El 'nuevo' mercado español lo van a testar procesos como el de Lacer. Los laboratorios farmacéuticos han despertado el interés de cerca de una decena de fondos por una operación de alrededor de 400 millones de euros.

"Vamos a ver dos mundos muy diferenciados. En las empresas más resistentes a la ralentización económica, la competencia va a ser máxima y los 'private equity' no van a reparar en gastos. Con la liquidez de estos fondos en máximos históricos, los procesos van a ser extraordinariamente competitivos. Otra cosa son las empresas en problemas, donde la presión para reducir las valoraciones será muy alta", señalan desde un gran fondo extranjero.

Con estas cartas sobre la mesa, el sector prevé un segundo trimestre del año que en absoluto será de transición -el primero ha sido una locura con el cierre de hasta seis grandes operaciones, con las de CVC en la Liga de 1.994 millones de euros, la de ITP Aero o Primafrío entre las más destacadas- pero sí de cierta ralentización a la espera de que se vayan despejando las principales incógnitas a corto plazo antes del verano.

La clave será el final de la guerra, pero también el comienzo de la normalización de los precios de los materias primas y de las tasas de inflación. "Tenemos un escenario de baja visibilidad que, dependiendo de los tiempos, podría incluso trasladarse hasta después del verano. Es momento de replantear las estrategias y de negociar operaciones sin prisas, con toda la paciencia del mundo", señalan desde dentro del sector.

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