Hungría se con­virtió en el primer país del grupo cen­tro­europeo en ini­ciar su ca­rrera por el oro

Europa Central desafía al dólar y al rublo y reabre una nueva fiebre del oro

La República Checa anuncia que au­men­tará sus te­nen­cias y se suma a Polonia y Hungría dentro de la alianza Visegrad

Países miembros del Visegrad.
Países miembros del Visegrad.

Algunos países de la Europa Central han desatado una es­pecie de nueva fiebre del oro. Con la mira puesta de reojo en la crisis de Ucrania, países como Polonia y Austria han to­mado al metal como el ac­tivo de re­fe­rencia como de­pó­sito de va­lor. República Checa va a tener el mismo ob­je­tivo a partir de ju­lio, cuando tome po­se­sión de su cargo el nuevo go­ber­na­dor. Estos tres paí­ses, junto a Eslovaquia, forman parte de una alianza cul­tural y eco­nó­mica de­no­mi­nada Visegrad.

Estados Unidos es el país con mayor volumen de reservas de oro del mundo, con 8.133 toneladas, seguido por Alemania, con 3.359 toneladas y el Fondo Monetario Internacional, con 2.814 toneladas, según los datos del Worl Gold Council. Italia y Francia, con 2.451 y 2.436, respectivamente son el cuarto y quinto país con mayor volumen de oro. Rusia y China, con 2.298 y 1.948 toneladas, ocupan la sexta y séptima posición de este ránking. España cuenta con unas reservas de 281 toneladas.

El nuevo gobernador del Banco Central de la República Checa, Aleš Michl, ha anunciado su intención de incrementar las reservas de oro desde las 11 toneladas actuales hasta las 100 en varios ejercicios. Su razón resulta muy pragmática, publica el periódico digital BullionStar: “En lugar de predecir otro evento devastador, es mucho más fácil concluir que un país, nación, población, negocio o empresa puede mitigar mejor los efectos de los desastres si tiene ahorros, riqueza, en lugar de un montón de deudas en tiempos mejores”.

Hungría se convirtió en el primero de los “Cuatro de Visegrád” (también conocidos como V4) en iniciar su carrera por el oro. En octubre de 2018, el banco central húngaro dio a conocer que había multiplicado por diez sus reservas, desde las 3,1 toneladas hasta las 31,5 toneladas. Asimismo, Hungría llevó a cabo otra compra de oro de 63 toneladas el pasado año, con lo que sus tenencias se triplicaron, hasta las 94,5 toneladas.

Este movimiento fue secundado por el banco central polaco, que adquirió 100 toneladas de oro en 2019 y otras 25,7 en 2018, para situar sus tenencias en las 228,6 toneladas. Otros estados ajenos a los “Cuatro de Visegrád” han llevado a cabo en los últimos años una repatriación de sus tenencias de otro. Este es el caso de Alemania y el de Austria.

Polonia llevó a cabo una espectacular repatriación de 100 toneladas de oro procedente del Banco de Inglaterra, donde se encontraban almacenadas, hasta Varsovia en el segundo semestre de 2019. El presidente polaco actual, Adam Glapiński ha anunciado que durante este año, van a comprar otras 100 toneladas de oro.

Sin ataduras al dólar

Cuando Hungría realizó su gran compra de oro en 2021, explicó la justificación de la compra en un comunicado de prensa, Glapiński señaló que el oro “no conlleva riesgos crediticios ni de contraparte, [refuerza] la confianza en un país en todos los entornos económicos, lo que aún lo convierte en uno de los activos de reserva más cruciales a nivel mundial”. También dijo que se trata de activo de refugio seguro, que se revaloriza en condiciones de mayor riesgo, recuerda BullionStar.

“El oro se caracteriza por una correlación relativamente baja con las principales clases de activos, especialmente el dólar estadounidense, lo que significa que incluir oro en las reservas reduce el riesgo financiero en el proceso de inversión”.

Hace falta saber ahora cuándo se sumará a esta corriente el banco central de Eslovaquia.

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