La mesa de ne­go­cia­ción con el Sepla se creará en un mes pero los pi­lotos ya de­mandan

Air Europa prepara el convenio de su integración en IAG

Independencia, sa­la­rios, planes de pen­siones y va­ria­bles, prin­ci­pales claves de la ne­go­cia­ción con los pi­lotos

Iberia/Air Europe merger.
Iberia/Air Europe.

‘No hay que dor­mirse, hay mucho que ha­cer’. Este es el men­saje que, ex­plí­ci­ta­mente, ha trans­mi­tido el con­se­jero de­le­gado de Air Europa, Valentín Lago, a todos los re­pre­sen­tantes sin­di­cales de la com­pañía. Su ob­je­tivo: poner en marcha cuanto antes la ne­go­cia­ción del quinto con­venio co­lec­tivo de la em­presa, con­ce­bido como el que alla­nará el ca­mino para una rá­pida y efec­tiva in­te­gra­ción de Air Europa en el con­glo­me­rado International Airlines Group (IAG). Pero ese es un asunto que se di­rime en otros des­pa­chos, por otros pro­ta­go­nistas y con ob­je­tivos no siempre coin­ci­den­tes.

La iniciativa de alcanzar una paz social duradera y, sobre todo, adaptada a un nuevo marco accionarial y funcional para Air Europa, parece más fácil de formular que de acometer. Sobre todo si se tiene en cuenta que el colectivo de auxiliares de vuelo lleva ya cerca de cuatro años sin convenio y sin haber abierto aún la mesa de negociación.

Pero si, como señalan en distintas instancias, “la empresa tiene prisa” es más que posible que la nueva dirección de Air Europa pise el acelerador laboral en todos sus frentes.

El colectivo de tierra suscribió su cuarto convenio colectivo el 21 de septiembre de 2017 (fecha de publicación en el BOE) con vigencia hasta el 31 de diciembre de 2019. Es fácil de entender que la pandemia del Covid, los efectos de la crisis económica y la propia situación de la compañía aérea, hayan prorrogado ‘de facto’ dicho acuerdo.

Con los pilotos, el plazo que, oficiosamente, se ha marcado Air Europa para constituir la mesa de negociación del nuevo convenio es de un mes; es decir, como máximo a finales de junio, según confirma el Jefe de la Sección Sindical de Sepla en Air Europa, José Roncero.

Tiempo para ello, desde luego, no les va a sobrar ya que los representantes sindicales del Sepla en Air Europa concluyen mandato ahora (duración: cuatro años) y han de ser reelegidos en Asamblea a petición de la Unión Profesional de Pilotos de Aerolíneas (UPPA), la otra central sindical de este colectivo profesional. Dada la complejidad de lo que se les viene encima, los pilotos mantendrán en la futura representación sindical algunos de sus miembros actuales.

Sea como fuere, Sepla seguirá como el interlocutor de los pilotos destacado en Air Europa ya que de los 650 pilotos que tiene contratados la compañía, 550 están afiliados a este sindicato.

Entrar en la órbita laboral

Aunque no son ‘oficiales’ los contenidos de la nueva negociación con los pilotos parecen evidentes: salarios, planes de pensiones y formulación del variable que cobran lo pilotos actualmente (cerca del 50% de la remuneración total) y que, obviamente, en su formulación actual difieren de las condiciones de IAG en su conjunto. Según uno de los representantes sindicales consultados, “la idea de la dirección de Air Europa es que nos acerquemos lo máximo posible a la órbita laboral de IAG para evitar diferencias sustanciales con otras compañías”. Para dicho representante, “la empresa tiene prisa. Por donde va desde hace tiempo la dirección es preparando la integración en IAG”. Y añade: “teníamos un convenio para una linea aérea charter pero ahora tenemos un convenio más flexible que el de Iberia aunque al entrar en IAG seguro que habrá que cambiar alguna cosa”.

Por su parte, el representante de los pilotos asegura que “aunque un convenio no es algo que se negocia en cinco meses tenemos claro que el futuro [de Air Europa] está en IAG”. Por lo que, en principio, es previsible una negociación fluida.

La principal piedra de toque en dicha negociación estará en garantizar la ‘independencia’ de Air Europa dentro del grupo IAG, al margen del rol que le toque desempeñar, bien como compañía independiente especializada en determinados mercados, o bien como low cost de prestigio (y dimensión) dentro del mismo.

No en vano, y pese a la crisis financiera que atraviesa, Air Europa es una compañía bien consolidada en el mercado —durante años ha sido la más barata del continente—, que cuenta con una flota de 160 aviones (diez de ellos parados), con una edad media de 9,5 años y que aportaría a la actividad del grupo que preside Luis Gallego la operación de 981 rutas en 154 destinos de 35 países. Unas ventajas que la ‘temida’ —entre la plantilla— absorción de Air Europa por parte de Iberia haría perder, claramente, a IAG.

Algo que no casa demasiado bien con la estrategia desplegada por IAG hasta el momento basada en un modelo único de estructura con una gestión basada en la disciplina a la hora de asignar capital a sus compañías; un enfoque de gestión activo de la cartera; una plataforma con funciones centralizadas para posibilitar la escala y un modelo plug & play. Además de mantener una cartera de marcas diferenciadas, líderes a escala mundial, centradas en las operaciones, con una base de clientes diversificada y unas redes de rutas complementarias.

Por el contrario, el objetivo estratégico de IAG e Iberia con esta integración es dotarse de una gran aerolínea low cost que asegure y defienda, por la banda baja de precios, la excelente posición de mercado que mantiene entre Europa y Latinoamérica (con Iberia principalmente) y, al mismo tiempo, permita consolidar al aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas como el hub del grupo para sus vuelos transatlánticos. Hacerse fuertes en la T4 de Madrid permite a IAG y, especialmente a Iberia, asegurarse de que no se le ‘cuela’ la competencia en casa.

Para analistas de inversiones como Intermoney, IAG es de las aerolíneas mejor posicionadas para realizar adquisiciones gracias a su gran liquidez (más de 12.000 millones de euros). Pero también por ser ya el tercer grupo aéreo europeo por facturación (25.000 millones en el primer trimestre) y más de 110 millones de pasajeros transportados. De hecho IAG es el único gran operador aeronáutico rentable y generador de caja.

El grupo cuenta con la ventaja de su liderazgo en el corredor atlántico una escasa exposición a Ásia (por tanto, poco influido por la guerra de Ucrania que ha obligado a desviar rutas con el consiguiente aumento de costes).

Colaboración y llegada de flota

Lo que sí parece evidente es que el equipo directivo de Air Europa, con Valentín Lago al frente, se va a encontrar un Sepla mucho más dialogante que en otras ocasiones. Como muestra, el acuerdo de un mes que empresa y pilotos firmaron la Semana Santa pasada para que la compañía pudiera hacer frente a la demanda de vuelos que registraba.

Air Europa no ha recibido a tiempo los diez Boeing adquiridos. Por eso, y previo acuerdo con los pilotos, la compañía ha tenido que alquiler varias aeronaves con sus correspondientes tripulaciones, a varias compañías como Privilege Style, una pequeña aerolínea mallorquina con cuatro aeronaves. El acuerdo suscrito con los pilotos tenía una validez de un mes. Será ahora cuando habrá que ver la segunda parte de ese acuerdo si se cumplen, como ha anunciado la propia Air Europa las entregas el próximo mes de junio de cuatro aviones B-737 y otros B-787; lo que situaría a la compañía de Globalia en niveles de flota más próximos a la ‘normalidad’.

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