La deuda de la eléc­trica as­ciende a 10.334 mi­llo­nes, un 17,4% más

La volatilidad hunde los beneficios de Endesa hasta 338 millones, un 31,2% menos

Bogas (CEO) con­firma los ob­je­tivos de 2022 y lo­grar un re­sul­tado or­di­nario neto de 1.800 mi­llones

Jose Bogas, Endesa.
Jose Bogas, Endesa.

Endesa ob­tuvo un be­ne­ficio neto de 338 mi­llones de euros en el primer tri­mestre de 2022, lo que su­pone una caída de un 31,2% de­bido a la fuerte vo­la­ti­lidad del mer­cado eléc­trico. El re­sul­tado bruto de ex­plo­ta­ción (Ebitda) as­cendió a 914 mi­llo­nes, con un des­censo de un 10%. Pese a todo, la com­pañía man­tiene sus ob­je­tivos para este año de lo­grar un be­ne­ficio or­di­nario neto de 1.800 mi­llo­nes.

El impacto de los precios de las materias primas ha elevado la deuda de la empresa hasta los 10.334 millones de euros, un 17,4% más. Los precios mayoristas de la electricidad han alcanzado una media de 229 euros en España, 232 en Francia, 232 euros en Francia, 249 en Italia y 238 euros en Reino Unido.

“Comenzamos el ejercicio afrontando una coyuntura aún más desafiante que en el anterior trimestre, marcada por las tensiones macroeconómicas derivadas del impacto de la guerra en Ucrania y el traslado de este conflicto a un mercado de materias primas muy inflado hace meses”, ha declarado el consejero delegado, José Bogas.

“Endesa sigue confiando en la solidez de su modelo de empresa verticalmente integrada para cumplir los objetivos de 2022. Mantenemos nuestra estrategia de asesoramiento y ayuda acogidos a cualquier tipo de tarifa, para superar las turbulencias del mercado energético en sus hogares y empresas”, ha añadido.

Bogas ha destacado igualmente la sobresaliente evolución de la actividad comercial con el cliente minorista, que ha supuesto un alza del 13% en la cartera del mercado liberalizado de hasta 6,4 millones en España y Portugal frente al primer trimestre de 2021.

Compleja coyuntura de los mercados

La compleja coyuntura de los mercados de las materias primas, unida a un aumento de las partidas regulatorias pendientes de cobro ha afectado negativamente al capital circulante necesario para financiar las operaciones de la compañía. Ello ha situado en negativo el flujo de caja de las operaciones en 476 millones.

La cobertura de este flujo de caja negativo, las inversiones en el período por 533 millones y el pago de dividendos por 529 millones de euros han elevado la deuda neta de la empresa hasta 10.334 millones a final de trimestre, lo que supone un crecimiento de un 17,4%. Los costes de explotación han ascendido a 7.107 millones con jun a variación de un 70,9%. Este aumento de los costes incluye un incremento del 213% en las compras de energía derivado del incremento de precios en el mercado mayorista de electricidad.

El director general financiero, Luca Passa, ha señalado, por su parte, que el primer trimestre “ha estado marcado por un escenario energético de extrema volatilidad, que hemos podido gestionar apoyándonos en la solidez de nuestro modelo de empresa integrada”.

“Mantenemos firme el ritmo de nuestra transformación hacia una empresa descarbonizada y sostenible, con un alza de las inversiones brutas del 48% hasta 402 millones, la mayoría en redes y renovables”. La posición holgada de liquidez de la eléctrica con 4.403 millones permite a la empresa cubrir casi dos años de vencimiento de deuda.

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