Los ex­pertos creen que el mo­mento es ideal para cam­biar de va­riable a tipo fijo

Los bancos reabren la batalla de la subrogación hipotecaria en todos los frentes

Su es­tra­tegia es de­fender de la com­pe­tencia su car­tera de me­jores clientes

Hipotecas.
Hipotecas.

Las señales de alerta se han ac­ti­vado en el sector fi­nan­ciero. El ver­ti­gi­noso giro al alza que lleva el Euribor hasta las puertas del te­rri­torio po­si­tivo -está en el -0,08% en tasa diaria en el arranque de abril- está re­mo­viendo los ci­mientos del ne­gocio hi­po­te­ca­rio. Ahora re­sulta que quizá los com­pra­dores de casas pueden estar ante la úl­tima opor­tu­nidad de cazar al vuelo un prés­tamo a tipo fijo a pre­cios to­davía de ganga.

Todo lo que esté por debajo del 2% TAE puede ser pronto un chollo, y hay que tener en cuenta que aún hay muchas ofertas claramente por debajo de ese nivel.

Hay un buen grupo de bancos dispuesto a facilitar el trabajo a quienes contratan ahora su hipoteca o a quienes empiezan a valorar la posibilidad de cambiar de entidad la que ya tienen concedida. El terremoto provocado por la subida del Euribor está llevando a un gran número de bancos a mejorar las condiciones de sus préstamos variables, que ahora les van a generar ingresos superiores a los fijos. En paralelo, se están encareciendo las condiciones de estos últimos. Pero no todas las entidades están siguiendo la misma estrategia.

“Nosotros no nos movemos. Vamos a seguir ofreciendo precios atractivos a tipo fijo porque creemos que es lo mejor para nuestros clientes ahora. Estamos entre el 1,6% y el 1,8% TAE según los plazos, y estamos convencidos de que a estos niveles hay una oportunidad de oro para subrogar la hipoteca y cambiar del tipo variable a fijo. Lo normal es que los precios de estos préstamos sigan subiendo desde los mínimos históricos, pero hay una ventana clara de oportunidad durante unos pocos meses más”, señalan en una entidad que sigue apostando por el tipo fijo.

Las estrategias entre entidades son muy distintas. Mientras bancos como por ejemplo BBVA o Bankinter han hecho una apuesta muy decidida por el tipo variable, otros como CaixaBank lo hacen decididamente por el fijo. Y esa divergencia, que se extiende a otras entidades, hace que se abra un período de intensa batalla por captar clientes en la competencia con el gancho de ofrecer un producto muy afilado en precios en un extremo o en otro. Y eso va a obligar al sector a extremar precauciones.

“No vamos a permitir que se vayan nuestros mejores clientes, sean cuales sean sus preferencias. Igualamos como mínimo las condiciones de la competencia”, señalan en una entidad que apuesta decididamente por los tipos fijos. En otras, sin embargo, se resignan a perder clientes muy solventes: “No estamos dispuestos a llegar a determinados precios. Si tengo que poner sobre la mesa un 1,50% TAE a tipo fijo con el precio del dinero al alza, ya no me compensa”.

En el sector tienen claro que la batalla va a ser intensa. El desplome de los tipos fijos iniciales y de los diferenciales sobre el Euribor por debajo ya del 0,70% en algunos casos en las hipotecas variables también van a intentar mover las voluntades de los clientes de entidades que no llegan a tanto. “Y por qué no atraer al variable a quien hoy tiene una hipoteca fija. Que no se nos olvide que el Euribor aún sigue en negativo y que tardará mucho hasta escalar al 1%. El tipo variable puede ser muy atractivo también según el perfil del comprador”, señalan en una entidad.

De lo que no cabe ninguna duda es que, a pesar de que el escenario de tipos de interés está en plena fase de cambio, los tipos de las hipotecas van a seguir siendo muy competitivos -los más baratos de Europa- en todos los segmentos. Y eso garantiza una batalla intensa durante todo 2022 de la que el gran beneficiado es el comprador de vivienda. “Sin ninguna duda, la hipoteca seguirá siendo el producto crediticio estrella este año en el actual entorno económico. Con la economía tocada por Ucrania, los préstamos al consumo seguirán siendo muy selectivos”, señalan en fuentes del sector.

Con la demanda de vivienda fuerte, mucha liquidez dispuesta a buscar refugio en el sector inmobiliario -el volumen de depósitos de las familias que no deja de perder valor con la inflación disparada alcanza ya los 964.000 millones de euros- la hipoteca sigue siendo un producto decisivo para captar a los perfiles más solventes. En definitiva, una oportunidad de oro que la banca no está dispuesta a desaprovechar. Y en un momento de cambio en el que algunas entidades pueden quedarse fuera de juego por no poder igualar las mejores condiciones de la competencia, el juego de la subrogación va a ser cada vez más importante.

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