ANÁLISIS

Feijóo ofrece liderazgo al centro derecha y advierte que hará una dura oposición

Brinda su apoyo a Sánchez para ga­ran­tizar es­ta­bi­lidad cons­ti­tu­cional pero agi­liza su pro­yecto ante un ade­lanto elec­toral

Alberto Nuñez Feijoo, pte. del PP.
Alberto Nuñez Feijoo, pte. del PP.

El nuevo pre­si­dente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, se apresta a re­cu­perar mi­llones de votos per­didos de su par­tido y ofrece para lo­grarlo su li­de­razgo, un equipo só­lido y una dura pero leal opo­si­ción. Lo ha en­vuelto en un len­guaje sen­cillo y un men­saje claro: de­dicar todo su es­fuerzo para re­cu­perar la con­fianza de los suyos pres­tán­doles la aten­ción que el equipo de su pre­de­ce­sor, di­ri­gido por Pablo Casado, había ol­vi­dado.

Pospone la presentación de su programa a tener conformado todo su equipo, aunque anticipa que habrá rebaja de impuestos y contención del gasto.

Feijóo se ofrece a Pedro Sánchez para darle el apoyo parlamentario que necesite para sacar a España de la gravedad de la crisis social, económica y política que sufre en la actualidad. Se descarta así la presentación de una moción de censura. Además, se abre la puerta a la reorganización del partido, sobre todo en las comunidades autónomas, donde daban por perdida la partida frente al Partido Socialista. La Comunidad Valenciana y Castilla-La Mancha serán dos de sus prioridades.

Todas las intervenciones de Núñez Feijóo relacionadas con el análisis de la situación actual han estado envueltas en un tono de gravedad al tiempo que ha rebajado el alcance de los problemas internos de gestión del Partido Popular que se han vivido en los últimos meses. Nadie se ha referido a ellos, pese a que ha sido el problema que ha dado lugar al cambio de líderes, cuyo nuevo presidente da por hecho que ya está resuelto, para centrarse a partir de ahora en las medidas que les lleven a salir de la crisis que vivimos. Quiere hacerlo sin estridencias.

Para ello Feijóo se ha comprometido a hacer una oposición institucional. Será el momento de presentar las propuestas que necesita España para no fallar a los españoles que confíen en él y en su partido. Partido del que ha destacado que tiene una larga historia de gobernar España y de ser la alternativa al Gobierno de Sánchez, del que dice que no es el que España merece.

En alusión a su ruptura con las sombras de corrupción que envolvieron al partido, Núñez Feijóo ha pedido decoro, honestidad, decencia y compromiso con los intereses generales. “Para eso estamos aquí” ha concluido.

Tras ofrecer al presidente del Gobierno su apoyo para que gobierne sin el apoyo de los partidos nacionalistas y rupturistas lo que resta de legislatura, ha reiterado su preparación para hacerlo como una alternativa de mayoría parlamentaria, porque un país no puede estar sometido a las minorías que chantajean a las mayorías.

Aunque Feijóo admite como Sánchez que la guerra de Ucrania ha venido a agravar la situación, para el nuevo presidente del PP, el país ya vivía una situación muy delicada y de enorme incertidumbre, con una crisis institucional previa al 24 de febrero cuando Rusia decidió atacar Ucrania.

Trabajo, trabajo y más trabajo

Al margen de la que pueda ser la respuesta del presidente del Gobierno, al que le ha vuelto a decir que le quiere vencer y no insultar, ha pedido a los suyos dedicarse a trabajar, sabedor de que desde la oposición se puede servir más a España que desde el Ejecutivo.

Tras anunciar que el próximo jueves se verá con el presidente del Gobierno, después de hacerlo el miércoles con el Rey, Feijóo se ha comprometido a que su partido dirá que sí a propuestas del Gobierno u otros partidos cuando las consideren adecuadas. Pero ha advertido de que no se les puede pedir que digan que sí en contra de sus principios y criterios.

Aun cuando digan que no, Feijóo ha garantizado diálogo. Habrá acuerdos siempre que sea posible. Sin entrar más en detalle de los asuntos a los que se puedan llegar a acuerdo, el presidente popular ha asegurado que se harán bajo las condiciones de firmeza, honestidad, libertad, credibilidad y confianza.

Según Feijóo, son los valores de millones de españoles a los que el PP no va a defraudar ni a renunciar. Recuperar la firmeza en su mensaje es uno de los aspectos en que más confía para rescatar el voto perdido por la derecha.

Con VOX, partido al que no ha mencionado en ninguna ocasión a lo largo de los tres días de intervenciones en Sevilla, también hay aspectos básicos que le diferencian y le van a seguir distinguiendo.

Lo dejaba muy claro sobre todo en la intervención tras celebrarse el recuento de los votos que le confirmaban como nuevo presidente del PP. Decía Feijóo, que “defendemos la España de las autonomías, la unidad en la diversidad, la unidad de la nación española, el respeto por los emigrantes. Creo en los partidos autonómicos, pero el PP no es un partido confederal, es un partido nacional, único, autonomista, que defiende la nación española”.

También se ha diferenciado abiertamente de VOX al confesar su europeísmo. “No somos antieuropeos, creo en una Europa libre y fuerte. Estamos aquí para continuar una historia de éxito de nuestro país, que iniciamos primero con la Transición, después con la Constitución, la entrada en la Unión Europea, en la OTAN y después en el euro”.

Pese a ofrecer reiteradas veces su colaboración al Gobierno, Feijóo ha advertido que no va a esperar a que caiga el Gobierno por su ineficacia. Como bien dice el líder popular, “lo bueno de la democracia es poder cambiar el Gobierno”.

Ahora solo cabe que la nueva alternativa al Ejecutivo de Sánchez esté a la altura de las necesidades de la ciudadanía. Hará bien el nuevo presidente del PP en acelerar los trabajos del nuevo proyecto. Nunca se debe descartar un anticipo de las elecciones. Los españoles deberíamos saber qué es lo que quiere hacer con España.

Artículos relacionados