Los gurús ad­vierten que el año que viene será peor que lo que ocurre ahora

Los problemas en la cadena de suministro por la guerra amenazan con la hambruna

Supermercados bri­tá­nicos co­mienzan a ra­cionar al­gunos pro­ductos ante su es­casez

Campaña de Recogida de Alimentos
Campaña de Recogida de Alimentos

La guerra en Ucrania ha su­puesto un ca­ta­li­zador para todos los pro­blemas a los que se en­fren­taba el mundo tras la pan­demia del co­ro­na­vi­rus. La es­casez de ener­gía, ma­te­rias privas y mano de obra, así como la ame­naza de la in­fla­ción se han visto acre­cen­tadas tras la in­va­sión rusa de Ucrania. Pero quizá la peor cara de esta crisis va a ser el agra­va­miento de la falta de ali­mentos y los pro­blemas en las ca­denas de su­mi­nis­tros. Algunos ya alertan de que el fan­tasma de la ham­bruna en todo el mundo se en­cuentra a la vuelta de la es­quina.

Hace unos días, el senador norteamericano Roger Marshall advirtió de forma clara que su convencimiento de que el futuro vivirá un periodo de “hambruna mundial”. Aunque la inflación de los alimentos ya se había manifestado a comienzos de año, la guerra se ha convertido en el factor que ha complicado el panorama hasta extremos insospechados.

En una intervención en el programa “Las mañanas de Bartiromo” de la cadena Fox News, el senador lanzó una seria advertencia: “creo que será aún peor el próximo año que este año. Entonces, si el 15 % del trigo que se exporta proviene de Ucrania y tienen problemas para obtener fertilizantes, tienen tractores en el campo, todo el combustible diesel se destina a sus esfuerzos de guerra, ¿no?”, apuntó el senador.

La ruptura de las cadenas de suministros y la necesidad de diseñar nuevas rutas que puedan sortear la zona del conflicto ha sido un tema que ha tratado este periódico. En el caso de Ucrania, esta ruptura de las vías del comercio se encuentra ligada al cierre de la exportación de aprovisionamientos como los del trigo y los fertilizantes.

Los efectos de esta situación comienzan a visualizarse contundentes. Tesco, la mayor cadena de distribución alimentaria del Reino Unido, con 4.000 puntos supermercados, ha decidido cerrar el grifo del aceite para cocina. La guerra ha retirado del mercado al mayor productor de aceite de girasol del mundo, Ucrania. Hace unos días, Tesco anunció su decisión de racionar este producto a tres botellas por cliente. Se suma a la decisión de Waitrose y Morrisons, que ya están sólo permitían a cada cliente comprar dos botellas de aceite de girasol.

Pocos recursos

La situación a la que ha llegado el mundo no está claro que pueda resolverse con el fin de la guerra en Ucrania o la decisión de los bancos centrales de subir los tipos de interés. “Aunque el desempleo continúa cayendo y los salarios están aumentando, en todo el país, las personas de bajos ingresos luchan por poner comida en la mesa a medida que la inflación vertiginosa y los altos precios de la gasolina les quitan una mayor parte de sus ya pequeños cheques de pago”, alertan desde themostimportantnews.com

En Estados Unidos, los niveles de existencias son más bajos de lo habitual en la mayoría de los principales establecimientos minoristas, aunque hay algunos estantes vacíos. “Pero la mayoría de los artículos todavía están disponibles la mayor parte del tiempo, y eso es una buena noticia”, señalan estas fuentes.

Mientras llega lo peor, en este país ha comenzado a escasear la comida enlatada para mascotas, el cloro para las piscinas e, incluso, los productos sustitutivos de leche materna, lo que ha hecho que muchos comiencen a darse cuenta de la gravedad de la situación actual.

Artículos relacionados