La eléc­trica ba­raja tras­ladar la subida de la in­fla­ción a los con­tratos a largo plazo

Ignacio Galán descarta que el tope en el precio del gas frene los resultados de Iberdrola

Prevé ce­rrar el ejer­cicio con unos be­ne­fi­cios de entre 4.000 y 4.200 mi­llones de euros

Ignacio Galán, presidente de Iberdrola.
Ignacio Galán, presidente de Iberdrola.

El pre­si­dente de Iberdrola, Ignacio Galán, ha des­car­tado que el tope al precio del gas para España en 50 euros el me­ga­vatio hora au­to­ri­zado por Bruselas vaya a tener un im­pacto en las cuentas de la eléc­trica, pues sólo un tercio de las mismas de­penden del mer­cado in­terno y un 50% co­rres­ponde al ne­gocio re­gu­lado. Galán ha seña­lado en la pre­sen­ta­ción de los re­sul­tados del primer tri­mes­tre, que les falta por co­nocer los de­ta­lles del acuerdo porque “todavía no se han con­cre­ta­do”.

El máximo ejecutivo de la utility española dijo que considera que es pronto para tener más elementos de juicio pero confía que la medida no tendrá un impacto negativo sobre los resultados. “Tenemos que ver también la diferencia de los precios del gas en España con lo que ocurre en el resto de los mercados”, señaló. Pese a esta incógnita por resolver, Galán confirmó que las perspectivas del año para 2023 son registrar unos beneficios de entre 4.000 y 4.200 millones de euros.

Galán volvió a cargar ante los analistas contra la tarifa regulada, de la que dijo “no está bien diseñada”, lo que han provocado que los 10 millones de consumidores que están acogidos a la tarifa regulada (PVPC) se hayan visto muy perjudicados por los desorbitados precios del mercado spot.

Iberdrola ha logrado en el primer trimestre del año un beneficio neto de 1.058 millones de euros, lo que supone un crecimiento de un 3% respecto a igual periodo de 2021. El aumento de los negocios internacionales ha compensado la caída de España que se ha saldado con un descenso del 29% debido a los altos precios de la energía, subida que no ha traspasado a sus clientes, según comentó Galán.

La eléctrica ha señalado que el 80% de la electricidad vendida a los clientes del mercado libre de Iberdrola está pactada a precios que se sitúan entre la mitad y un tercio inferior a los precios de la tarifa regulada. Por tanto, el crecimiento en los negocios internacionales -un 33% de la filial estadounidense Avangrid, y un 20% de la brasileña Neoenergía-, han salvado los resultados del primer trimestre del año. La contribución de España representa ya menos de un tercio del resultado de la utility.

El beneficio bruto de explotación (Ebitda) ha aumentado un 5% en igual periodo, hasta los 2.951 millones de euros, gracias al buen comportamiento de Estados Unidos y Brasil y el área internacional.

Sólida estructura financiera

El presidente de la eléctrica ha defendido que Iberdrola tiene un modelo de negocio resiliente en el corto y medio plazo. Cuenta con una alta diversificación, ya que un 70% del negocio bruto procede del exterior, una sólida estructura financiera -el 80% de la deuda es a tipo fijo y largo plazo-, y compras con precios cerrados para 2022, evitando así las tensiones actuales de las materias primas.

En este sentido, manifestó que la compañía no está expuesta las importaciones de gas ruso, y que no esperan que tenga ningún efecto, ya que para Iberdrola representa un nivel mínimo.

La liquidez del grupo supera los 21.000 millones de euros, que permite cubrir las necesidades de financiación de la eléctrica durante 22 meses. En un contexto inflacionista como el actual, la compañía cuenta con el 80% de su deuda financiada a plazo fijo.

Contratos vinculados a la inflación

La eléctrica no descarta, en cambio, que si la inflación sigue al alza y se alarga en el tiempo, tengan que trasladar la subida de la misma a los contratos a largo plazo de los clientes. “Hay PPAS cuyos contratos están vinculados a la inflación”, comentó Galán, por lo que dio prácticamente por sentado que serán revisados en un plazo corto.

No obstante, señaló que la compañía dispone de coberturas para protegerse de la inflación en 2022, así como contra la subida de tipos de interés. El presidente dijo al respecto que la mayor parte de la deuda está a tipo fijo y a largo plazo, por lo que “no nos afecta”. “Uno de los temas clave de la compañía es el coste de capital y apostamos siempre por los tipos fijos. Se nos ha acusado siempre de conservadores”, subrayó.

Galán ha añadido que “la actual crisis en el mercado energético demuestra la necesidad de acelerar la transición energética para alcanzar la autonomía energética en Europa y descarbonizar nuestra economía”. Para ello, “se necesitan soluciones basadas en el mercado europeo y en un diálogo continuo entre los agentes y las administraciones”, ha añadido.

En cuanto a la ampliación de vida de las centrales nucleares en España, subrayó que se ha optado por el cierre de las mismas y, en su lugar, se ha apostado por las renovables. Aun así, el presidente de Iberdrola destacó que las nucleares españolas están capacitadas para seguir explotándose durante más tiempo pero “esto requiere inversiones y apoyos para que los costes sean recuperados”, especificó.

Dividendo complementario de 0,27 euros

El consejo de administración propondrá a la junta de accionistas la aprobación de un reparto de dividendo complementario correspondiente a 2021 de, al menos 0,27 euros por acción, que se suman a los 0,17 euros por título abonados en concepto de dividendo a cuenta en febrero pasado.

La compañía ha ratificado su previsión de beneficio neto para este año de entre 4.000 y 4.200 millones de euros. Las inversiones de este primer trimestre han ascendido a 2.100 millones de euros. De ellos, el 91% se ha destinado a nueva capacidad renovable y a redes inteligentes. Un 80% de la inversión se ha dirigido a los mercados internacionales, destacando EEUU (32%), Brasil (18%) y Reino Unido (15%). En los últimos 12 meses, las inversiones han ascendido a casi 10.000 millones de euros.

A pesar de la incertidumbre regulatoria en España, Galán ha reafirmado las previsiones de crecimiento de beneficio para 2022, gracias a cinco factores: los más de 3.800 MW de capacidad adicional prevista para este año; los 4.000 millones de inversión en redes; el crecimiento adicional de EEUU y Brasil; el positivo impacto de las divisas, y la mejora de los márgenes del negocio minorista en Reino Unido.

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