Guía para se­guir y co­nocer la pre­sencia en España del prin­cipal fondo nor­te­ame­ri­cano

BlackRock extiende sus garras en bancos y medios españoles

Larry Fink, un ico­no­clasta al que el em­pre­sario es­pañol vi­gila entre el temor y la ad­mi­ra­ción

Larry Fink, BlackRock.
Larry Fink, BlackRock.

No son pocos los que creen en el poder om­ní­modo de los grandes ban­queros es­paño­les. Piensan que son ca­paces de poner y quitar reyes a su an­tojo. Pero lo cierto es que por en­cima de ellos existe un poder su­pe­rior. Por ejem­plo, una de las anéc­dotas que se cuentan en los mer­cados es que cuando el BBVA es­tuvo a punto de ser com­prado por Luis del Rivero, su en­tonces pre­si­dente Francisco González no acudió en busca de ayuda a los grandes ac­cio­nistas del País Vasco, sino que marchó a Estados Unidos para lo­grar la pro­tec­ción de los fondos nor­te­ame­ri­ca­nos.

Un poder acumulado durante años y que tiene a Larry Fink como principal administrador de los fondos del capitalismo occidental. Un personaje no demasiado conocido por nuestras tierras, pero que incluso era citado por la presidenta del Santander, Ana Botín, en la última presentación de resultados como la gran referencia del sector bancario español.

No en vano, este empresario, notablemente menos conocido que algunos de sus contemporáneos como George Soros, Bill Gates, la Familia Rothschild, los Rockefeller y demás es, sin embargo, una de las figuras más importantes e influyentes en el panorama internacional gracias al imperio construido desde las sombras.

Un imperio que no deja de crecer en poder

Cuando Larry Fink habla todos se ponen firmes; gobiernos, presidentes de bancos centrales, multinacionales, inversores, políticos; y escuchan atentamente a sus palabras porque las decisiones que adopta impactan directamente en la estabilidad de los mercados, el rumbo de la economía y, en última instancia, en la vida de las personas.

Este empresario es el fundador y propietario de BlackRock, que ya en 2019 se situó como el mayor fondo de inversión del mundo. En 2020 y 2021 se ha convertido en un fondo aún más grandes, con un volumen de 8,73 billones de euros, casi ocho veces el PIB de España, y con una revalorización de sus acciones de un 70%.

La empresa fue fundada por Larry Fink en 1988 y, desde entonces, mantiene un crecimiento sostenido. En los dos últimos ejercicios ha aumentado su beneficio en más de un 33%, situándose en los 19.375 millones de dólares. Ahí es nada.

En este primer trimestre del año, la firma ha obtenido un beneficio de 1.217 millones de dólares. Pese a ser un 30% inferior al logrado en igual período del año anterior, el fondo lo ha calificado como uno de los mejores en los 36 años de historia de Blackstone teniendo en cuenta un contexto de mercado extremadamente difícil.

A día de hoy, BlackRock es el mayor administrador de fondos del capitalismo occidental, de grandes empresas, tales como Coca Cola, Apple, Microsoft, General Electric, Bayer Monsanto, entre otras muchas, así como de grandes familias, aseguradoras y fondos de pensiones. “Es copropietaria de 17.000 empresas y no espera, como un accionista tradicional, los dividendos de fin de año, sino que especula constantemente en todas las grandes bolsas del mundo.

Posiciones en todas las empresas del Ibex 35

Entre ellas, la bolsa española. BlackRock mantiene inversiones en todas, literalmente todas, las empresas del Ibex 35. Uno de sus principales objetivos es la banca. El fondo es el mayor accionista del BBVA y del Santander, entidades de las que controla un 5,92% y un 5,42%, respectivamente. Pero también posee un 3,43% del Banco Sabadell, un 3,2% de CaixaBank y un 3,28% de Bankinter.

En total, más de 6.100 millones de euros a los precios actuales. Es decir, lo que valen Sabadell y Bankinter juntos. Aunque también cuenta con fuertes inversiones en el sector energético, hasta el punto de convertirse en una instancia decisiva en la “renovación” de la cúpula directiva de Iberdrola y en la deseada expansión de la compañía en Estados Unidos.

No acaba aquí el asunto: el gigante inversor es accionista, si no principal, sí muy importante, en medios de comunicación como Atresmedia, Mediaset, solo por detrás de Silvio Berlusconi, o, también, del Grupo Prisa. Con respecto a este último grupo de comunicación, BlackRock se hizo, junto con el Fondo CVC Capital Partners, con la mitad de la deuda total del Grupo y, por tanto, resultará la instancia decisiva en la eternamente anunciada reestructuración empresarial y corporativa del diario El País.

Una larga mano que mece la cuna. No en vano su poder se extiende desde las finanzas hasta los medios de comunicación, pasando por las empresas de infraestructuras y energía, por lo que cualquier estornudo de Fink puede hacer temblar los cimientos del mercado español, empezando por la banca.

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