MONITOR DE LATINOAMÉRICA

El área está en po­si­ción clave para com­pensar la pér­dida de ma­te­rias primas

México, el país más afectado de Latam por la guerra en Ucrania

El BID cree que el cre­ci­miento de la re­gión po­dría re­du­cirse al 1,2% este 2022

Banco Interamericano de Desarrollo (BID)
Banco Interamericano de Desarrollo (BID)

México, prin­cipal des­tino de las em­presas es­pañolas en Latam, será uno de los países más cas­ti­gados en la re­gión por el im­pacto de la guerra de Ucrania, que tam­bién pe­na­li­zará no­ta­ble­mente a Ecuador y Paraguay, y del que sal­drán menos afec­tados los grandes ex­por­ta­dores de ‘commodites’. La crisis pa­sará fac­tura a toda Latam en forma de menor cre­ci­miento y mayor in­fla­ción y las firmas es­pañolas ra­di­cadas en el área, donde son unas de las ma­yores in­ver­so­ras, ya se re­signan a otro año de in­cer­ti­dumbre y vo­la­ti­lidad cuando aún per­sisten las se­cuelas del Covid.

En su informe ‘De la recuperación a la Renovación’, el BID señala que la guerra reducirá las expectativas de crecimiento regional entre 2022 y 2024. “Los escenarios de crecimiento de cada país dependen de variedad de factores, desde sus vínculos con Rusia al nivel de deuda. Pero, en general, el ‘choque’ combinado del menor crecimiento en EEUU y UE, del alza de precios de las materias primas y del impacto en el sector financiero, con peores condiciones financieras externas y una política monetaria de la Fed más ajustada, será la reducción de la expansión en Latam respecto al escenario prebélico”.

La invasión rusa ha elevado la incertidumbre y tendrá efectos contrapuestos. Aunque el impacto de la guerra no es directo, sino procedente de los efectos del conflicto en la economía global, el alza de la inflación es ya el principal impacto indirecto en Latam. El alza del precio de las ‘commodities’ será positiva para crecimiento e ingresos fiscales de los exportadores del área. Pero la menor expansión global y el efecto conjunto de la guerra y sus consecuencias cercenarían “considerablemente” el desempeño económico de Latam, pese a que la región tiene una exposición comercial limitada a Rusia.

‘Efecto dominó’

En concreto, este choque combinado puede llegar a restar un 1,5% del PIB en promedio cada año entre 2022 y 2024. En el peor de los escenarios del BID, el crecimiento se reduciría al 1,2% en 2022 (frente el 2,4% previsto) y la región entraría en recesión en 2023 (-0,4%, frente al 2,4% pronosticado).La recuperación se prevé a fines de 2023 y en 2024. Ese último año se anotaría un avance menor al augurado (1,3%, frente al 2,2%) y posteriormente, se volvería a converger hacia un crecimiento de largo plazo cercano al 2,5%. Según el BID, el alza de las materias primas por la guerra impulsará las exportaciones, pero impondrá costes significativos a los importadores de ‘commodities’ y aumentará una ya alta inflación en todos los países. Entre las grandes economías, la de México sería la más golpeada por la ‘crisis ucraniana’, debido a sus estrechos vínculos con EEUU, con una pérdida promedio del 2,1% del PIB al año entre 2022 y 2024, según el BID. Mientras, Brasil, primera economía regional y otro de los grandes destinos inversores españoles sería el menos afectado, por sus mayores vínculos con Europa, los beneficios del impacto de la crisis en las materias primas y una dependencia algo menor de los mercados globales de capitales. Centroamérica, por su parte, sufriría por los precios más altos del petróleo.

En el ámbito comercial, y aunque las exportaciones a Rusia son pequeñas, apenas el 0,3% del total regional, y el comercio con Rusia y Ucrania representa menos del 1,5%, Ecuador y Paraguay (y en menor medida Colombia) figuran también entre los más expuestos a una interrupción del comercio con Moscú. Rusia representa el 8,5% y el 5,3% de las exportaciones de Paraguay y Ecuador y es mercado importante para productos como lácteos y carne.

Oportunidades

No obstante, todo no es negativo para el área. Los países petroleros y exportadores agrícolas como Brasil, Chile, Argentina, Colombia, México y Ecuador se benefician de los precios del petróleo, productos agrícolas y metales que la contienda ha generado, si bien este alza perjudica a los importadores, en particular a Centroamérica. Según el presidente del BID, Claver-Carone, “es probable que el alza ayude al crecimiento y fortalecimiento de las finanzas de varios países, que tendrán un inesperado alivio fiscal”.

En este sentido, Claver-Carone cree que, pese que Latam sufrirá el ‘efecto dominó’ de la guerra, que llega en el contexto de una recuperación incompleta del Covid, podría compensar el impacto en los mercados globales de productos alimentarios si se resuelve el problema de la dependencia del área, con Brasil a cabeza, de los fertilizantes rusos (un 20% de la importación total). Por ello, el BID llama a Latam a suplir la falta de materias primas en un momento en el que EEUU y la UE necesitan paliar la pérdida de las procedentes de Rusia y Ucrania. “Muchos países experimentarán un beneficio inesperado por su exportación que no deberían desaprovechar”, según el informe.

El BID juzga que Latam puede elevar su participación en el comercio global en la medida que las empresas buscan afianzar la resiliencia de sus cadenas de suministro, en un momento en el que la guerra ha vuelto a poner contra las cuerdas las cadenas globales, ya zarandeadas por la pandemia. Y cree que la región está bien situada para limitar la volatilidad de las materias primas y ayudar a contener la inflación global. También es optimista sobre la oportunidad que surge a la región de captar más inversión, tras destacar que ésta no está saliendo de la región, al contrario que en otros mercados emergentes. Los análisis indican que los inversores perciben el riesgo en Latam muy inferior al de otras zonas afectadas indirectamente por la guerra.

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