Monitor de Consumo Bancario

Con el con­flicto se des­con­trola la in­fla­ción, que al­canza el 9,8%, su má­ximo en 37 años

La guerra en Ucrania dispara precios e hipotecas

El eu­ri­bor, en su ter­cera subida con­se­cu­tiva, avanza hasta el -0,251% y ya avista el signo po­si­tivo

Conflicto de Ucrania ...
Conflicto de Ucrania ...

Está claro que, en el campo de ba­ta­lla, la in­va­sión de Ucrania no está siendo el paseo mi­litar que se pre­su­mía, dada la dis­pa­ridad de fuerza bé­lica entre los con­ten­dien­tes. Los me­jores re­sul­tados los está ob­te­niendo Putin en la Economía, que tiembla con el ruido de las ar­mas. España no es ajena al seísmo y los pre­cios, tam­bién los de las hi­po­te­cas, están ex­pe­ri­men­tando un au­mento inusi­tado en casi cuatro dé­ca­das.

La crisis en las cadenas logísticas, el repunte del coste energético y los muchos productos alimentarios que se han puesto por las nubes son, en mayor o menor medida, efectos colaterales de la guerra que Rusia ha decidido iniciar en suelo europeo.

Los datos provisionales del mes de marzo dicen que la inflación saltó desde el 7,6% de febrero hasta el 9,8%, el dato más elevado desde 1985. Casi dos dígitos de subida y, teniendo en cuenta que la feroz resistencia ucraniana ha llevado a un relativo estancamiento del conflicto, no se puede descartar que sigan subiendo indefinidamente.

El cómputo de los precios está en un nivel que no se veía desde que Alaska y Dinarama arrasaban con 'Cómo pudiste hacerme esto a mí'. Es normal, pues, que a muchos les entren los sudores fríos cada vez que tienen que llenar la nevera o el depósito. El Gobierno reconoce que los datos son "malos", aunque se escuda en que un 73% del aumento de precios se debe al impacto de la invasión de Ucrania sobre la energía y los alimentos no elaborados.

En aras de "revertir esta tendencia alcista", el Ejecutivo se ha comprometido a desplegar cuanto antes el paquete de 16.000 millones en ayudas aprobado el martes 29 de marzo, que incluye restricciones a la subida del alquiler y descuentos en el precio del combustible.

Hipotecas: normalización a bombazos

En cuanto al euribor, el índice al que están referenciadas la inmensa mayoría de hipotecas en nuestro país, no es ajeno a la vorágine. Su escalada va pareja a la de los precios, y a la espera de los datos definitivos de marzo, registra ya su tercera subida mensual consecutiva, hasta una cotización media del -0,251%.

Así pues, la valoración del euribor camina hacia la corrección de esa anomalía económica que son los tipos hipotecarios en negativo. La tendencia alcista del índice tiene su origen en enero, pero ha sido con los tambores de guerra cuando se ha consolidado. La media del primer mes del año se situó en -0,477%, aumentando en febrero hasta el -0,335% y profundizando en su repunte hasta el -0,251% actual, a la sazón 0,37 puntos por encima del valor que marcó en marzo de 2021.

Además, y de forma paralela a la escalada de tensiones entre Moscú y Kiev, el Banco Central Europeo (BCE) ha reiterado sus intenciones de subir los tipos más pronto que tarde, poniendo fin a la política de estímulos, lo que también ha influido decisivamente en las subidas del índice.

Por consiguiente, al encarecimiento de la lista de la compra, de la luz y de la gasolina se suma el de las cuotas hipotecarias. Según el comparador de productos bancarios HelpMyCash, la subida de la cuota para un préstamo hipotecario a tipo variable de 150.000 euros, fijado a 25 años con un interés de euribor más 1%, será de 15,58 euros más al mes. Es decir, 189,96 euros más al año. Si el préstamo es semestral, el incremento será aun mayor: 15,90 euros mensuales, lo que se traduce 95,40 euros a los seis meses.

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