Banco Santander man­tiene abiertas todas las op­ciones para todos sus clientes

La subida del euríbor plantea distintas estrategias en la banca para captar clientes

CaixaBank pa­rece in­cli­narse por el tipo fijo y BBVA apuesta por las hi­po­tecas va­ria­bles

Banco Santander.
Banco Santander.

Aunque los grandes bancos es­pañoles ase­guran no tener pre­su­pues­tado una po­sible subida de tipos de in­terés para este año, lo cierto es que desde al­gunas en­ti­dades ya se em­pieza pedir a sus em­pleados que in­cen­tiven las hi­po­tecas va­ria­bles frente a las de tipo fijo. La pos­tura más agre­siva por parte de la Fed en po­lí­tica mo­ne­taria pa­rece obligar al Banco Central Europeo a en­du­recer tam­bién su po­si­ción para con­tra­rrestar las ten­siones in­fla­cio­nistas antes de final de ejer­ci­cio.

De confirmarse, sería el primer repunte del precio del dinero del BCE en casi una década, lo que además vendría acompañado por una reducción de la compra de bonos a partir del verano. Este giro monetario está empezando a presionar al alza al euríbor, el tipo de interés al que se prestan las entidades financieras entre sí.

El Euríbor a doce meses repuntó con fuerza en febrero hasta situarse en el -0,335%, una tasa muy por encima de la de enero, cuando terminó en el -0,477%, coincidiendo. De este modo, cuando se acaban de cumplir desde que este índice entrara en negativo, en febrero de 2016, se empieza a observar un fuerte cambio de tendencia. Esta cifra se aleja además de los mínimos históricos que llegó a marcar en enero de 2021, cuando se situó en el -0,505%.

Esta evolución no es baladí para la banca. Los expertos calculan que por cada cuarto de punto que se encarezca este indicador, los seis grandes bancos españoles ingresarán cerca de 1.400 millones de euros adicionales en conjunto. Una jugosa cantidad que supondrá un fuerte impulso de sus balances en torno al 8%.

Hipotecas variables en un contexto de subida de tipos

Con la subida de los tipos de interés, y del euríbor en particular, no es de extrañar, por tanto, que algunas entidades estén buscando impulsar entre sus clientes la formalización de hipotecas a tipo variable frente a las de tipo fijo. Estas últimas registraron récord de contratación en España durante el año pasado, con más de 260.000 operaciones.

Una situación que podría cambiar en breve, si las entidades optan por ir cerrando el grifo con tipos de interés fijo más altos a este tipo de hipotecas, con una cuota fija durante todo el período de vida, con el fin de hacerlas menos atractivas para compensar la normalización monetaria. Al respecto, algunos analistas consideran que el euríbor a 12 meses podría volver a terreno positivo antes de acabar el año.

La estrategia a seguir podría marcar incluso una guerra en el sector para captar clientes. Mientras en el BBVA todo apunta a que apostarán por las hipotecas variables en los próximos meses, en CaixaBank, el consejero delegado, Gonzalo Gortázar, ya insistió en la presentación de resultados del banco que su intención es seguir impulsado las hipotecas de tipo fijo como principal motor de crecimiento.

Desde el Santander, a la espera de lo que manifieste Ana Botín en la próxima junta de accionistas, si es que se refiere a ello, la estrategia parece basarse en una oferta amplia donde pueden compararse sus condiciones para optar, en las mejores condiciones, entre las dos opciones.

En estos días, por ejemplo, ING ha anunciado su intención de dejar de lado las hipotecas fijas y apostando abiertamente por las variables y mixtas rebajando sus intereses del primer año hasta al 1,05% y al 1,10%, respectivamente, pero manteniendo para ambas una cuota variable en euríbor más 0,89%.

Hipoteca que se ajusta mejor a sus intereses

Para los clientes, en cualquier caso, será una decisión compleja que dependerá de sus intereses a largo plazo. Es decir, si optan por estar tranquilos sabiendo que tendrán siempre una cuota igual a final de mes o sí prefieren ajustarse a los vaivenes del mercado a veces en condiciones más ventajosas, como las vividas en los últimos seis años.

Aunque los expertos consideran que al final las diferencias se acaban equiparando a lo largo del tiempo, si reconocen que con expectativas de subidas de tipos es mejor contratar una hipoteca fija con el fin de estar más protegidos.

Por este motivo, la banca podría estar barruntando un posible incremento de cambios de hipotecas de tipo variable a tipo fijo, sobre todo, en aquellas contratadas hace una década. Estás habrían vivido una época dorada en este período de euríbor negativo y su cambio a tipo fijo con casi la mitad del tiempo de vida cumplido podría ser muy interesante.

Para pasar de hipoteca variable a fija solo es necesario negociar con el banco para cambiar los términos del contrato. Es lo que se conoce como novación de la hipoteca. Si no se llega a un acuerdo, otra posibilidad pasa por la subrogación. Es decir, negociar con otra entidad las condiciones del préstamo para realizar el cambio.

Los costes para hacerlo no son demasiado elevados. Solo hay que hacer números. La ley hipotecaria que entró en vigor en 2019 limita las comisiones son del 1% de la hipoteca como máximo para la novación, mientras que para la subrogación se sitúa entre 0% a 0,5%, dependiendo de la antigüedad del préstamo. Una posibilidad que está poniendo los dientes largos a las entidades en su lucha por ganar clientes.

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