Los pre­cios se man­ten­drán al alza este año, según el mayor pro­ductor de carne del mundo

La FAO advierte que el mundo se enfrenta a una crisis alimentaria sin precedentes

De los ce­reales a la carne, la cesta de la compra se­guirá dis­pa­rada este año

FAO, Naciones Unidas.
FAO, Naciones Unidas.

La crisis ali­men­taria se ha con­ver­tido en una de las prin­ci­pales ame­nazas des­en­ca­de­nada por la in­va­sión de Ucrania por parte de Rusia. Inflación que ha sur­gido tras el teó­rico final de la pan­demia del co­ro­na­virus se ha agu­di­zado con este con­flicto bé­lico que ha trun­cado el abas­te­ci­miento de ce­reales a los países eu­ro­peos. La FAO ya ad­virtió hace una se­mana del riesgo de crisis ali­men­taria mun­dial. Mientras tanto, en Estados Unidos, el mayor pro­ductor de carne del mundo ha ad­ver­tido que los pre­cios van a con­ti­nuar ele­vados du­rante todo este año.

Ucrania es el gran productor de cereales, porque su territorio cuenta con la mayor superficie de cultivo del mundo. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha advertido de que la situación en el país eslavo va a provocar un aumento de los precios y la hambruna de miles de personas, en especial en Oriente Medio y África.

Los precios de los alimentos iniciaron una senda alcista en la segunda mitad del año 2020, de la mano de la pandemia, y alcanzaron un máximo en febrero de este año, tras un alza del 33% en el precio del trigo y la cebada y del 60% en el aceite de colza y de girasol. El conflicto bélico en Ucrania supone un auténtico mazazo para este mercado.

Andre Nogueira, presidente ejecutivo de la división estadounidense de la empresa cárnica brasileña JBS SA, la mayor del mundo, ha alertado a los inversores de que los altos precios de la carne de res en Estados Unidos se mantendrían en medio de una sólida demanda interna, altos envíos al extranjero y menores suministros de ganado, indica ZeroHedge.

En Estados Unidos, la inflación se encuentra en niveles máximos de los últimos cuarenta años y el precio de los alimentos se encuentra en récord. El Gobierno de Joe Biden confiaba en que esta presión aflojara de cara a las elecciones intermedias de finales de año, pero no parece que esto vaya a suceder.

Paliar la crisis

Esta semana se ha celebrado una cumbre de ministros de Agricultura de la Unión Europea. El titular francés, Julen Denormandie, ha advertido que “uno de los temores más fuertes es que a esta tragedia en suelo ucraniano se añada una crisis alimentaria a nivel mundial en países que no tengan la capacidad de hacer frente a las consecuencias de la guerra en Ucrania en cuestión del acceso al trigo, abonos o alimentación animal”.

De este encuentro, España ha conseguido sacar adelante una ayuda de 64,5 millones de euros dentro de un fondo global de crisis para el sector agrícola dotado con 500 millones de euros. También ha logrado la aprobación para que se puedan utilizar tierras de barbecho para el cultivo, dentro del plan de acción de seguridad alimentaria para paliar la crisis del sector tras la invasión rusa de Ucrania.

La elevación de los precios de la energía, las sequías e inundaciones, así como el golpe que ha supuesto la pandemia para el sector del transporte constituyen factores que están agravando la situación. Y más si se tiene en cuenta que Ucrania constituye el granero de Europa, con una elevada producción de trigo, maíz y cebada.

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