Monitor de Innovación

Alemania insta a las com­pañías de re­cursos crí­ticos a no usar el an­ti­virus ruso

El temor a una guerra informática total apunta a Kaspersky

Irlanda, en má­xima alerta ante el au­mento de los ci­be­ra­saltos opor­tu­nistas

Kaspersky.
Kaspersky.

Todos los pro­nós­ticos de­cían que en el pró­ximo gran con­flicto, in­ternet sería un frente más. Europa pa­rece ha­berse to­mado muy en serio esa ase­ve­ra­ción y ya está ca­vando las trin­che­ras. La Autoridad Federal de Seguridad Informática ale­mana (BSI) ha de­nun­ciado al an­ti­virus Kaspersky, de origen ruso, como un po­sible vector de ci­be­ra­ta­ques a re­cursos esen­cia­les, mien­tras que Irlanda se ha si­tuado en alerta má­xima ante el in­cre­mento de los asaltos in­for­má­ti­cos.

Las recomendaciones del organismo germano remiten a los tiempos más enconados de la Guerra Fría. El BSI teme que particulares y, sobre todo, compañías vinculadas a recursos e infraestructuras básicos empleen los productos de la firma rusa Kaspersky en sus ordenadores, ya que consideran que supondría exponerse al peligro de un ataque informático exitoso.

No obstante, el BSI desvió la responsabilidad de la empresa de antivirus al Gobierno ruso, afirmando que Kaspersky "puede verse obligada a atacar sistemas contra su voluntad o ser espiada en operaciones cibernéticas sin su conocimiento".

Por su parte, la compañía ha negado tener vinculación alguna con el Ejecutivo de Putin o con ningún otro uno de los gigantes del sector. Fundada en 1997, Kaspersky es uno de los gigantes del sector de la seguridad informática, con 400 millones de clientes e ingresos anuales de casi 700 millones de dólares. Sus responsables insisten en que no tienen nada que ocultar e invitan a los usuarios y organismos supervisores a evaluar periódicamente la calidad y transparencia de su servicio.

Las suspicacias del BSI se suman a las ya expresadas a principios de mes por su organismo homólogo en Francia, que también advirtió de la posibilidad de que las herramientas informáticas de empresas rusas sean instrumentalizadas en la guerra.

Irlanda se pone en guardia

El ministerio de Asuntos Exteriores irlandés ha anunciado que el país británico ha entrado en "alerta máxima" ante el riesgo de sufrir ciberataques como represalia al apoyo de Dublín a las sanciones impuestas a Rusia por la Unión Europea, motivadas por la invasión a Ucrania.

El Gobierno irlandés advirtió que los ataques informáticos han aumentado "entre un 20 y un 25%" en el territorio de la Unión Europea, por lo que instó a los países miembros a tomar medidas para proteger los intereses amenazados.

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