Los po­ten­ciales com­pra­dores sólo acep­ta­rían ahora pre­cios de saldo en buenos va­lores

Los bancos de inversión desplazan el calendario de salidas a bolsa a fin de año

La vo­la­ti­lidad se man­tendrá en ni­veles al­tí­simos en la pri­mera mitad del año

Ibercaja Plan + Madrid
Ibercaja.

La in­va­sión de Ucrania ha de­jado en el limbo al­re­dedor de 15.000 mi­llones de euros en sa­lidas a bolsa. Las em­presas y sus bancos de in­ver­sión han pa­ra­li­zado de­cenas de ope­ra­ciones que es­taban pre­vistas para la gran ven­tana de li­quidez de esta pri­ma­vera. En la cifra no se in­cluyen las em­presas que es­taban a punto de lanzar sus ofertas pú­blicas de venta y han pa­rado en seco a la es­pera de un mo­mento de mer­cado más ama­ble.

“El problema es que, perdida la opción del primer trimestre, no va a dar tiempo a lanzar estas operaciones en la gran ventana de liquidez de esta primavera. Puede haber alguna excepción, claro, pero lo normal es que el 95% de los proyectos se queden en el cajón porque los inversores nos van a pedir descuentos de hasta el 50%. Es inaceptable”, señalan en uno de los bancos de inversión más activos en España.

La realidad es que los ‘investment banking’ están desplazando el calendario de salidas a bolsa al tercer trimestre del año. Es decir, a la venta de liquidez tradicional que se abre entre los meses de octubre y noviembre. Antes, no ven opciones en unos mercados donde la volatilidad se ha disparado hasta niveles insoportables. No es posible por lo tanto hacer planes a corto plazo en unas bolsas simplemente descompuestas.

“¿Cómo fijar valoraciones serias ahora si no sabemos ni la duración de la guerra, ni el impacto en el PIB de las grandes economías mundiales ni el ritmo de reducción de estímulos de los bancos centrales en un momento de inflación desbocada que en el caso de España ya ha escalado hasta el 7,6% en febrero, con la subyacente en el nivel más alto desde 2008? No hay nada que hacer”, señala un veterano analista.

Ibercaja, la principal afectada

Con estas cartas sobre la mesa, el primer semestre amenaza nueva ruina -y ya van muchas consecutivas- para el mercado español de salidas a bolsa. La OPV de Ibercaja, que con una valoración de hasta 2.000 millones de euros pudo ser una realidad antes del conflicto de Ucrania y con todo el sector financiero español por las nubes en Bolsa, es ahora mucho más complicada. No hay visibilidad sobre posibles subidas de tipos en la zona euro y los inversores apuestan mucho más ahora por la liquidez.

Otras compañías españolas como Tendam -la antigua Cortefiel-, Opdenergy, Cirsa o Windar también ven varados sus proyectos de desembarco en bolsa, ya se verá por cuanto tiempo dentro de un fenómeno de paralizaciones y suspensiones a nivel planetario que sacude a todos los grandes mercados de salidas a bolsa. Y es que, sencillamente, ya no se dan las condiciones para hacer una OPV con garantías.

Fuera de casa, pero siempre dentro del continente europeo, se han ido al traste salidas a bolsa grandes como las de WeTransfer o el distribuidor farmacéutico Cheplapharm -con una valoración esperada de 9.000 millones de euros- y una de las más esperadas, la de Porsche, está envuelta en un mar de dudas. Al otro lado del Atlántico siempre hay más actividad, pero el ritmo de cancelaciones crece también a máxima velocidad.

Pero más allá del momento actual, lo que realmente importa es si las compañías podrían defender en junio o en noviembre las valoraciones a las que aspiraban cuando empezó 2022. Y en este punto, la opinión unánime de los expertos es que no. “El panorama ha cambiado radicalmente. Creo que algunas empresas han perdido su gran oportunidad y que difícilmente van a volver a encontrarla a corto y medio plazo”, señalan fuentes de la banca de inversión.

Estas mismas fuentes creen que los candidatos a llegar al mercado de valores en 2022 deben empezar a asumir que tendrán que aceptar descuentos de al menos el 20% cuando el mercado se abra otra vez. Convencer a los inversores de que abandonen sus posiciones de liquidez en un momento de máxima volatilidad y confusión en los mercados exigirá sacrificio a las compañías que realmente quieren dar el gran salto.

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