El pre­si­dente se com­pro­mete a ali­viar las subidas de pre­cios en la Cumbre de Presidentes

Sánchez da marcha atrás y anuncia una rebaja fiscal como la que proponía Núñez Feijóo

Las pro­puestas del fu­turo líder del PP pre­tenden con­tener la subida la energía y la in­fla­ción

Pedro Sánchez, presidente.
Pedro Sánchez, presidente.

El pre­si­dente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha vuelto a sor­prender este do­mingo du­rante la ce­le­bra­ción de la Cumbre de Presidentes au­to­nó­micos ce­le­brada en La Palma, con un cambio de su po­lí­tica fiscal al pro­poner una re­baja de im­puestos que ha que­dado plas­mada en la de­no­mi­nada Declaración de La Palma. Sánchez no ha con­cre­tado en qué con­sis­tirá esta re­baja de los im­puestos en los que el Gobierno tra­baja. Se ha li­mi­tado a ase­gurar que ali­viará a los “sectores más afec­ta­dos”, tanto per­sonas como em­pre­sas.

Los populares han señalado que la rebaja de impuestos para contener la galopante subida de precios de la energía era la propuesta principal con la que acudía a la cumbre el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, quien próximamente será elegido presidente nacional del Partido Popular y quien ha actuado ya en nombre de su partido.

Obligado por la invasión de Ucrania, camino de convertirse en un conflicto más largo de lo previsto por todas las partes afectadas, y con consecuencias dramáticas para el suministro energético y alimentario, Sánchez ha anunciado que el Ejecutivo planea rebajas fiscales después de anunciar que no espera que la situación en Ucrania vaya a mejorar a corto plazo. El presidente del Gobierno ha añadido que la invasión rusa va a ser larga y corre el riesgo de cronificarse.

Esta es la razón principal por la que el presidente ha tenido que dar un cambio a su estrategia de subida de impuestos que tenían prevista a partir de este año, con la reforma integral de impuestos en la que estaba previsto subir todavía más la presión tributaria sobre los carburantes.

Pocos días después de que el comité de expertos presentara el libro blanco de diagnóstico sobre el sistema tributario español, en el que plantean una subida generalizada en la mayor parte de los tributos analizados, Sánchez ha anunciado que no habrá subidas, sino rebajas.

En la declaración, suscrita por todos los participantes en la Conferencia en la que han participado el Gobierno, los presidentes de todas comunidades y ciudades autónomas y el de la Federación Española de Municipios y Provincias en la que además se “condena en los términos más enérgicos” la agresión militar “ilegal, no provocada e injustificada” de Rusia contra Ucrania.

Según el documento final, firmado por el presidente del Gobierno y los líderes autonómicos, acuerdan intensificar rebajas fiscales para amortiguar el impacto de los precios de la energía en los recibos que pagan familias y empresas y otras que se puedan plantear en este sentido.

Persisten las diferencias

Pese al acuerdo expresado en un documento, las diferencias entre PSOE y PP continúan, como han dejado claro los participantes en la cumbre al hacer balance de la misma. Según la ministra portavoz del Gobierno y titular de Política Territorial, Isabel Rodríguez, el plan será “abierto y dinámico” y que se concretará en el diálogo del Gobierno con las autonomías, las fuerzas parlamentarias y los agentes sociales. En el objetivo del Gobierno está proteger a los colectivos más vulnerables.

En cambio, el presidente de la Xunta de Galicia y previsible nuevo presidente nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, aunque ha valorado que de la Conferencia haya salido una declaración conjunta "útil" de apoyo a la política exterior del Gobierno, ha lamentado que no se hayan concretado las rebajas fiscales concretas y explícitas, con plazos y destinatarios.

Para Feijóo, frente a las declaraciones optimistas del Gobierno, el resultado del encuentro en La Palma ha quedado en una declaración, por lo que considera que en este sentido y a pesar de la urgencia de tomar medidas, no ha habido acuerdo.

Con todo ello sí apoya el conjunto de la declaración que expresa también el respaldo al Gobierno de España en su posición ante el próximo Consejo Europeo a celebrar los días 23 y 24 de este mes en Bruselas. Pide que se adopten medidas para lograr una rebaja de los precios de la energía, así como el acuerdo de impulsar la ejecución de los fondos europeos por parte de todas las Administraciones públicas, dejando al margen las discrepancias partidistas sobre este asunto.

Esta última alusión hace clara referencia directa al enfado que mantienen el Ejecutivo y los líderes del PSOE con los representantes populares por las denuncias que hasta ahora había hecho ante las instituciones comunitarias el exlíder popular, Pablo Casado. En concreto, sobre la utilización partidista que el Gobierno habría realizado con la distribución de los fondos que ya se han recibido de Bruselas.

Sánchez, una vez más, da muestras de su enorme flexibilidad para cambiar su política si los vientos de los sondeos electorales no le son favorables. Las protestas anunciadas para esta semana por los colectivos que más sufren de la subida de los precios de la energía han sido un revulsivo.

Sánchez da un giro de 180 grados con el que trata de desarbolar la labor de la oposición adoptando el argumento de que toma las medidas para mantener la economía española a flote. Difícil lo tiene, sobre todo, tras confirmarse que ha sido la que más ha sufrido en el ámbito comunitario las consecuencias de la pandemia y a la que se suman los desastres de la Guerra en Ucrania,.

Hace bien el Partido Popular en sumarse en este momento a la propuesta de pacto de Estado que viene a suponer el cambio de estrategia de Sánchez. Pero también hace bien en pedir concreción su nuevo líder, Núñez Feijóo, para que el documento de La Palma no se quede sencillamente en un documento que exprese deseo que no nos lleven a medidas concretas como exige la gravedad de la situación.

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