MásMóvil gana poder en el pro­ceso ha­ciendo valer su papel clave para el fu­turo del sector

Las 'telecos' afrontan una nueva ola de fusiones en España a la desesperada

Todo es po­sible en un ne­gocio ago­tado por la dura com­pe­tencia y pre­cios 'low cost'

Presentación resultados Telefónica.
Presentación resultados Telefónica.

Todo es po­sible en esa di­men­sión des­co­no­cida en la que se ha aden­trado el mer­cado de las te­le­co­mu­ni­ca­ciones en España. La du­rí­sima com­pe­tencia entre las ope­ra­doras que se tra­duce en los pre­cios de la te­le­fónia fija y móvil más bajos de la his­toria aboca al sector a una re­es­truc­tu­ra­ción tan can­tada como dí­ficil de eje­cu­tar. Vodafone está abierta a todo tipo de po­si­bi­li­da­des, MásMóvil se con­firma como la llave que abre y cierra el fu­turo de los grandes ope­ra­dores en el país y Orange está al ace­cho. ¿Y Telefónica?

"Hay muchas piezas aún en el tablero y queda mucha partida por delante. Todos los movimientos que estamos viendo son eminentemente defensivos, porque la guerra de precios está reventando los márgenes del sector. Sólo una gran operación corporativa puede frenar al menos en parte este proceso y le interesa a todo el mundo, pero el problema es que ese movimiento dejará a uno de los tres grandes muy fuera de juego en España. Se la están jugando", señalan fuentes del sector.

Una fusión de Orange con MásMóvil daría lugar a un grupo con una facturacion de 8.000 millones de euros y que sumaría más clientes de banda ancha que el líder Telefónica. Y si van a altar MásMóvil y Vodafone, las ventas conjuntas superarían los 7.000 millones de euros. Es decir, de cualquiera de las dos posibilidades saldría una segundo operador en España muy potente y dejaría en tierra de nadie a un tercero. Una posibilidad de la que Orange no quiere ni oí hablar.

Se trata también de un proceso muy difícil de sacar adelante, porque Bruselas está al acecho -hasta ahora ha sido totalmente intransigente en su cruzada por favorecer la competitivad de los precios- y porque de las fusiones siempre sale beneficiado un pequeño, que se queda con lo que la entidad fusionada no puede mantener por las limitaciones de competencia. Dicho de otra forma, el riesgo para las tres grandes es que le salga otro cuarto contestón como MasMóvil.

Con estas cartas sobre la mesa, Vodafone, que está sufriendo al máximo en un mercado español tensionadísimo en precios, ha agitado el árbol corporativo asegurando que no se cierra a ninguna posibilidad. Aceptaría operaciones que lo dejaran en situación de mayoría o minoría en el capital en el caso de una fusión, o incluso la venta total del grupo. Pero, ¿a qué precio? En 2019 Vodafone pidió a los interesados 7.000 millones de euros, una cifra totalmente disuasoria para sus competidores. ¿La puede mantener ahora?

Telefónica y Vodafone

"La respuesta es no", señalan tajantemente fuentes del sector que recuerdan que la facturación de los tres grandes (Telefónica, Orange y Vodafone) sigue por debajo de los niveles prepandemia. El deterioro del mercado en estos últimos tres años ha sido enorme en términos de ingresos y de márgenes y ya no se pueden sostener las valoraciones de entonces. La realidad es que todos están hablando con todos a la espera de que los precios se ajusten al momento de mercado.

No será un proceso fácil, ni rápido, porque a nadie le sobra liquidez. Al contrario. Comprar el negocio de Vodafone en España se antoja un asunto complejo para MásMóvil, que a pesar de tener tres dueños de la potencia de KKR -inmerso en una OPA de difícil resolución sobre Telecom Italia-, Cinven y Providence, necesitaría hacer malabares para sacar adelante una oferta. La deuda de 6.500 millones del grupo es una losa demasiado pesada de momento.

Lo que sí parece claro es que MásMóvil es la llave del nuevo mapa del negocio en España, pero no precisamente como comparsa. "Siempre va a tener vocación de mandar si entra en un proceso de fusión. La presencia de los 'privaty equity' en el capital le garantiza agresividad. Lo que interesa de verdad a los fondos es salir a bolsa de aquí a 2025, y para eso tienen que disponer de un caballo muy ganador. Hasta donde pueda, MásMóvil querrá liderar procesos en un momento en el que no se puede descartar ninguna posibilidad.

Un ejecutivo del sector reconoce que el escenario está totalmente abierto. "No descarto absolutamente nada. Los grandes fondos mundiales y los nuevos operadores emergentes tienen a España en el objetivo, y si se abre la posibilidad de una gran operación corporativa va a haber una gran batalla con resultados imprevisibles. Es lo que ocurre en un mercado tan atractivo y a la vez tan duro como el español, donde los grandes están sufriendo una presión cada vez más insoportable. Lo más descabellado puede ser posible".

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