El sector man­tiene la cau­tela y es­pera una gran vo­la­ti­lidad a corto plazo

El 'rally' del Euribor desata una euforia contenida en la banca

La prin­cipal re­fe­rencia para las hi­po­tecas su­pera las pre­vi­siones más op­ti­mistas de los ban­queros

Euribor
Euribor

Hay eu­foria con­te­nida en los cuar­teles ge­ne­rales de la banca. El rally del Euribor en 2022 está su­perando las pre­vi­siones más op­ti­mistas del sector en estas pri­meras se­manas del año. Cuando em­pezó, el con­senso de los ana­listas apun­taba a un año de es­ta­bi­lidad en la gran re­fe­rencia para fijar el precio de las hi­po­te­cas, que no em­pe­za­rían a subir de forma re­le­vante hasta 2023. Pero el mo­vi­miento se ha ade­lan­tado.

¡Y cómo! La media provisional de febrero se sitúa ya en el -0,42%, bastante por encima del -0,477% al que terminó enero y muy lejos ya del -0,502% del cierre de 2021. Ni los más entusiastas defensores de una subida del Euribor habrían previsto un rally de estas dimensiones en tan poco tiempo. De momento, el Euribor vuelve a niveles no vistos desde septiembre de 2020. Un acontecimiento impensable hace un par de semanas.

“Hay un nuevo escenario de tipos de interés a la vista, y el Euribor lo está cotizando a toda velocidad. De la última reunión del Banco Central Europeo (BCE) se deduce que la institución está desbordada por el aumento de la inflación. Ha tenido que cambiar el guión rápidamente y ha sembrado la duda sobre su credibilidad. Hemos pasado de 0 a 100 en las expectativas de subidas de tipos en la zona euro en 2022”, señalan en un gran banco nacional.

De pronto, el mercado espera hasta dos subidas de tipos de 25 puntos básicos este año que llevarían la facilidad de depósito hasta el 0% en el tramo final del ejercicio. Los mercados de acciones -los bancos vuelan con subidas medias de más del 15% este año-, los de bonos y el Euribor se adecúan a toda velocidad a este nuevo orden que viene y cambia radicalmente las expectativas del sector financiero para lo que queda de año.

“Si la tendencia se consolida, vamos a aumentar sensiblemente los ingresos que recibimos de nuestra cartera de hipotecas variable, que todavía es muy superior a la de hipotecas fijas. La simple posibilidad de que el Euribor termine el año en positivo supone para la banca una mejora de márgenes brutal con la que no contábamos tan pronto, pero convendría ser cauto porque seguimos viviendo momentos de enorme incertidumbre”, asegura en una entidad financiera mediada.

Cautela sobre todo

En general, el sector reclama cautela, porque, aunque está clarísimo que los mínimos históricos no volverán salvo cataclismo, otra cosa bien distinta es la velocidad de vuelta hasta los niveles positivos. La realidad es que el Euribor sigue relativamente cerca de los niveles más bajos de la historia del -0,50% y que aún hay muchas dudas sobre el crecimiento económico y sobre la situación sanitaria. De momento, las entidades se resisten a cambiar sus previsiones.

Mucho más optimistas son los inversores y analistas financieros, que están descontado que la baja de tipos que se anticipaba para 2023 se puede convertir en realidad en estos próximos 10 meses, y además por partida doble. El mercado calcula que se el sector se embolsará en torno a 1.300 millones de euros adicionales por cada cuarto de punto que suba el Euribor y ha convertido a la banca en el sector de moda en Bolsa.

Por si acaso, los banqueros no echan las campanas al vuelo. En una de las entidades cotizadas del país recuerdan como el año pasado el Euribor llegó a subir hasta el -0,477% en octubre y en diciembre estaba de nuevo en el -0,502%. Ahora el movimiento al alza es mucho más brusco e irreversible, pero seis años de tipos negativos vuelven precavido al más pintado. Por si acaso, la banca cruza los dedos.

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