La pre­si­denta del re­gu­lador mo­ne­tario eu­ropeo ad­vierte de que la in­fla­ción sigue su­biendo, aunque solo sea por la energía

Lagarde (BCE) sólo contenta al sector bancario con su promesa de subir los tipos

Sabadell, Santander y CaixaBank se dan un festín en Bolsa mien­tras cae el BBVA

Christine Largarde, BCE.
Christine Largarde, BCE.

Christine Lagarde, pre­si­denta del Banco Central Europeo (BCE), se ha que­dado corta, muy corta, en las ex­pec­ta­tivas del mer­cado para afrontar el pro­blema de la in­fla­ción. Y como ya hizo antes la Reserva Federal, ha des­ta­cado que habrá que subir los tipos de in­terés pero se ha li­mi­tado a decir que lo con­si­de­rará en su pró­xima reunión de marzo. Solo el sector ban­cario (Sabadell, Santander y Caixabank) ha reac­cio­nado a sus pa­la­bras, con subidas im­por­tantes de sus co­ti­za­cio­nes, salvo el BBVA, cuyos re­sul­tados no gus­taron al mer­cado.

Lagarde apunta a marzo para cualquier cambio de postura del BCE frente a la escalada de la inflación Solo el Banco of England (BoE) ha decidido incrementar su tasa de interés oficial en 25 pb hasta un 0,50%, tal y como estimaba el consenso de analistas, con el objetivo de aminorar la mayor inflación registrada en las últimas 3 décadas.

No obstante, informa Singular Bank, el foco de atención del mercado se ha situado en que 4 de los miembros de voto (de los 9 totales) del Consejo del banco central han votado a favor de realizar un incremento de 50 pb hasta un 0,75%.

Paralelamente, el BCE ha decidido mantener inalterado el tipo de interés de su facilidad de depósito en un -0,50% en una coyuntura marcada por el repunte inesperado de la inflación en enero en la Eurozona de 0,1 pp hasta un 5,1% anual.

Los inversores han reaccionado negativamente a las declaraciones de Christine Lagarde, presidenta del BCE, señalando que no puede descartar que el banco central pueda aumentar sus tipos de interés en 2022. De esta forma, el consenso de analistas no descarta un incremento de tipos a finales de año, lo que ha provocado un incremento significativo de las TIRes soberanas en los mercados de la Eurozona.

Declaraciones de Lagarde

La presidenta del BCE ha asegurado que la coyuntura económica ha sufrido variaciones en los últimos meses debido a los repuntes inesperados de la inflación, por lo que el organismo monetario valorará en su próxima reunión de marzo el nuevo escenario coincidiendo con la actualización de sus proyecciones macroeconómicas.

En el ámbito macroeconómico, ha destacado la moderación de los PMIs de servicios en enero de la Eurozona y de EEUU en un contexto marcado por el incremento de la incidencia del covid-19 debido a la propagación de la variante ómicron y el aumento de la tensión geopolítica.

La evolución de la tasa de inflación en enero ha sorprendido al alza y sugiere que las subidas de precios continuarán durante más tiempo del previsto inicialmente, aunque el Banco Central Europeo (BCE) confía en que se moderarán en el curso de 2022, advirtiendo de que los riesgos para las perspectivas de inflación "están sesgados al alza" y subrayando que en la reunión de marzo habrá más datos disponibles para evaluar la posición de la entidad.

En la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno del BCE, que ha mantenido sin cambios su política monetaria y la hoja de rutas para la retirada de estímulos, Lagarde ha subrayado que el repunte de los precios en la eurozona responde principalmente a la aceleración de los costes de la energía, algo que sigue confiando en que se modere en los próximos meses, aunque ha advertido de que afectará a la actividad en el comienzo de 2022 por su impacto sobre los ingresos y el consumo de los ciudadanos.

"Es probable que la inflación se mantenga elevada durante más tiempo del previsto, pero esperamos que se modere en el curso del año", ha afirmado la francesa, reconociendo que las subidas de los precios se han hecho más generalizadas.

De este modo, la presidenta del BCE ha defendido la necesidad de mantener toda la "flexibilidad y opcionabilidad" de la política monetaria, añadiendo que el BCE está listo para adaptar todas las herramientas según necesidad.

De este modo, Lagarde ha reconocido la "preocupación unánime" en el seno del Consejo de Gobierno del BCE sobre la inflación y su impacto, que es soportado en mayor medida por los más vulnerables, así como su efecto sobre las perspectivas a medio plazo.

Aplazado a marzo

Asimismo, ha indicado que en la reunión del Consejo del próximo mes de marzo, cuando el BCE actualizará su cuadro macroeconómico, la institución dispondrá de más información sobre el impacto de la inflación en los salarios y el mercado laboral, así como en las previsiones a medio plazo.

"Estamos guiados por la estabilidad de precios y tomar los pasos adecuados en el momento adecuado sin precipitarnos", ha afirmado Lagarde, quien ha evitado descartar explícitamente una subida de tipos en 2022, reiterando que no asume compromisos y emplazando a marzo "cuando haya más datos" para poder realizar afirmaciones más completas.

A este respecto, Lagarde ha reiterado que el BCE cuenta con una orientación de futuro en la que identifica los tres criterios que deben cumplirse para poder subir los tipos, añadiendo que "habrá una secuencia y no habrá subidas hasta completar las compras netas de activos".

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